Estrés navideño.

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¿Te estresa la Navidad?

Vida Sana

¿Te estresa la Navidad?

El llamado ‘estrés navideño’ o ‘estrés de la Navidad’ afecta a más personas de las que nos creemos. Lejos del idilio, de la magia y de la emotividad que para muchos representa la Navidad, para otros -y no son pocos- se convierte en un auténtica pesadilla donde el estrés  se revela como  gran protagonista en estos días. El dinero, los reencuentros familiares, los regalos, las comidas y cenas o  los compromisos  sociales hacen que para muchos las fiestas navideñas sean una fuente de conflicto y de problemas.

En estas fiestas, “la presión social que se nos impone en muchas ocasiones termina por agotar nuestros recursos personales y es ahí donde aparece la sensación de estrés”, explica a El Independiente el psicólogo Alfonso Méndez de la clínica psicológica de Madrid, Instituto Centta. Las navidades son fechas donde nos reunimos con los seres queridos y con amigos y eso, añade el profesional, a veces, nos supone conflictos personales.

Hace apenas dos años, Nascia, especialistas en el tratamiento del estrés y la ansiedad, presentaba su última encuesta sobre el estrés navideño (VI Informe sobre el Estrés en Navidad). Según sus datos,“sólo 4 de cada 10 personas no sufrirán episodios de estrés y ansiedad en estas fechas”. Además, el estudio mostraba que  los problemas que más preocupaban eran el exceso de gastos (60%), las compras navideñas (54%), la acumulación de compromisos sociales (48%) y el cansancio y los mensajes navideños (30%).

Estrés y salud

El estrés, explica Méndez, no deja de ser una sensación percibida de que nuestros recursos personales no son suficientes para atender las demandas externas que percibimos como tareas impuestas: “Cuando nos vemos superados por cuestiones de tiempo o dinero, siempre vamos a percibir esas situaciones como estresantes para nosotros, provocando una serie de síntomas que piden afectar a nuestros pensamientos, comportamiento y emociones”.

Según explica por su parte Guiomar Travesedo, psicóloga del Hospital Vithas Xanit Internacional (Benalmádena, Málaga), los síntomas más comunes y conocidos del estrés son: dificultad para conciliar el sueño, nerviosismo, irritabilidad, falta de concentración, etc. Sin embargo, en este tipo de ‘estrés navideño’ se incluiría el síntoma de la tristeza. “Es importante tenerlo en cuenta ya que se puede confundir con la depresión cuando realmente se trata de un síntoma más del llamado ‘estrés navideño’ y pasado este periodo se volverá al estado emocional habitual, algo que es un alivio saber para quienes lo padecen”, afirma esta profesional.

Es importante tratar el estrés ya que puede repercutir en aspectos importantes de nuestra salud como la tensión arterial, el sueño o el peso. Según explica Méndez, el estrés, además de hacernos utilizar la comida como ansiolítico, eleva de forma crónica los niveles de cortisol, que es una hormona que está directamente relacionada con la ganancia de peso.

En su página oficial, la Federación Española del Corazón (FEC) apunta que el estrés es uno factores de riesgo cardiovascular por lo que es fundamental, en estas fiestas, seguir con la medicación pautada, con los hábitos saludables y evitar los excesos.

Recomendaciones para las reuniones familiares

Uno de los momentos claves de la navidad son las reuniones familiares. Lo que podría ser un momento emotivo y divertido, se puede convertir en una fuente importante de conflicto y de estrés. ¿Qué podemos hacer, por nuestra parte, para tener una comida tranquila? Ambos expertos en psicología nos dan 5 consejos que pueden ser claves para afrontar con buen trato la comida familiar.

  • Intenta no juzgar las opiniones ni los comportamientos de los demás.
  • Intenta dirigirte a los demás con un tono amigable.
  • Intenta siempre ponerte en el lugar de los demás y trata de averiguar qué motivos pueden llegar a tener para que hayan expresado tal cosa. Permite también que  los demás expongan sus puntos de vista.
  • Sentarse al lado de los familiares más cercanos y con los que hay un trato agradable.
  • Evita tocar los temas que pueden generar conflictos como temas políticos, religiosos o algún otro delicado sobre algún familiar en concreto.
  • Utilizar técnicas de habilidades sociales durante las reuniones. Por ejemplo, según explica Travesedo, para evitar una discusión simplemente con ignorar un comentario con el que no estés de acuerdo es suficiente o, si
  • por el contrario consideras que sería beneficioso para alguien exponer tu comentario, podrías comenzar diciendo: “Entiendo tu postura o es interesante lo que piensas, pero yo en estos momentos opino que…”.
  • Si todo ha salido bien, prémiate con algo. Si consigues pasar la cena con una sonrisa y evitando conflictos no sólo disfrutarás de ella, sino que te harás un regalo a ti mismo/a por tu meta conseguida.

10 consejos para afrontar el estrés navideño

Para no alejarnos demasiado de nuestras rutinas, es importante seguir practicando ejercicio físico (“no hay nada mejor que el ejercicio para el estrés emocional”, afirma Méndez), comer sano los días que no son festivos y descansar lo suficiente.  Es importante recordar, añade Travesedo, que “tener cero o ningún estrés” es prácticamente imposible y ni siquiera sería psicológicamente saludable no tener ningún estrés ante un evento. Dicho esto, ambos psicólogos nos ofrecen 10 consejos que pueden ser de gran utilidad en estos días de fiesta.

  1. Si cocinas, tener todos los menús organizados y la ropa que te vayas a poner en cada ocasión seleccionada con antelación.
  2. Ten momentos de soledad física al día. Por ejemplo irse una hora a un parque, una playa o un jardín sin apenas gente. Encuentra esa tranquilidad necesaria.
  3. Regalos y compras, mejor antes de que comiencen las vacaciones de navidad, salvo que seas “comprador/a compulsivo/a”, en cuyo caso es más recomendable dejar las compras para el final.
  4. Intenta mantener la rutina habitual los días no festivos.
  5. Intenta mantener una actividad física diaria adecuada. Ayuda a gestionar mejor el estrés, a pensar mejor y nos permite aumentar el gasto para quemar esos excesos en forma de comida extra.
  6. Acepta que no somos infalibles y tenemos limitaciones. Somos humanos y no podemos llegar a todo.
  7. Aprende a priorizar las tareas. Si hay algo que no podemos hacer, no lamentarnos por ello.
  8. Intenta tomar decisiones consensuadas y ser consecuente con sus resultados.
  9. Practica la relajación.
  10. Si hay niños en la familia, dedícales tiempo, sobre todo para jugar y hacer cosas juntos, en familia.