Joan fue víctima de abusos sexuales por parte de su tutor legal. David le había acogido, a él y a otras decenas de niños, entre los que seleccionó a algunos para ser sus víctimas. David les fotografió abusó de ellos durante años, hasta que quiso realizar lo mismo con otro menor que no vivía con él y que destapó el caso. Igual que Joan, muchos de los niños no supieron de la magnitud de lo ocurrido y durante el primer juicio, reunieron dinero para pagarle un abogado a su maltratador.

El caso de Joan, que denuncia la organización Save the Children en su informe “Ojos que no quieren ver. Los abusos sexuales a niños y niñas en España y los fallos del sistema” refleja parte de los fallos de una sociedad donde, según el informe, apenas se llegan a denunciar el 15% de los casos de abusos sexuales a niños y niñas. Los falsos mitos, la falta de formación y educación y los problemas tanto de agilidad como de protocolos judiciales están entre los principales obstáculos a la solución del problema.

Uno de los falsos mitos sobre el abuso es que ocurre solo en las clases bajas

La ONG estima, en base a distintos estudios, que entre el 10 y el 20% de la población ha sufrido algún tipo de abuso sexual en su infancia. Abusos que no solamente incluyen penetración o prácticas sexuales graves, sino también tocamientos o masturbaciones (el abusador llega al coito vaginal en un 4,9% de los casos y anal en un 2,7%). Ese es uno de los mitos, el de la gravedad, que impide la identificación del problema. Otros son, a juicio de la organización, creer que los abusos se dan solo en las clases bajas, que los agresores son desconocidos (solo lo son en cuatro de cada 10 casos) o que los cometen monstruos (cuando se descubre a uno, nadie del entorno se explica que fuera un abusador).

El perfil del niño víctima de abuso sexual

El informe denuncia que los abusadores suelen escoger a niños con falta de afecto, sin confianza en sí mismos; de familias disfuncionales o con discapacidad intelectual (estos tienen 10 veces más posibilidades de convertirse en víctimas).

No se abusa igual de niños que de niñas: el perfil del niño es de entre 11 y 12 años abusado por un adulto conocido con autoridad, entrenador, monitor o profesor. En el caso de las niñas, tienen entre siete y nueve años y su agresor suele proceder del entorno familiar.

Sólo un 15% de los colegios comunica el abuso

Save the Children denuncia en “Ojos que no quieren ver” los fallos de un sistema que no protege a los denunciantes. El fallo empieza muchas veces en el colegio, donde tan solo un 15% de los casos que se conocen se comunica a las autoridades el caso.

Pese a que el número de procesos judiciales abiertos y de sentencias va en aumento, la ONG establece, como se indicaba, en el 15% los casos que llegan a la vía judicial.

Juicios abiertos por abuso sexual a menores.

En ese porcentaje que llega a la vía judicial, el proceso es, según la organización que ha analizado 200 sentencias judiciales de entre 2012 y 2016, demasiado tedioso. De media, el proceso se alarga cuatro años y se da una “dilación indebida” que redunda en una reducción de la condena al abusador (por haberse dilatado el proceso más de lo necesario).

Además, critica el informe, el menor es obligado a declarar una media de cuatro veces. En este sentido, Save the Children reclama un único testimonio que constituya “prueba preconstituida”, esto es, que la declaración sea rápida, liderada por un psicólogo forense y con las preguntas del juez, fiscal y abogado. Para que el tiempo no tergiverse o diluya el testimonio. Según Save the Children, en las sentencias estudiadas, solo se aceptó la prueba preconstituida en un 13% de los casos.

Con educación, la mitad de probabilidades de sufrir abuso

El informe pone el foco en las posibles soluciones, que se centra en la educación afectiva y sexual planteada desde edades muy tempranas. Según los datos de Save the Children, los programas de prevención no puntuales, sino integrados en el curriculum académico, llegan a reducir a la mitad las probabilidades de abuso.

Evitar casos de baja autoestima o soledad que hacen a los niños más vulnerables previene el abuso

El informe hace también hincapié en la educación familiar – para evitar casos de baja autoestima o soledad que hacen a los niños más vulnerables, así como en la educación de profesores y personas para que sean más capaces de identificar los casos de abusos de forma rápida y eficaz.

Por último, Save the Children subraya la necesidad de establecer protocolos en colegios y administraciones de actuación, y dotar de medios a las instituciones que faciliten los procesos. Unos recursos que, denuncian, son muy desiguales según la región.

Recursos para victimas de abusos infantiles en España

El informe de Save the Children recoge los datos de la encuesta ‘Los abusos sexuales de menores. Lo que recuerdan los adultos’ y del análisis de la propia organización de 203 sentencias judiciales comprendidas entre octubre de 2012 y diciembre de 2016.