El Ayuntamiento de Gerona ha precintado la escultura Cul de la Lleona, siguiendo las recomendaciones del Servei de Vigilància Epidemiològica de Catalunya (SVEC), para evitar el contagio del coronavirus.

La tradición apunta que los visitantes o turistas llegados a la ciudad deben besar la escultura al pasar junto a ella si quieren volver a ella o que «no se puede ser vecino» de Gerona quien no la bese.

El ayuntamiento ha procedido a limpiarla antes de precintarla, ha informado la alcaldesa Marta Madrenas en las redes sociales.

La escultura, construida con piedra calcárea en el siglo XII, es una columna a la que está adosada la imagen de una pequeña leona. Se encuentra situada en la calle Calderers, en el caso viejo de la ciudad, junto a la iglesia de Sant Feliu.

En la calle en la que se encuentra la escultura existió el «Hostal de la Leona», que como reclamo tenía encastada a una de sus paredes una columna a la que trepaba una leona, que los lugareños recomendaban tocar o besar para no irse de la ciudad o garantizarse que se volvería a ella.