La propuesta se anunció a las dos de la tarde y fue rectificada seis horas más tarde. La medida iniciar para «aliviar» el confinamiento de los niños que anunció el Gobierno consistente únicamente en acompañar a los adultos a la compra u otras actividades permitidas en el Estado de Alarma obtuvo el rechazo frontal desde todos los ámbitos. El anuncio provocó un inmediato revuelo político, pero también un aluvión de críticas por parte de médicos, psicólogos o padres que terminó con una rectificación no explícita del ministro de Sanidad, Salvador Illa, que afirmaba a última hora de la tarde que «este Gobierno escucha» y los niños «podrán dar paseos».

Las críticas a la medida inicialmente anunciada por el Gobierno llegaron, entre otros, desde la Asociación Española de Pediatría (AEP), que además forma parte del Comité Asesor del Gobierno sobre la materia. Sin embargo, en un comunicado en la tarde del martes expresaban su «total desacuerdo» con la medida e instaban al Gobierno a rectificar. «Instamos a que el Gobierno realice un nuevo comunicado a la población aclarando la nueva medida», detallaban y recordaban que su propuesta exigía que «el niño pueda tomar el aire y/o permitirle un paseo o una carrera en un entorno próximo y controlado». Tras la medida, la presidenta de la AEP, María González Amieva, celebraba la «rectificación hecha pública por el Ministerio de Sanidad» y se mostraban a la espera de los detalles.

También se preguntaba el sentido de la medida la pediatra y divulgadora Lucía Galán (Lucía, mi pediatra), que plantaeaba a El Independiente el riesgo de la medida aprobada inicialmente por el Consejo de Ministros. » ¿De verdad nos están diciendo que hay menos riesgo de transmisión si se les permite a los niños entrar en supermercados, farmacias y bancos que permitirles dar un paseo cogidos de la mano de uno de sus padres, por un espacio abierto, manteniendo la distancia de seguridad y disfrutando del aire fresco?», indicaba, «si es así, entonces lo que opino es que directamente lo que desean es que los niños sigan en sus casas como lo han hecho hasta hora, en cuyo caso con habérnoslo explicado hubiese sido suficiente».

Otros pediatras como el especialista en Cuidados Intensivos pediátricos Alberto García-Salido, ironizaban tras el anuncio en twitter con que a partir de ahora los supermercados tendrán un pasillo de «pandemias». Y es que para los pediatras la medida carece de garantías de seguridad. «Lo que ha demostrado una clara efectividad en la disminución de la transmisión del Virus es el distanciamiento social y el lavado de manos frecuente, algo que con niños pequeños en un supermercado no se puede garantizar en ningún caso, salvo que el establecimiento esté vacío», explica Galán.

Igualmente, el virólogo Raúl Ortiz de Lejarazu, del Centro Nacional de Gripe, pedía en la misma red social «un poco de sensatez» tras preguntarse si «no hay sitios de menor aglomeración y diversidad de población que los supermercados».

«Sobredimensionar el miedo» de la población de riesgo

La medida no sólo provocó el rechazo de sanitarios. Desde el Colegio de Psicólogos de Madrid, la psicóloga infantil Amaya Prado confesaba que la propuesta había «sorprendido» en cuanto se esperaba «algo más en línea con lo propuesto en otros países europeos». La portavoz de los psicólogos madrileños consideraba que la propuesta está hecha «desde el punto de vista epidemiológico y sanitario» pero que la fórmula elegida puede provocar «situaciones desagradables e incómodas» al concentrar en espacios cerrados a niños y población de riesgo.

«Se sabe de sobra, y más quienes tienen niños pequeños, que controlarles es muy complicado y que se pueden dar situaciones complicadas en espacios cerrados como los supermercados o las farmacias», apuntaba Prado, que planteaba además que los mayores podían ser los más perjudicados por la medida. «Hay mucho miedo, especialmente entre la población de riesgo como los ancianos, y la presencia de los niños puede sobredimensionar esas emociones en ellos, hay que ir con mucho cuidado».

A los padres también les sorprendía la medida porque «había una expectativa de que se pudiera salir a pasear por zonas controladas, no al supermercado», explicaba Leticia Cardenal, presidenta de la Confederación Española de Padres y Madres de Alumnos (CEAPA). «Los padres tenemos mucho respeto por la opinión y el criterio de los expertos, pero esperábamos que se reconsidera la opción y se ampliara el abanico para poder dar respuesta a las necesidades de los niños, que son los héroes de esta pandemia». «Es una gran noticia, buena para los niños y confiamos en la responsabilidad de los padres y martes que lo llevan demostrando cinco semanas», indicaba.

Paseos controlados al aire libre

A la espera de que el Gobierno concrete finalmente los detalles en que podrán realizarse los paseos y salidas para los niños, los expertos coinciden en que las medidas necesarias para solucionar el estrés al que los niños se ven sometidos en el confinamiento solo puede obtener respuesta a través de paseos al aire libre y con medidas de higiene. Galán explica que una propuesta que garantizaría la seguridad podría ser la de salidas «de media hora al día, a la hora que los padres consideren y puedan; no todos los padres pueden salir a una hora establecida, muchos trabajamos».

Además, Galán apuesta por que puedan salir, en esas condiciones, todos los niños y adolescentes. Lo ideal es «un paseo cerca de casa de la mano de un adulto, sin tocar mobiliario urbano, manteniendo la distancia de seguridad de dos metros con otras personas, evitando espacios cerrados y sin hacer corrillos con otras personas», añade.