El País Vasco ampliará las ayudas para financiar el copago farmacéutico al extenderlas a todos los parados y a quienes perciban rentas sociales. Hasta ahora las ayudas tan sólo beneficiaban a desempleados que habían dejado de cobrar la prestación por desempleo. A partir de la medida aprobada hoy por el Gobierno vasco se financiará los medicamentos a todas las personas sin trabajo siempre que sus ingresos por prestaciones y otras vías no supere los 18.000 euros anuales. De igual modo, a los perceptores de la Renta de Garantía de Ingresos (RGI) también se les incluye entre los colectivos a reclamar la financiación del copago que deben asumir. Hasta ahora tan sólo lo percibían quienes tenía en la RGI su único ingreso.

La ayuda media al copago por ciudadano y año en el País Vasco ronda los 61 euros

Desde que se aprobaron la ayudas en el año 2014 el País Vasco ha destinado a este tipo de ayudas un total de 24 millones de euros. Sólo para el próximo ejercicio el ejecutivo vasco ha presupuestado algo más de 7 millones de euros. En los últimos cuatro años cerca de 400.000 personas han percibido en Euskadi algún tipo de pago para financiar el copago farmacéutico aprobado por el Ministerio de Sanidad en 2012.

400.000 beneficiados

Junto a los desempleados y los perceptores de ayudas sociales, el colectivo principal que se beneficia de las ayudas al copago son los jubilados con rentas inferiores a 18.000 euros. El último colectivo lo conforman las personas en situación irregular y que también tienen derecho a las ayudas. Sin embargo, según los daros aportados hoy por el conejero de Salud., Jon Darpón, menos de una tercera parte de las personas que tiene derecho a ellas las solicitan. Ha estimado en un 30% el número de ciudadanos que solicitan que la consejería les devuelva el importe del copago al que tendrían derecho por su situación. Unas devoluciones que de media rondan los 61 euros por persona al año.

Se da la circunstancia de que el País vasco recurrió en su día el decreto que fijó el copago farmacéutico en España, una medida que en el caso de la sanidad vasca entró en vigor un año después que en el resto del Estado. El rechazo al copago data de tiempos de Rafael Bengoa como consejero de Sanidad y que ha mantenido su sucesor en el cargo, quien hoy ha reiterado su demanda de “derogación” de una media que considera injusta. Tanto Darpón como Bengoa justificaron la necesidad de hacer frente al decreto con ayudas a la financiación del copago esgrimiendo razones médicas al considerar que elevar el coste que los usuarios deberían hacer para adquirir medicamentos podría provocar en muchos casos que determinados colectivos no los adquirieran y por tanto se viera resentida la adherencia a los tratamientos que siguen.