No todos somos iguales a la hora de ayudar a los demás. El voluntariado exige destinar parte del tiempo de uno mismo a ayudar a los demás y no todo el mundo puede o quiere dedicarse a ello. Desde Paraguay o China, donde más de la mitad de la población dice haber sido voluntario el último año, a Italia o Corea del Sur, donde el porcentaje se queda en un 6 y 7%.

Son los datos de la encuesta internacional de Win Worlwide Survey (que en España representa DYM), que ha entrevistado a 31.890 personas de 41 países. En general, el 28,5% de la población – hombres y mujeres por igual – han practicado voluntariado en el último año. España se queda rozando la media (un 28%).

Entre los países del entorno, italianos (7%), polacos (20%), británicos (24%) y alemanes (26%) se quedan por debajo de los datos de España. Por el contrario, franceses (29%), finlandeses (33%), irlandeses (34%), suecos (38%) u holandeses (41%), suman más voluntarios que en nuestro país.

Por regiones, África registra los mayores niveles de voluntariado (40%), seguida de América (33%), Europa (28%), Asia Pacífico (25%) y Medio Oriente y Norte de África (21%).

«Mientras el mundo se está volviendo más ansioso y caen los niveles de felicidad», afirma Vilma Scarpino, presidenta de WIN, «el rol de los voluntarios se hace más crucial aún para mantener las sociedades unidas».

La edad, clave en el voluntariado

Los jóvenes de entre 18 y 24 años (33,5%) y los mayores de 65 años (29,4%) son quienes más voluntariado practican.

Los estudiantes son también, por ocupación, quienes más voluntariado practican (el 36%), mientras que quienes menos tiempo dedican son las amas de casa (18%) y desempleados (24%).