Nutrición Estudio de la Sociedad Española de Obesidad

Casi la mitad de los españoles engordó en el confinamiento, el 76% de los más pobres

La obesidad es un factor de riesgo para el empeoramiento del COVID-19. Los expertos de la SEEDO piden que, "ante la gran probabilidad de que haya nuevos confinamientos", se incorpore el cuidado del peso junto al uso de medidas de prevención del virus.

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Casi la mitad de los españoles engordó en el confinamiento, el 76% de los más pobres

Mujer comiendo chocolate en el sofá. EP / GEtty

Resumen:

Entre los efectos colaterales del COVID-19, el aumento de peso ha sido uno de los más notables por su efecto sobre gran parte de la población. La Sociedad Española de la Obesidad (SEEDO) acaba de presentar un estudio que le pone cifras: el 44,3% de los españoles reconoce haber ganado peso con el confinamiento, un porcentaje que empeora hasta el 76% de las personas sin ingresos.

La mayoría de quienes reconocen haber engordado – un 73% – asegura que ha ganado entre uno y tres kilos, y los malos hábitos junto al mayor sedentarismo son las dos causas que han provocado este aumento. Y es que el 18% asegura que ha picoteado más durante el confinamiento (un 44% de los más jóvenes y hasta siete de cada 10 personas sin ingresos), especialmente de bebidas alcohólicas. El 45% de la población reconoce haber bebido más, un porcentaje que aumenta al 55% en las personas obesas. También hemos comido más bollería (46% de la población general y 55,8% de los obesos).

La ansiedad y el aburrimiento han provocado, según aseguran los participantes de la encuesta realizada por la Sociedad Española de Obesidad y Novo Nordisk, han provocado un aumento del hambre durante el confinamiento. Tener la nevera cerca fue el tercer motivo que provocó más hambre.

La falta de actividad física también ha contribuido al aumento de peso, el 56% reconoce que bajó su nivel de ejercicio frente al 18% que asegura que hizo más. Más de la mitad de la población pasó más de cinco horas diarias sentado y el 30% consumió más de cinco horas de televisión cada jornada.

Sólo una de cada tres personas sin ingresos hizo ejercicio durante el confinamiento, un porcentaje que iba aumentando a medida que lo hacían los ingresos, hasta el 71% de las personas con sueldos de entre tres y cuatro mil euros mensuales. Mientras que el 36% de las personas sin recursos vieron más de cinco horas de TV al día, solo lo hicieron el 15% de los que tenían ingresos de entre dos y tres mil euros.

El tamaño de la vivienda también influyó en el ejercicio físico, a mayor número de metros las personas hicieron más ejercicios ( del 46% de los que vivían en pisos de 50-75 metros cuadrados al 75% entre los que residían en casas de 150 metros). Las horas frente al televisor también varían extraordinariamente en función de la tamaño de la vivienda: un 42% de los que tenían casas más pequeñas vieron más de cinco horas de tele frente a la mitad de aquellos con casas de más de 150 metros.

A mayor nivel de estudios, las personas mantuvieron mejores hábitos. Así lo consiguieron el 74% de los encuestados con estudios superiores frente al 30% de quienes no tenían estudios. «Es mucho más probable que el entorno más cercano de una persona con obesidad también sufra esta enfermedad”, afirmó Albert Lecube, vicepresidente de SEEDO, que destacó que en los hogares donde el peso se mantuvo estable lo consiguieron, de forma más general, todos los miembros de la vivienda.

Peor pronóstico en el COVID-19

Tanto Lecube como Francisco Tinahones, presidente de SEEDO, y Susana Monereo, secretaria de la entidad, han incidido en la importancia de controlar la obesidad, «una enfermedad que concentra entre el 7 y el 8% del gasto total sanitario», aseguró Monereo. Alrededor de uno de cada cinco españoles padecen obesidad y muchos no saben que es un factor que induce un peor pronóstico si se enferma de COVID-19.

«El 80% de lo pacientes que enfermaron de forma grave de COVID-19 y precisaron intubación, ventilación mecánica en la UVI y/o fallecieron eran obesos”, dijo Monereo, jefe de servicio de Endocrinología y Nutrición del Hospital General Universitario Gregorio Marañón de Madrid.

Por ello, estos expertos han advertido de la importancia de controlar ahora estos hábitos alimenticios, «porque la encuesta que hemos presentado da una visión de tiempo corto, pero es muy probable que pueda haber nuevos confinamientos y si ahora hablamos de que se ha engordado de media entre dos y tres kilos, esto puede empeorar», aseguró Lecube.

«Tenemos que empezar a hacernos responsables también de cuidar el peso. Hay que sumarlo a llevar mascarilla o el gel hidroalcohólico, hay que cuidar el peso también frente al COVID-19», concluyó Monereo.


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