La comarca central de Aragón, con Zaragoza capital, el Bajo Cinca, el Bajo Aragón-Caspe y Monegros retroceden a la fase dos de la desescalada «rígida». Es decir, sin ningún tipo de flexibilización. Las autoridades sanitarias se han visto obligados a tomar esta decisión drástica por el fuerte incremento de los brotes por coronavirus. Sólo en la jornada del miércoles hubo 422, 333 de ellos en la provincia de Zaragoza.

Por el contrario, seguirán en fase 2 flexibilizada las comarcas de la Litera y Cinca Medio, Huesca capital y la ciudad de Barbastro.

La características de estos casos, que suman ya 1.852 desde el viernes día 17, es que la mayoría son asintomáticos, pero también implican un incremento leve pero sostenido de los pacientes hospitalizados y de ingresos en UCI. «Aunque el sistema no está en riesgo, nos obliga a adoptar decisiones», ha explicado en rueda de prensa la consejera de Sanidad, Sira Repollés.

Por tanto, en la fase 2 se restringe el ocio nocturno y se establece un cierre obligatorio a las 12 de la noche, se ordena el cierre de las peñas, se prohíbe el botellón y se limitan a 10 el número de personas en las reuniones públicas o privadas al tiempo que se recomienda restringir la movilidad. 

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