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El aviso de un dermatólogo sobre la viruela del mono: "Tres casos en una mañana"

Vista general del Hospital 12 de Octubre de Madrid.

Vista general del Hospital 12 de Octubre de Madrid. LUIS GARCÍA | WIKIMEDIA CREATIVE COMMONS

Pablo Luis Ortiz Romero, dermatólogo en el hospital 12 de Octubre de Madrid, ha confirmado este miércoles que su unidad ha tratado tan solo en esta mañana a tres pacientes con sospecha de sufrir la enfermedad conocida como viruela del mono, aún a la espera de confirmación microbiológica.

«Da miedo, mucho miedo», ha escrito el doctor, en un mensaje acompañado de una fotografía de uno de los pacientes, que ha dado su consentimiento para el uso de su imagen con fines divulgativos, además de académicos y científicos.

La Dirección General de Salud Pública de la Comunidad de Madrid ya ha alertado en las últimas horas de ocho posibles casos de viruela del mono en Madrid, «una enfermedad muy poco frecuente, que generalmente cursa con fiebre, mialgias, adenopatías inguinales (inflamación en los ganglios), y erupción en manos y cara, similar a la de la varicela».

Hasta el momento, los ocho casos analizados se trataban de personas que habían mantenido relaciones homosexuales, según la información hecha pública por la Comunidad de Madrid. También se había observado esa misma relación en algunos casos detectados en el Reino Unido.

Según ha manifestado el doctor Ortiz Romero en interacciones con otros usuarios, al menos uno de los casos sospechosos del 12 de Octubre se trata de un varón heterosexual sin antecedentes de viaje.

Los síntomas del ‘monkeypox’

La viruela del mono tiene un período de incubación en torno a los 10 días, aunque suele oscilar entre los seis y los 16. En los primeros cinco días, la enfermedad suele cursar con fiebre, cefalea intensa, linfadenopatía (inflamación de los ganglios linfáticos), dolor lumbar, mialgias (dolores musculares) y astenia intensa (falta de energía).

Entre uno y tres días después de la fiebre aparece la erupción cutánea, que puede afectar al rostro, palma de manos y pies pero también al resto del cuerpo. El exantema varía, explica la OMS, desde unas maculopápulas, que son lesiones planas, a vesículas, cuando se llenan de líquido. Después se convierten en pústulas y al final, en costras. Las lesiones pueden ser pocas o muchas y afectan sobre todo a la zona de la boca, genitales, párpados y córneas.

La enfermedad dura entre dos y tres semanas y a veces puede evolucionar con gravedad, aunque no ha sido el caso – hasta ahora – de los contagios detectados en Reino Unido. La tasa de letalidad que maneja la OMS va desde el 1 al 10% y la mayoría de las defunciones se producen en niños pequeños.

El origen de la viruela de los monos

La viruela del mono es una enfermedad detectada desde mediados del siglo pasado en cuencas del África central y occidental, con tasas de letalidad de hasta el 10% generalmente asociadas a las condiciones precarias de los sistemas de salud locales. En los casos detectados en Europa y en otros lugares, generalmente asociados a roedores, no se ha traducido en una enfermedad mortal por lo general.

La transmisión secundaria o de persona a persona puede producirse por contacto estrecho con secreciones infectadas de las vías respiratorias o lesiones cutáneas de una persona infectada, o con objetos contaminados recientemente con los fluidos del paciente o materiales de la lesión. La transmisión se produce principalmente por gotículas respiratorias, generalmente tras prolongados contactos cara a cara con el paciente, lo que expone a los miembros de la familia de los casos activos a un mayor riesgo de infección. La infección se transmite asimismo por inoculación o a través de la placenta (viruela símica congénita).

«Hasta la fecha no se ha podido demostrar que la transmisión de persona a persona por sí sola pueda sostener la infección por el virus de la viruela símica en los seres humanos», alertaba la OMS en un informe publicado en 2019.

Además de en España, en las últimas horas se han detectado casos de esta enfermedad en Reino Unido y también en Portugal, con más de 20 pacientes sospechosos. Se trata de brotes que, de confirmarse, son muy poco habituales para esta enfermedad.

Margarita del Val: «Hay que localizar el origen y pararlo»

Preguntada por la situación, la investigadora del CSIC Margarita del Val ha asegurado que la viruela del mono es «una enfermedad razonablemente benigna, pero muy molesta al causar lesiones muy grandes y llamativas en la piel».

«Hay que localizar el origen de la transmisión y pararlo cuanto antes», ha añadido, antes de subrayar que el verdadero origen de la enfermedad está en los roedores, pese a su nombre, y que «durante bastante tiempo ha habido casos infrecuentes en personas, normalmente jóvenes, que tenían ratas como mascotas», aunque la posibilidad de la transmisión por vía sexual «resulta un problema porque es más difícil de detectar».

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