La Fundación Española del Corazón (FEC) ha recogido las evidencias de varios estudios que concluyen que durante el Estado de Alarma provocado por el coronavirus aumentaron entre un 60 y un 100% el número de paradas cardiacas ocurridas fuera del hospital.

Además, si habitualmente se atiende el 60% de las paradas cardíacas antes de que lleguen los servicios de emergencias, durante el Estado de Alarma ese porcentaje cayó al 45%. Por ello, la FEC ha querido enviar un comunicado en el que califica de «vital» actuar si presenciamos una parada cardiorrespiratoria en tiempos del COVID-19, porque “con las medidas de protección básicas, el riesgo de contagio es bajo y las posibilidades de salvar una vida aumentan significativamente si practicamos las maniobras de reanimación cardiopulmonar”.

La FEC advierte que si la reanimación se inicia en el primer minuto tras la parada, nueve de cada 10 personas pueden sobrevivir. Si se esperan cinco minutos, el porcentaje cae a la mitad y en nueve minutos, apenas sobrevive uno de cada 10.

Otra de las consecuencias del COVID-19 son los enfermos de otras patologías que han dejado de acudir al hospital. Tan solo en referencia a las paradas cardiorrespiratorias (que en muchos casos suceden en el hospital si el enfermo acude tras la presentación de los primeros síntomas), la FEC ha concluido que aumentan entre un 60% – según un estudio en Lombardía publicado en New England Journal of Medicine – y un 100%, según un registro de París publicado en Lancet Public Health.

La FEC ofrece las pautas para actuar ante una parada cardiaca en tiempos de COVID-19:

  • Comprobar visualmente si la persona está consciente y si respira. No abrir la vía aérea ni acercarse a la nariz y boca de la víctima.
  • Llamar al 112 y poner el manos libres.
  • Pedir que alguien vaya en busca de un desfibrilador.
  • Antes de empezar las maniobras de RCP, hay que asegurarse de que tanto el testigo como la víctima, llevan mascarillas. Si el testigo lleva guantes, mucho mejor.
  • Realizar 100-120 compresiones por minuto en el centro del pecho de la víctima.
  • Cuando llegue el desfibrilador, seguir las instrucciones para aplicar las descargas.
  • Seguir con las maniobras de RCP hasta que lleguen los servicios de emergencia, evitando realizar la ventilación boca a boca.
  • Tan pronto como sea posible, el reanimador debe lavarse bien las manos con agua y jabón o con un gel a base de alcohol.
  • El reanimador deberá comunicarse con las autoridades sanitarias locales para preguntar sobre las indicaciones a seguir después de haber estado con una persona sospechosa o con confirmación de COVID-19.

La Fundación Española del Corazón recuerda también que hay un registro, Ariadna, donde pueden verse la ubicación de los desfibriladores por toda España. Cualquiera puede seguir añadiendo y validando desfibriladores.