El Boletín Oficial del Estado ha publicado este miércoles la orden que hace obligatorio el uso de mascarillas a la población de seis años en adelante, en todos los espacios cerrados así como en la vía pública, siempre que no se pueda garantizar la distancia de seguridad de dos metros. Las mascarillas son, por tanto, obligatorias para los niños a partir de seis años y su uso es «recomendable» entre los tres y cinco años.

Se podrá utilizar cualquier tipo de mascarilla que cubra nariz y boca, aunque «preferentemente higiénicas y quirúrgicas» como las más indicadas para evitar la transmisión del coronavirus.

La Orden entra en vigor este jueves – contra lo anunciado ayer por el ministro Illa, que dijo que la medida entraría en vigor con su publicación en el BOE – y presenta algunas excepciones. Excusa del uso de la mascarilla a personas con dificultades respiratorias que puedan verse agravadas por el uso de mascarilla o a las que lo tengan contraindicado por motivos de salud «debidamente justificados» o que por «su situación de discapacidad o dependencia presenten alteraciones de conducta que hagan inviable su utilización».

Otros dos apartados con excepciones dejan en el aire el uso de la mascarilla en ciertas actividades, por ejemplo, deportivas como al correr o ir en bicicleta. La norma establece que no tendrán que llevarse en el «desarrollo de actividades en las que, por la propia naturaleza de estas, resulte incompatible el uso de la mascarilla».

La orden también especifica que el uso de las mascarillas «no será exigible» en actividades incompatibles como «la ingesta de comidas y bebidas», lo que supone, en la práctica, que no podrán ser exigidas en bares o restaurantes mientras se consume. También especifica que no tendrán que llevarla quienes aleguen «causa de fuerza mayor o situación de necesidad».

La orden especifica que el uso de mascarillas será obligatorio «mientras dure el Estado de Alarma y sus posibles prórrogas» y justifica su uso generalizado por parte de la población general en base al principio de precaución. La Orden no especifica sanciones por el incumplimiento de la norma.

«Nos ha parecido una medida de cautela y seguridad en la línea de lo que han hecho otros países europeos», subrayaba este martes el ministro Illa, preguntado por la causa del cambio de criterio de Sanidad.

Sobre las posibles dudas en cuanto al mantenimiento de la distancia de seguridad, el portavoz del Comité Técnico para la Desescalada, Fernando Simón, afirmaba ayer: «Hay un primer paso a dar, que es salir de casa con la mascarilla, y a partir de ahí valorar las situaciones».