Vida Sana

Por qué detectar antes el Alzheimer aún puede ser demasiado tarde

Una investigación publicada en 'Journal of Neuroscience' asegura que en la fase preclínica del Alzheimer, antes de que aparezcan los síntomas, la acumulación de la proteína beta-amiloide (clave para el desarrollo de la enfermedad) ya ha empezado a ralentizarse.

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Por qué detectar antes el Alzheimer aún puede ser demasiado tarde
Detectar antes el Alzheimer aun puede ser demasiado tarde.

Detectar antes el Alzheimer aun puede ser demasiado tarde. EP

Resumen:

La fase preclínica del Alzheimer es aquella en la que el cerebro sufre cambios estructurales y funcionales aunque aún no aparezcan síntomas de la enfermedad. Esta fase puede durar incluso 20 años y se considera clave enfocar en ella las actuaciones para tratar la enfermedad. Sin embargo, un nuevo estudio que se publica hoy en la revista Journal of Neuroscience  asegura que en esta fase el ratio al que la proteína beta-amiloide se acumula en las placas cerebrales (una de las claves de la enfermedad) ya ha empezado a ralentizarse. La investigación, realizada con adultos sanos, sugiere que las terapias anti-amiloides serían mucho más efectivas si empezaran antes de que los enfermos llegaran a la fase preclínica del Alzheimer, lo que significa aún mucho antes de que aparezcan los primeros síntomas relacionados con la memoria. Determinar cómo de pronto se debe intervenir es uno de los retos centrales para ralentizar la progresión de esta enfermedad neurodegenerativa. Los ensayos clínicos con medicinas que bajan los niveles de amiloides normalmente engloban a personas que aún no tienen síntomas de Alzheimer pero que se consideran “amiloide positivos” o en riesgo de desarrollar Alzheimer. Esos ensayos no han tenido éxito en general, afirma la investigación, “quizás porque empiezan demasiado tarde”.

La fase preclínica del Alzheimer es aquella en la que el cerebro sufre cambios estructurales y funcionales aunque aún no aparezcan síntomas de la enfermedad. Esta fase puede durar incluso 20 años y se considera clave enfocar en ella las actuaciones para tratar la enfermedad.

Sin embargo, un nuevo estudio que se publica hoy en la revista Journal of Neuroscience  asegura que en esta fase el ratio al que la proteína beta-amiloide se acumula en las placas cerebrales (una de las claves de la enfermedad) ya ha empezado a ralentizarse. La investigación, realizada con adultos sanos, sugiere que las terapias anti-amiloides serían mucho más efectivas si empezaran antes de que los enfermos llegaran a la fase preclínica del Alzheimer, lo que significa aún mucho antes de que aparezcan los primeros síntomas relacionados con la memoria.

Determinar cómo de pronto se debe intervenir es uno de los retos centrales para ralentizar la progresión de esta enfermedad neurodegenerativa. Los ensayos clínicos con medicinas que bajan los niveles de amiloides normalmente engloban a personas que aún no tienen síntomas de Alzheimer pero que se consideran “amiloide positivos” o en riesgo de desarrollar Alzheimer. Esos ensayos no han tenido éxito en general, afirma la investigación, “quizás porque empiezan demasiado tarde”.

Para averiguar la relación entre la proteína beta-amiloide y los problemas de memoria posteriores, los investigadores de la Universidad de California Stephanie Leal, William Jagust y su equipo estudiaron a hombres y mujeres sanos de entre 61 y 88 años a lo largo de un lustro. Sus escáneres cerebrales mostraron que incluso trazas de beta-amiloides predijeron futuros niveles de tau, ambos previos al deterioro de la memoria.

Los investigadores descubrieron que a mayores niveles de base de beta-amiloides se relacionaban con un mayor ratio de acumulación, pero sólo hasta un punto. Después de este, los mayores niveles de beta-amiloide se relacionaban con una acumulación más lenta.

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