Rosalía llegó a Madrid tras agotar en dos horas las entradas del concierto, que sucede a su enorme éxito en Barcelona y que tiene la cualidad de ser su debut en el multitudinario Wizink Center y cerrar la gira que la ha visto pasar en un año de súbito fenómeno nacional con «Malamente» a la primera figura musical que, cantando en español, nominan al Grammy a mejor nuevo artista.

Hasta saber si la catalana materializa alguna de las dos candidaturas a las que aspira en esos premios, o calibrar de manera racional cuál ha sido su alcance más allá de los titulares triunfalistas (en realidad su «Con altura» es solo la quinta canción más escuchada en España de este año en Spotify), lo vivido este martes en Madrid ha sido una cuestión de puro corazón.