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Los deberes del profe Manolo para este verano. EP

Familia, Vida Sana

Cuidar una planta, mirar las nubes o hacer amigos: los ‘verdaderos’ deberes para este verano

Los niños españoles ya están de vacaciones. Tres meses por delante para hacer nada y todo lo que quieran. Para estar en familia, ir al pueblo o a la playa, de campamento, jugar a todo lo imaginable o simplemente aburrirse (que también los conviene).

Pero el verano también es para muchos niños tiempo de deberes, que algunos profesores ponen para que los niños repasen lo aprendido durante el curso. Es el caso de los alumnos del profe Manolo – Manolo Garrido -, aunque las que ellos tienen recomendadas son unas tareas muy especiales.

Son los Deberes de la vida, que el profe Manolo lleva años mandando a sus alumnos pero que el año pasado saltaron del colegio Beatriz Galindo, en el pueblo onubense de Bollullos de la Mitación, a toda España a través de Facebook, cuando una madre los compartió en la red social. “Yo llevaba años haciéndolo y verlo en los telediarios me causó sentimientos enfrentados. Por un lado me gustó, aunque me asustó y por otro me dio pena que fuese noticia algo que debería ser habitual”, afirma el ahora célebre profesor.

Pues un año después, de las redes sociales sus deberes han saltado de nuevo al papel y se han convertido en un libro con el que Garrido quiere mandar un mensaje a los padres: la importancia de la educación emocional. “Los niños tienen que construirse con buenos cimientos, aprender a escuchar, a confiar en uno mismo, conocerse, tener empatía, la importancia de equivocarse… Si conseguimos que los niños consoliden esas habilidades emocionales, lo demás vendrá rodado”, dice el maestro.

Para el profe Manolo, que cree que tras el acoso escolar hay una “sociedad desconectada”. la solución viene en parte por escuchar más a los niños. “El primer síntoma de que están bien es que los niños entren al colegio contentos. Yo les pongo música que les guste – siempre que tenga un mensaje adecuado – y les recibo con un saludo diferente para cada uno que ellos mismos se inventaron a principio de curso, un grupito baila, otro se pone a charlar… tienen que hacer suyo el espacio”, explica este profesor que huye del protagonismo porque asegura que es solo uno de los muchos profesores que hacen lo mismo en España.

Cinco deberes del profe Manolo que todos los niños deberían hacer este verano

En su libro, Garrido propone 43 actividades, desde ver amanecer a hacer amigos, pasando por cuidar una planta, mirar las nubes o dar tres abrazos al día para aprovechar de verdad el verano. Actividades que van acompañadas de reflexiones, espacios para escribir o dibujar y que cada uno debe hacer, según el profe, a su manera y con el único objetivo de divertirse. Estas son cinco de ellas.

  1. Cuidar una planta: asumir la responsabilidad de un ser vivo y disfrutar de sus beneficios. Es también algo relajante, que mejora el ánimo y reduce el estrés. El profe Manolo anima a hablar con ellas y deja una hoja en blanco para escribir el nombre de la planta, dibujarla y dejar constancia de su crecimiento durante las semanas del verano.
  2. Mirar las nubes y ponerles forma: cada uno ve formas diferentes y es una excelente forma de ver cómo influye nuestra percepción en cómo vemos las cosas. Si les damos una mirada positiva será más fácil que las personas saquen lo mejor de sí mismas.
  3. Hacer al menos dos nuevos amigos: ya sea en la piscina, en la playa, en el pueblo o en un restaurante, el profe Manolo anima a conocerse uno mismo y saber si somos personas más atrevidas o tímidas y nos costará más o menos hacer amigos. ¿Quién se atreve a romper el hielo? Hay mucho que ganar. En los Deberes de la vida hay un espacio para escribir acerca de esos nuevos amigos y que la experiencia se vuelva inolvidable.
  4. Dar tres abrazos al día: para dar los buenos días, antes de ir a dormir, acompañado de besos, de arrepentimiento, con saltitos de alegría, acompañado de un susurro al oído… el profe Manolo recopila muchos tipos de abrazos y anima a los niños a añadir otros nuevos que les gusten y también a listar sus favoritos. Pero les recuerda, además, que cada uno tiene su espacio personal y que los besos o abrazos deben salir de uno mismo y no hacerse por obligación.
  5. Hacer limonada casera: y aprovechar para recordar aquello de que “si la vida te da limones, haz limonada” como sacar el máximo posible a las situaciones que vivamos. Además de la receta, esta tarea incluye la importancia de innovar con otras frutas y de montar un puesto ambulante para la familia y amigos. ¡Y a disfrutar!
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Cuidar una planta, mirar las nubes o hacer amigos: los ‘verdaderos’ deberes para este verano