Salud

La contaminación, en el punto de mira por su nexo con la alta letalidad del coronavirus

Diversas investigaciones científicas han puesto el foco en la mayor contaminación presente en las zonas con más muertes por COVID-19.

Los cielos de Madrid se han limpiado durante el confinamiento. Europa Press

¿Está relacionada la alta letalidad del COVID-19 con la contaminación del aire en Italia y España? ¿Está el coronavirus en el aire contaminado que respiramos? Varias investigaciones vinculan que la contaminación y el clima elevaron el impacto del SARS-COV-2 en estos países. Se trata de trabajos pendientes de revisión por pares, esto es, falta que otros investigadores revisen los datos de los artículos en los que se publican los resultados. Pero la ciencia que ya ha demostrado antes el impacto en la salud pública de la contaminación y ha evidenciado la capacidad de transmitir enfermedades por las partículas en suspensión en el aire, ha puesto el foco en nuevo coronavirus.

Hay dos hipótesis que se manejan en estas investigaciones, según explica a El Independiente Julio Díez, investigador del departamento de Epidemiología y Bioestadística del  Instituto de Salud Carlos III. “Una primera hipótesis es que la contaminación agrava la enfermedad, por lo tanto hay más muertes,  y es capaz de aumentar el número de casos de la enfermedad y, por otro lado, hay otro estudio que mantiene que el virus puede transmitirse por partículas provenientes de la contaminación en suspensión en el aire”. 

¿Está la contaminación tras la letalidad del COVID-19? Según un estudio de la Universidad de Harvard la mortalidad del coronavirus aumenta en zonas con mayores concentraciones de partículas en suspensión de menos de 2,5 micras (PM2.5). “Este estudio asegura que el coronavirus aumenta la letalidad en estas zonas. Se trata de un estudio que controla muchos parámetros, muchas variables socioeconómicas, la asociación que ellos encuentran entre un contaminante PM2,5 son robustas. Por cada microgramo que aumenta la PM2,5 aumenta la letalidad un 15% por COVID”.

Tamaño de un pelo y tamaño de las partículas PM10 y PM2,5 | WIKIPEDIA

Esto es mucho, según Díez, porque cuando se hacen estudios que asocian contaminación por ingresos o muertos por cardiovasculares se hace con incrementos de 10 microgramos, no por 1 microgramo como en este estudio. El problema que este investigador encuentra en este estudio es que la serie de datos es muy corta y sólo tiene en cuenta las partículas PM2,5. 

Otra investigación académica de  la Universidad de Halle-Wittenberg (Alemania,) muestra una relación entre la contaminación y la mortalidad causada por coronavirus. Para ello analizaron  concentraciones de NO2 troposférico extraídas del satélite Sentinel-5P, indicativas de niveles muy altos en dos puntos clave, Madrid y el norte de Italia.  Las condiciones atmosféricas predominantes durante el mes de febrero 2020 ayudaron a incrementar sus niveles de contaminación, siendo durante varias semanas los más altos de Europa. 

Imágenes de concentraciones de NO2 troposférico del satélite Sentinel-5P en febrero de 2020.

Según Díez “las PM10 se relacionan en España con 3.000 muertes al año y el NO2 con 6.000 por problemas cardiovasculares y respiratorios, por lo tanto inciden en las mismas patologías que el COVID-19. En los lugares donde hay más contaminación es donde hace más daño porque ya hay más gente tocada.  De esta manera se explicarían estas asociaciones”.  

¿Puede el virus ser transmitido por partículas contaminantes en  el aire? Según las investigaciones de Leonardo Letti se han encontrado restos de ARN del SARS-Cov-2 en partículas de PM10 [partículas de 10 micras] en Lombardía. “Esto no significa que se pueda infectar alguien, simplemente que el virus sí puede viajar en una de estas partículas”, explica Díaz que considera muy preliminares las conclusiones de este estudio. “Esto tiene sentido porque cuando el coronavirus se expulsa en gotículas, tiene densidad y cae al suelo. Pero si la gotícula se deposita sobre una partícula, una PM10 en el aire, como tiene más tamaño se puede posar y desplazarse más. Esto no pasaría en lugares sin PM10. La hipótesis tiene sentido, pero hay que investigarlo bien”.  Lo que sí confirma este epidemiólogo es que “hay antecedentes de que otros  virus y bacterias viajan con las partículas en suspensión PM10 y PM2.5.”

Meteorología, clave en la trasmisión y su estudio

Otro estudio reciente también ha establecido los  primeros indicios de relación entre variables meteorológicas y propagación de la enfermedad COVID-19 y del virus SARS-CoV-2 en España. A esto apuntan los resultados preliminares del trabajo conjunto de la Agencia Estatal de Meteorología y el Instituto de Salud Carlos III, indicativos según de que en nuestro país el índice de afectación aumenta a menor temperatura promedio. Ambas instituciones investigan conjuntamente qué variables meteorológicas pueden ser consideradas de interés al analizar la incidencia y propagación de la enfermedad COVID-19 y del virus SARS-CoV-2 en España. 

La trascendencia de estos estudios no es menor, especialmente es un escenario de desescalada del confinamiento en el que las ciudades tienen que volver a ponerse en marcha y se prevé un mayor uso del coche privado y una limitación importante de la capacidad de los medios de transporte público de transportar viajeros por las restricciones sanitarias.  Las condiciones atmosféricas juegan un papel fundamental en las concentraciones de diversos contaminantes por lo que el pronóstico de tiempo se convierte en una herramienta clave para saber si los niveles de contaminación se van a incrementar en un momento dado de tiempo si se sigue permitiendo el uso de coche.

Según la empresa Weathertrend se puede pronosticar con antelación zonas vulnerables a tener más contaminación al conocer las condiciones meteorológicas. Weathertrend está especializada en las previsiones a medio y largo plazo. “Podemos prever con varios meses de antelación variables como el viento, temperatura y precipitación a varios meses vista. En enero de 2020 Weathertrend obtuvo indicadores que el mes de febrero podría ser propenso a periodos con viento muy bajo sobre la Península Ibérica e Italia, lo que podría favorecer semanas con altas tasas de contaminación”, asegura el meteorólogo Luis Nuche de Weathertrend.

Según esta empresa en febrero 2020 se observaron periodos con viento muy bajo, lo que favoreció el incremento en las concentraciones de NO2.  En cambio, sobre la mitad norte de Europa se produjo uno de los febreros más ventosos de los últimos 30 años. En Alemania febrero fue un 57,15% más ventoso de lo habitual, según la media climática de los últimos 30 años, lo que favoreció la disipación de la contaminación”, asegura Nuche.

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