Salud Día Mundial del Cuidador

Más de la mitad de los cuidadores no profesionales padece depresión

Cuidadores

En España hay 2,3 millones de personas dependientes, la mayoría de más de 65 años. A ocho de cada 10 las cuidan familiares, es decir, cuidadores no profesionales que no reciben remuneración. Un trabajo arduo y con muchos perjuicios, como ha revelado la tercera encuesta Merck que acaba de publicar la compañía con motivo del Día Mundial del Cuidador que se celebra el cinco de noviembre.

Uno de los datos más reveladores es el grave perjucio que supone para la salud de estos cuidadores hacerse cargo de sus familiares. La mayoría de ellos sufre consecuencias psicológicas, en el 68% ansiedad y en el 55% (más de la mitad) depresión, debido a la carga y la falta de apoyo.

La media de dedicación es de 27 horas semanales, que el 82% compagina además con su propio trabajo

Es notable además que el 57% de los cuidadores relega su salud a un segundo plano y un 75% se ha visto perjudicado por no descansar correctamente, no hacer ejercicio físico y desatender sus propias citas médicas.

Y es que el trabajo de cuidador es, además de intenso, extenso en tiempo. La media de dedicación es de 27 horas semanales, que el 82% compagina además con su propio trabajo. Así lo revela el resultado de una encuesta que han respondido 506 cuidadores profesionales, de los que la mayoría atiende a padres o suegros (54%), abuelos (19%), pareja (9%), hijos o hermanos (5%) con problemas de movilidad asociados a la edad (46%), envejecimiento general (45%), discapacidad física (29%), patologías neurológicas (24%) como Parkinson, Alzheimer, Esclerosis Múltiple, o enfermedades crónicas (20%).

Fruto de esos cuidados, que hace que sus jornadas se extiendan hasta 12 horas diarias, los familiares sufren un impacto en tres dimensiones. La presión económica (40%), el impacto profesional (34%) y el haber tenido que reducir horas de trabajo (32%) son los tres impactos más frecuentes a los que se tienen
que enfrentar los españoles tras asumir el cuidado de un familiar o amigo dependiente.

Estos cuidados se extienden en el tiempo unos siete años y medio, un período en el que los cuidadores no profesionales no se sienten ni reconocidos (55%) ni apoyados (38%) por el sistema sanitario y un 43% ni siquiera ha recibido ofertas de ayuda por parte de amigos o conocidos.

Lo que más echan en falta los cuidadores españoles son recursos financieros (24%), seguido de alguien que les ayude con sus responsabilidades (19%). Si tuviesen ayuda durante una hora, el 58% asegura que pediría que se hiciesen cargo de la persona a la que ellos cuidan habitualmente, el 41% que les hiciesen la
compra y el 37% que les ofrecieran oportunidades de ocio (como tomar un café o caminar) porque apenas tienen tiempo para ello, ya que la mayoría (63%) prefiere aprovechar el poco tiempo libre del que dispone para descansar.

Con esta realidad, Merck ha puesto en marcha una campaña en redes sociales para que puedan disponer de tiempo. Por cada tres tuits con el hashtag #Cuidadelosquecuidan Merck aportará a Supercuidadores el equivalente a una hora de trabajo para que un cuidador profesional sustituya a un cuidador no profesional y este último pueda disfrutar de tiempo libre. La campaña, que se llevará a cabo durante dos semanas, destinará una dotación de hasta un máximo de 300 horas para apoyar a este colectivo y mejorar su calidad de vida.

Según Ana Polanco, directora de Corporate Affairs de Merck en España, “el objetivo de esta iniciativa es hacer visible la importante labor que realizan los cuidadores, engranaje clave de la atención al paciente. Para Merck es vital que se conozca mejor la realidad de estas personas, que no son trabajadores profesionales y anteponen la atención del dependiente a su propia salud”.

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