Máximos ejecutivos de las principales compañías energéticas han coincidido en destacar que la crisis de la covid acelerará la transición energética, y han pedido al Gobierno que avance en el diseño de una regulación que permitirá a las empresas invertir con garantías en la descarbonización de la economía.

Durante su participación en un foro organizado por El Economista, presidentes y consejeros delegados de compañías como Endesa, Naturgy Ibedrola, Cepsa, Repsol, BP, Ence, Engie, Enágas o REE, entre otras, han asegurado que el sector energético español es el mejor posicionado para ayudar a la reactivación de la economía nacional, siempre que disponga de un marco regulatorio claro y estable

El único que ha puesto en duda que la covid vaya a acelerar el proceso de desarbonización ha sido el consejero delegado de Repsol, Josu Jon Imaz, que ha advertido de que las administraciones contarán con menos recursos públicos para impulsarla y que los ciudadanos retrasarán inversiones como la compra de un vehículo nuevo y, por tanto, menos contaminante; o el cambio de ventanas para hacer más eficiente su hogar.

«Hay cosas buenas, pero también muchas malas, ojalá la descarbonización se acelere, pero no me atrevo a creer ese pensamiento mágico de que vamos a salir de ésta todos más fuertes y más descarbonizados», ha dicho Imaz, quien ha pedido «neutralidad tecnológica» para que puedan competir todas las tecnologías, desde las renovables ya consolidas a otras en desarrollo, como el hidrógeno verde.

«Dejemos competir a todos, pero no incentivemos lo que a día de hoy no tiene sentido», le ha contestado el consejero delegado de Endesa, José Bogas, quien ha abogado por confiar en que «saldremos de ésta más descarbonizados y electrificados».

El consejero delegado de REE, Roberto García Merino, ha asegurado que la crisis del coronavirus «ha puesto más en evidencia la necesidad de la transición energética», y ha pedido que se acelere «con un entorno regulatorio estable en todos los sentidos» y que se agilicen todos los procesos administrativos y medioambientales.

«La integración de renovables es ya una realidad, pero tenemos que resolver también problemas estructurales para garantizar que la transición sea efectiva y segura, como, por ejemplo, ampliar interconexiones con el resto de europa, un pequeño lastre para garantizar que la transición sea un éxito con el menor tiempo posible», ha dicho García Merino.

Aprovechar fondos europeos para proyectos renovables

El presidente de Natury, Francisco Reynés, ha subrayado que un 30 % de los fondos europeos asignados a España para la reactivación económica se pretende dedicar a proyectos relacionados con la descarbonización y ha urgido a poner sobre la mesa «papel, lápiz y números» para poder ponerlos en marcha «lo antes posible».

Ha recordado que para que las empresas aceleren sus planes de inversión necesitan estabilidad regulatoria, un marco jurídico previsible y que se agilicen los trámites administrativos, al tiempo que ha considerado imprescindible una comunicación «fluida, transparente y de confianza» entre los sectores público y privado.

«Esta crisis hace aún mas necesaria la aceleración de la transición energética (…)», ha apuntado el consejero delegado de Cepsa, Philippe Boisseau, quien ha asegurado que la única forma de afrontar este desafío será contando con todas las tecnologías disponibles, y ha subrayado la importancia de contar con visibilidad jurídica y un marco regulador estable para poder invertir a largo plazo.

El presidente de BP, Luis Aires, ha añadido que la velocidad de la transición dependerá de la actuación de los consumidores, empresas y Gobierno, al que ha reclamado una regulación «inteligente». «La clave no está en la financiación publica, sino en que sepamos que podemos invertir», ha afirmado.

En ese sentido, la consejera delegada de Iberdrola España, Ángeles Santamaría, ha señalado que el sector renovable y de redes se nutre fundamentalmente de inversiones privadas que tienen que ser por si mismas rentables, y ha apuntado que otra cosa es que los fondos europeos puedan ayudar a acelerar la transición y que la economía se beneficio de ello.

«La covid ha acelerado e intensificado mucho las tendencias que se veían venir (…). Ya estaban montados los mimbres, lo que hay que hacer ahora es intentar acelerar. España es un país con recursos, capacidades y empresas a las que hay que dar un entorno amable», ha añadido la ejecutiva.

La ambición y el consenso para sacar adelante la transición, están ahí, según la consejera delegada de Engie, Loreto Ordóñez, quien ha dicho que la pieza que falta para completar el puzzle es «regular de manera clara y estable» y ha subrayado que si la administración da un mensaje «claro y certero» será capaz de obtener no sólo capital, sino el capital más eficiente.

El presidente de Ence, Ignacio Colmenares, ha considerado que sería muy positivo «acelerar» el calendario fijado en el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC), que se convoquen cuanto antes las subastas de nueva potencia renovable, y que se impulse la fabricación en España de equipos renovables.

El presidente de Enagás, Antonio Llardén, ha defendido la importancia de los gases renovables en la descarbonización y ha considerado fundamental que todos los agentes económicos se coordinen porque, en su opinión, o la transición se hace en un marco general o si no, no va a funcionar.