A iDental le llueven las reclamaciones de clientes. La compañía, con serios problemas de liquidez, alega que espera la llegada inminente de un nuevo inversor mientras acumula hasta cuatro meses de retraso en los pagos de  los salarios a sus trabajadores, que se movilizarán a partir del próximo lunes en una huelga indefinida. No obstante, en algunas clínicas como la de Valencia o Almería los paros ya han empezado y en todas se suceden las cancelaciones de citas desde hace más de 10 días.

Hay una huelga indefinida en iDental convocada a partir del 2 de octubre

Ante esta situación, los pacientes están intensificando las movilizaciones, hace unos días se manifestaban en Canarias y los grupos de Facebook suman miles de afectados. También están llegando reclamaciones a las delegaciones de Consumo y los Colegios de Odontólogos. Denuncian mala praxis en tratamientos que se demoran durante meses.

Tanto ellos como parte del sector de odontólogos temen que la clínica pueda echar el cierre definitivo, por eso hemos preguntado a expertos para que hablen de los derechos de los pacientes en estos casos y cómo deben proceder.

Si se inicia la huelga indefinida, ¿tengo que seguir pagando el tratamiento?

La portavoz de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) Ileana Izverniceanu, explica que ante una huelga indefinida el cliente puede paralizar el pago del crédito: «Debido al problema que hubo hace años con unas academias de inglés [Opening] se modificó la ley de crédito al consumo. Según ésta, cuando se deja de prestar un servicio, por una quiebra, una huelga u otra razón, el crédito se puede dejar de pagar, al contrario que antes».

La OCU afirma que ante una huelga indefinida se puede parar el pago de la financiación

La paralización del pago, que se puede mantener hasta que se resuelva el caso, es necesario acreditarla. «Tiene que notificar a la financiera la situación de manera fehaciente y poner una reclamación ante los servicios de Consumo o la Consejería de Sanidad de la región donde viva. Además, tiene que constancia por escrito en la clínica de la situación, narrando los hechos muy detalladamente, porque si luego hay que ir a un proceso judicial, cuanto más detallado y cuantificado esté el daño, mejor. Hay que incluir en ella los daños colaterales, por ejemplo el no haber podido ir a una entrevista de trabajo o estar deprimido, porque eso da lugar a indemnización».

En el caso en que se hubiera pagado todo el tratamiento por adelantado, aunque no es lo más común, hay que enviar la carta a Consumo o Sanidad con la reclamación de la devolución de la parte correspondiente.

Todos los hechos deben estar acreditados con el máximo detalle

Otro detalle sobre la financiación reside en la firma del contrato, pues muchos usuarios denuncian que no tienen un contrato firmado directamente con la financiera. «Si no hubieran firmado, el contrato sería nulo de pleno derecho, pero puede ser que hayan firmado pensando que es el contrato del tratamiento y era el contrato con la financiera y pensaban que era la propia bonificación», afirma Ángela de Miguel, portavoz de la Asociación de Afectados de Clínicas Dentales (Afecade).

Importante, continuar con el tratamiento en otra clínica

Los expertos coinciden en que es muy importante continuar con el tratamiento para que no haya consecuencias graves para la salud. «Hay que irse a otra clínica de confianza que haga un peritaje detallado de la situación y continúe o arregle el tratamiento para evitar problemas graves como infecciones», subraya Izverniceanu.

«Hay muchísimos pacientes sin prótesis definitivas, que se caen, mal instaladas que están generando infecciones, implantes sin funda, tratamientos innecesarios como extracciones generalizadas donde no hubiera hecho falta realizarlas… todo eso hay que arreglarlo antes de que genere mayores problemas», explica De Miguel.

Si la empresa cierra, ¿qué opciones hay?

«El cierre de una empresa es algo más complejo, porque depende de cómo se produzca habrá que proceder de distintas formas», explica De Miguel, «si hay una quiebra y la empresa no tiene nada, es complicado reclamar. Habría que buscar la derivación de la responsabilidad y si se puede achacar a los administradores, pero para eso es necesario demostrar que ha habido una estafa».

Los seguros solo cubren negligencias, no retrasos por huelgas o cierre de clínicas

¿No se puede reclamar a los seguros? De Miguel, abogada en Negotia Abogados, explica que los seguros «sólo cubren en el caso de negligencias médicas, para lo cuál podrían reclamar tanto al seguro de la clínica como a la del dentista – o dentistas, ya que suelen ser muchos – que les han atendido».

Independientemente de las reclamaciones que se realicen por mala praxis, en el caso de cierre también se puede paralizar el pago a la financiera con la documentación y los pasos explicados con anterioridad.

Aquí, explica la portavoz de la OCU, la justicia tendrá que determinar si el cierre se ha producido por causa mayor (un hecho inevitable e imprevisible). Si ha sido así, solo se podrá reclamar la devolución de lo pagado. Si no, se podría reclamar también una indemnización por vía judicial. Además de la vía civil,  el abogado tendrá que ver si por vía penal existe la posibilidad de reclamar las cantidades.

Si hay un concurso de acreedores, el cliente debe presentar su crédito y financiación

Miguel Ángel Serrano, portavoz de la asociación de consumidores Facua, explica que en el caso de que el cierre se produzca tras un procedimiento concursal, el paciente se convierte en acreedor «y tiene que presentar su crédito y su contrato a la administración concursal».

Para la abogada de Afecade, el problema de iDental, al que se suman otros anteriores de cadenas dentales, como Funnident o Vitaldent, el problema reside en que se ha permitido un modelo de salud erróneo y que genera problemas: «Se podría decir que es un modelo piramidal, la empresa recibe todo el dinero del paciente al principio, gasta el dinero en marketing u otras actividades y luego necesita financiación de nuevos pacientes para dar servicio a los primeros.  Además, por los retrasos y las circunstancias que se están conociendo, parece que tienen más contratos de los que tienen capacidad para atender. Y no podemos olvidar que estamos hablando de salud, de pacientes con infecciones, depresiones, que están dejando de ir a eventos o incluso al trabajo por que les da vergüenza salir de casa», concluye.