Ya sea porque se acabaron, porque has decidido dejar las vacaciones para septiembre o simplemente porque no has podido, eres de los que siguen en la oficina o al pie del cañón en agosto. Dices adiós cada día a nuevos compañeros que se van a la playa y a destinos exóticos mientras tu plan más veraniego pasa por el asfalto de la gran ciudad y alguna escapada de fin de semana por los alrededores.

Sin embargo, y por si aún no lo sabes, trabajar en verano – y sobre todo en agosto, el mes vacacional por antonomasia – tiene muchas ventajas. Cinco de las principales las explica la experta en recursos humanos y profesora de economía y empresa de la Universidad Oberta de Catalunya (UOC), Gina Aran.

  1. En las oficinas, desérticas en este mes, es más fácil concentrarse con facilidad. Se oye menos el teléfono, vienen menos visitas y, en general, hay muchas menos interrupciones que el resto del año. “Esto redunda en más eficacia y productividad y por lo tanto hay menos pérdidas de tiempo”  explica Aran.
  2. Es un mes para reorganizarse, planificar el curso que viene y estar más preparado que nadie para que a la vuelta, en septiembre, el trabajo vaya rodado. “Es un buen momento para renovar el espacio de trabajo, ordenar el archivo y hacer limpieza de documentos. También para realizar tareas que han quedado pendientes en el primer tramo del año”, añade la experta.
  3. El tiempo cunde más. Como los días son más largos y el trabajo se realiza más eficazmente, probablemente no será necesario alargar la jornada y se puede disfrutar del día más allá de la jornada laboral. “En agosto es más fácil hacer pequeñas desconexiones diarias, yendo a la piscina o a la playa, quedando con amigos o visitando exposiciones. Además, los fines de semana se pueden hacer escapadas fuera de casa”, propone Aran.
  4. Dejar las vacaciones para la temporada baja supone un gran ahorro. Los precios de los hoteles o apartamentos están por las nubes en esta época, cosa que no ocurre en otras épocas del año. Si lo que quieres es tener unos días de playa, todavía estás a tiempo y a mitad de precio en septiembre”, afirma la experta.
  5. Bye, bye atascos. Esa ventaja es una de las que más aprecian quienes se quedan cuidando de la ciudad en agosto. Las circunvalaciones están por fin transitables y se respira un aire más puro. Encima, nunca fue tan fácil aparcar.

Para cuando vuelven los compañeros, Arán recomienda “mucha paciencia”. “Vuelve el estrés a la oficina y seguramente los primeros días no serán demasiado eficaces, por lo que habrá que ser tolerantes con su rendimiento”, aconseja. Reuniones de equipo y un aumento paulatino de la carga de trabajo son algunas de las claves  para evitar o minimizar el estrés posvacacional, que según Adecco sufren tres de cada 10 trabajadores.

Tres de cada 10 trabajadores sufren estrés posvacacional

 

Ya sea en agosto o en cualquier otro mes (porque vacaciones hay que tomar), la experta recuerda la importancia de desconectar, algo que siete de cada 10 ejecutivos no saben hacer según un estudio de Deloitte, pues miran el correo durante las vacaciones. “Es importante que se reconozca el derecho de los trabajadores a la desconexión digital de su empresa, una vez acabada la jornada laboral”, reconoce. Una iniciativa que en España ya ha tomado Axa.