Martín y Nicolás, como todos los niños, llevan sin jugar en la calle desde que se decretara el Estado de Alarma hace ya mes y medio. Hoy han salido por primera vez, con sus patinetes y una pelota de fútbol. «La hierba está muy crecida por el coronavirus«, dice Nicolás, de seis años. Mientras, su hermano Martín, que ya ha cumplido nueve, golpea sus primeras «voleas» en varias semanas. Así han vivido estos dos hermanos la mañana del domingo en Madrid.