La Sociedad Española de Medicina Familiar y Comunitaria (semFYC) ha expresado su oposición a la intención del Gobierno de cubrir mediante bajas laborales de padres y madres el periodo de cuarentena de sus hijos que sean contacto estrecho con un contagiado de covid.

La Junta Permanente de la SemFYC señala, en un comunicado este jueves, que la medida supone una interferencia grave sobre la capacidad de que los médicos atiendan cuestiones de salud de la población que no se pueden demorar.

Al mismo tiempo, «supone convertir en certificadores burocráticos» a los médicos, que en estos momentos están centrados en contener los «múltiples brotes epidémicos que se están detectando a diario en todas las comunidades».

El vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, avanzó este miércoles que el Gobierno trabaja para extender una «incapacidad temporal», es decir, una baja laboral, a los padres de hijos que deban guardar cuarentena, aunque no estén infectados por COVID, o para los que tengan fiebre, declaraciones que fueron puntualizadas por la portavoz el Gobierno, María Jesús Montero.

La SemFYC insiste en que la medida supondría «una sobrecarga administrativa innecesaria e improcedente» sobre el personal médico que focaliza todos sus esfuerzos en atender necesidades sanitarias de los pacientes de covid, «problemas de salud indemorables y/o necesidad de continuidad asistencial en enfermedades crónicas».

Además, manifiesta que este recurso «distorsiona gravemente» la visión que la población tiene de la atención primaria como «burdo emisor de recetas y de partes de Incapacidad Temporal».

«La Administración tiene la obligación de defender el valor de todos y cada uno de los actos médicos que los profesionales realizan en base a la evidencia y por el bien de la salud de la comunidad», señala esta sociedad científica.

Precisa que los partes de baja son una medida terapéutica y no administrativa, por el hecho de iniciarse por enfermedad común o accidente no laboral, así como por accidente de trabajo o enfermedad profesional.

Desde la semFYC entienden que proponer esta fórmula burocrática como mecanismo de conciliación es un «error». «Se trata de un problema social y laboral al que se da una respuesta médica», por lo que supone una «banalización» de la incapacidad temporal tal y como está formulada.

Los médicos de familia creen que es necesario elaborar un mecanismo socio laboral alternativo y no uno medicalizado para resolver esa necesidad social y laboral de conciliación.