Salud

La ministra de Sanidad pide a las farmacias que no dispensen medicamentos sin receta

La ministra de Sanidad, María Luisa Carcedo, ha defendido la necesidad de involucrar a las farmacias en la seguridad del paciente, ya que «mucha medicación se dispensa, a veces, sin prescripción», a pesar de que los fármacos son «una fuente importante de efectos adversos».

Durante la inauguración de unas jornadas sobre «Seguridad del Paciente», Carcedo ha señalado que pone en riesgo esa seguridad puede acarrear consecuencias graves no solo para los enfermos y sus familias sino también para los profesionales sanitarios y los centros.

De hecho, el daño a los pacientes debido a efectos adversos es una de las diez primeras causas de muerte y discapacidad en el mundo.

En los países de la OCDE se estima que hasta un 10 % del gasto hospitalario se puede atribuir al tratamiento derivado de daños asociados a la asistencia sanitaria, ha apuntado la ministra.

Además de la asistencia hospitalaria, la seguridad del paciente afecta también a la atención primaria: 4 de cada 10 personas que acuden a estos servicios sufren algún daño relacionado con la asistencia sanitaria.

En España, la frecuencia de esos eventos adversos es del 1,2 % de los pacientes y predominan los de carácter leve, «lo que pone de relieve que la práctica sanitaria en atención primaria en nuestro país es razonablemente segura».

No obstante, dentro del Marco Estratégico de la Atención Primaria, el Ministerio pretende mejorar la seguridad en aspectos como identificar y retirar de la práctica clínica intervenciones innecesarias, «algo que a veces es más difícil que realizar un diagnóstico y un buen tratamiento», ha reconocido.

Para ello, es «muy importante» la educación de la ciudadanía que ejerce presión porque considera «que una pastilla lo resuelve todo», pero también hay que concienciar a todos los profesionales, incluidos los farmacéuticos.

Carcedo ha incidido en la obligación de prevenir los daños, sobre todo cuando se sabe que 7 de cada 10 eventos adversos registrados se consideran evitables. «Sin seguridad no hay calidad».

La ministra ha recordado que en 2005 el Ministerio puso en marcha la Estrategia de Seguridad del Paciente, que incluye un programa de reducción de las infecciones en las UCI, que ha logrado bajar las tasas de neumonías asociadas a la ventilación mecánica y las bacteriemias asociadas al uso del catéter en torno a un 50 %.

Sin embargo, todavía hay «una gran variabilidad en los resultados» en función de las comunidades autónomas y los centros sanitarios.

La ministra se ha referido también al programa de higiene de manos puesto en marcha en 2008, cuya adherencia se sitúa aun en el 45 %, datos «muy mejorables».

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