En los últimos dos días, Sanidad ha reportado cero muertos en España por coronavirus. Unas cifras que se contradicen con lo que informan las comunidades autónomas – que son las que aportan sus datos al Ministerio – y que tampoco cuadran con la evolución que se observa en los países del entorno. Entonces, ¿es posible que en España haya dejado de morir gente por coronavirus?

El portavoz del Comité Técnico de la Desescalada, Fernando Simón, ha admitido hoy que no, que los datos de fallecidos «están generando problemas» y que la cifra global se va a actualizar una vez a la semana. Además, ha adelantado, «los muertos son entre 28.000 y 29.000». Hasta casi 2.000 más de los 27.127 que figuran actualmente en las cifras oficiales.

Simón ha asegurado que entiende que haya «estupor» con los datos que se reciben y ha asegurado que están «verificando los datos que dan las comunidades autónomas». Además, ha afirmado que «alguna comunidad autónoma ha tenido problemas con la carga de datos». «No es muy lógica esta discrepancia entre los datos que dan las comunidades autónomas ya que damos los que ellas nos proporcionan», ha añadido.

Preguntado sobre si la información de Sanidad puede dar lugar a titulares irresponsables (por una falsa ausencia de muertes), Simón ha afirmado que «los titulares los hacen los periodistas» y que «prefiere no entrar en la irresponsabilidad de quién hace los titulares».

631 ingresados en UCI el viernes pasado

Simón ha ofrecido hoy un dato que no aparece en el informe diario que ofrece el Ministerio de Sanidad y es el del número total de ingresados en las UCIS en este momento. Ha asegurado que eran 631 el viernes pasado y que a fecha de hoy «son algunos menos».

Los datos de evolución de la epidemia, que reflejan 274 casos con fecha de inicio de síntomas en los últimos siete días, Simón ha valorado positivamente la cifra y ha añadido, además, que es «comparativamente mejor». «Pensamos que estamos siendo capaces de detectar más que antes y que la evolución es comparativamente mejor porque se detectan más», ha explicado.

El epidemiólogo ha reconocido también el cansancio, personal y de su equipo. «Las fuerzas se van aunque aún me quedan», ha reconocido.