Hace ya años que las APAS (Asociaciones de padres de alumnos) incluyeron la M de madres delante de la P. Una “p” que debería ser minúscula, ya que sólo dos de cada 10 miembros de las asociaciones de padres y madres de alumnos (AMPAS) son hombres.

Las madres siguen siendo el motor de las asociaciones que representan a los padres en los colegios y que adolecen, además, de falta de recursos, según el informe  ‘Las AMPAS en el sistema escolar: Cómo son, qué necesitan y en qué creen’, realizado por la Fundación de Ayuda a la Drogadicción (FAD) en colaboración con el BBVA y la UNESCO, a partir de una encuesta realizada a 161 AMPA que representan a 21.000 familias de toda España, en colegios públicos, concertados y privados de manera proporcional.

Las madres siguen siendo el motor de las asociaciones que representan a las familias en los colegios

La mitad de las AMPAS no tienen ni un mínimo de estructura – ni local propio, ni ordenador, ni teléfono– y el 80% cuentan con menos de 20 integrantes comprometidos. La “precariedad” es el elemento común de estas asociaciones, que en más de la mitad sobreviven solo con las cuotas de los socios, que oscilan entre los 10 y 20 euros anuales.

“Siempre hemos dicho que hay que centrar la atención en los alumnos, profesores y colegios, pero la familia es fundamental para que el sistema funcione. Es un complemento absolutamente indispensable”, ha afirmado el vicepresidente de la FAD, Ignacio Calderón, que ha subrayado que esta investigación ha sacado a la luz algo que estaba oculto. “Hemos corrido la cortina: Tiene unas necesidades extraordinarias”, ha apostillado.

“Hemos corrido la cortina: Tiene unas necesidades extraordinarias”, ha dicho el presidente de la FAD

Respecto a la baja participación de los padres en estas asociaciones, compuestas mayoritariamente por mujeres, la directora técnica de la FAD, Eulalia Alemany, ha indicado que esta encuesta demuestra que la educación “sigue en manos de las mujeres, una realidad que se manifiesta tozudamente en todas las estadísticas” y refleja la “clara desigualdad de género que hay en este activismo voluntario”.

También ha indicado que el bajo número de integrantes en las AMPAS tiene que ver con la dificultad de padres y madres a la hora de compaginar su participación en la escuela con su vida laboral. “No existe flexibilidad”, ha aseverado Alemany, ya que el más del 80% de las organizaciones encuestadas reclama una implementación de horarios más flexibles para hacer efectiva esta conciliación.

Religión, valores y acoso escolar

El trabajo también explora diversas opiniones de las AMPAS en relación a temas de actualidad en materia educativa y pone de manifiesto que el 65,2% de las AMPAS no quiere que la asignatura de Religión católica forme parte del currículo oficial y sea evaluable frente al 11,2% que afirma estar totalmente de acuerdo con la actual configuración de esta materia en el sistema educativo español.

El 65,2% de las AMPAS no quiere que la asignatura de Religión católica forme parte del currículo oficial

Asimismo, existe más de un 80% que considera que la educación en valores tiene muy poco espacio en el sistema educativo actual y que esta depende fundamentalmente de la iniciativa particular de los profesores para el 64% de las AMPAS encuestadas. Además, el 81 por ciento cree necesaria una asignatura específica de valores.

Respecto al acoso escolar, un 51,6% está de acuerdo con la afirmación de que el acoso escolar esta muy presente en las aulas, frente a un 41% que no está nada de acuerdo.

Los deberes, en el aula

Sobre los deberes, un 47,8% no está nada de acuerdo con que desparezcan de la labor docente, frente a un 28,6% que esta medianamente de acuerdo y un 18% que está totalmente a favor de su eliminación. Además, un 84,4% considera que los deberes deberían realizarse en el aula en horario escolar.

Un 84,4% considera que los deberes deberían realizarse en el aula en horario escolar

“En el tema de los deberes hay mucho que acordar entre padres y profesores”, ha afirmado la directora técnica de la FAD, Eulalia Alemany, que ha subrayado la necesidad de buscar un “equilibrio” entre el refuerzo académico que puede suponer estas tareas, que defienden los profesores, y la sobrecarga de las mismas para los alumnos y sus familias.

La encuesta analiza también la opinión de las organizaciones de padres y madres sobre la diversidad cultural en los centros escolares y en general se percibe de forma positiva, aunque no está exenta de dificultades. De hecho, el 60% considera que no provoca conflictos en el alumnado, aunque supone un sobreesfuerzo para el profesorado, tal y como opina más del 70% de los encuestados.