La Generalitat de Cataluña ha ordenado el confinamiento domiciliario en la ciudad de Lleida y otros siete municipios del Segrià, que se hará efectivo esta media noche y permanecerá durante 15 días.

El brote de coronavirus que está afectando a Cataluña lleva días extendiéndose y este domingo se han reportado 816 nuevos contagios, 400 de ellos en el área metropolitana de Barcelona.

Además, se ha registrado una nueva defunción por Covid-19, lo que hace que el número de fallecidos por los nuevos brotes ascienda a 10 muertos.

No se podrán celebrar ni bodas, ni funerales ni ningún tipo de reunión, según indica la Generalitat. Sólo podrán encontrarse a partir de ahora los miembros de una unidad de convivencia, y siempre en grupos de menos de 10 personas.

Las empresas deberán establecer el teletrabajo siempre que sea posible. Asimismo, se cierran gimnasios, centros de ocio, discotecas, teatros y otros lugares donde se pueda producir un encuentro entre personas de diferentes ámbitos familiares.

En la práctica, la medida supone volver a los momentos más férreos del confinamiento. Se prohíbe totalmente la entrada y la salida de estos municipios, excepto con causa justificada o servicios esenciales. No afecta a autovías y autopistas para vehículos con movilidad con origen y destino fuera del Segrià.

La medida también supone la restricción y el cierre de terrazas, permitiendo sólo los pedidos para llevar en los negocios de hostelería. El comercio sólo podrá abrir con cita previa.

Estas medidas se aplicarán a los municipios de Lleida, Alcarràs, Aitona, La Granja d’Escarp, Massalcoreig, Soses, Seròs y Torres de Segre, tal y como han informado esta tarde en rueda de prensa los consellers de Salud, Alba Vergés, y de Interior, Miquel Buch.

La decisión exceptúa los servicios esenciales, y no afecta a autovías y autopistas para vehículos con movilidad con origen y destino fuera del Segrià.

Vergés ha destacado la colaboración entre las administraciones catalanas implicadas en la decisión y el hecho de que así se refleje en la rueda de prensa, con la presencia de sus máximos responsables: todos ellos han coincidido en constatar la dificultad de la situación pero también la necesidad de la decisión.

Masot ha destacado que haber confinado toda la comarca del Segrià hubiera sido un problema económico mayor, mientras que «perimetrar el Baix Segre permitirá una respuesta más quirúrgida a la situación».

Cataluña ha sido la segunda región de España más azotada por la crisis del coronavirus, después de la Comunidad de Madrid, y en total ha tenido 63.888 casos y, lamentablemente, han fallecido por Covid-19 5.675 personas.

El alcalde de Lleida urge a un plan de choque

El alcalde de Lleida, Miquel Pueyo, ha dicho que hace falta luchar para conservar la autoestima de los leridanos, ha añadido que ha hablado este domingo con el presidente y el vicepresidente de la Generalitat, Quim Torra y Pere Aragonès, y ha pedido «más pruebas y más cribados» de coronavirus.

También ha pedido a Torra y Aragonès un plan de choque, sobre todo para los sectores «que más han sufrido y sufrrán aún», entre los que ha destacado la hostelería y el comercio (más aún el pequeño y mediano), y que se concrete la próxima semana en ayudas directas que se puedan recibir durante agosto.

Pueyo ordenará este mismo domingo a la Policía Local que amplíe al máximo sus patrullas para que se cumplan las restricciones y normas decididas -sanciones incluidas-, lo que se añadirá al trabajo de los Mossos.