Salud

Calzas, enjuague, sin revistas y evitando rayos X: la nueva normalidad en el dentista

El presidente del Consejo General de Colegios de Dentistas, Óscar Castro, asegura que "si ahora hay un lugar seguro, ese es la consulta del dentista" pero denuncia "la poca sensibilidad del Gobierno con el sector, están en juego 8.000 empleos".

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Calzas, enjuague, sin revistas y evitando rayos X: la nueva normalidad en el dentista

EP

Resumen:

Como tantas otras cosas que los españoles aparcaron durante el confinamiento, las visitas al dentista fueron una de ellas. Las consultas fueron declaradas actividad esencial, obligando a los odontólogos a permanecer abiertos aunque en la práctica solo atendían urgencias. Tras finalizar el Estado de Alarma, el 90% de los dentistas ha vuelto a su puesto de trabajo, según una encuesta del Consejo General de Colegios de Dentistas, que no obstante señala que uno de cada cuatro no realizan actividades que generen aerosoles (donde se producen más probabilidades de contagio) y un 6% sigue atendiendo exclusivamente urgencias.

No obstante, el Consejo General de Dentistas ha colaborado con el Ministerio de Sanidad en una guía actualizada este 27 de junio con las «Directrices de buenas prácticas en las clínicas dentales», con las que se busca dar seguridad a la actividad de un sector donde, según denunciaron desde el inicio de la pandemia, existe un alto riesgo de contagio, especialmente con la generación de aerosoles.

Entre las pautas que se establecen, está el triaje telefónico al paciente, ya que «el principio básico será evitar la exposición». Una vez en la consulta, Sanidad y los dentistas recomiendan el uso de calzas cubrezapatos y el lavado de manos antes de entrar, además del mantenimiento de la distancia de seguridad en todo momento. De la sala de espera se recomienda quitar revistas, libros y objetos que puedan ser manejados por varias personas.

A la hora de pasar a la consulta, el paciente deberá entrar solo (excepto menores o dependientes) y sin sus pertenencias, que deberán quedarse fuera. El sillón y todos los lugares que toque el paciente tendrán que cubrirse, al menos como recomendación, con film plástico.

Antes de empezar el tratamiento, el paciente deberá enjuagarse la boca durante un minuto con algún antiséptico. «Esto lo hemos sistematizado porque la orofaringe es un reservorio de virus, por eso se hace ahí la PCR, y al utilizar enjuagues con peróxido de hidrógeno (agua oxigenada) o povidona yodada, se inactiva el virus y se garantiza un trabajo más aséptico», indica Castro. Las indicaciones elaboradas por Sanidad y los Dentistas también recomiendan evitar las radiografías, especialmente las que se realizan en el interior de la boca.

Entre las recomendaciones también está el uso continuo del material de protección requerido, una exigencia para cuyo cumplimiento los dentistas continúan encontrando dificultades. «Somos parte del sector privado, 40.000 dentistas, la mayoría autónomos y sin ningún tipo de subvención. Creemos que el Gobierno está teniendo muy poca sensibilidad con nosotros. No puede ser que el IVA de los preservativos esté en el 4% y el de las mascarillas en el 21%. Estamos comprándolas con sobreprecio. Y los guantes han multiplicado por seis su precio en tres meses», denuncia el presidente de los dentistas.

Precisamente este martes el PSOE y Podemos rechazaban una propuesta en el Congreso para bajar el IVA de las mascarillas. La propuesta, impulsada por Ciudadanos, ha salido adelante sin sus votos. Los partidos de la coalición gubernamental alegaron en su negativa que dicha bajada de impuestos transgrediría la normativa europea.

Castro afirma que, pese a las restricciones y dificultades, los dentistas están observando afluencia de pacientes en las consultas aunque espera «que el bajón se produzca tras el verano, cuando sobrevengan nuevas dificultades económicas». Entre los perjudicados, los propios dentistas. «La mayoría somos autónomos y el 20% está en riesgo potencial de perder su empleo, son 8.000 puestos de trabajo».

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