AstraZeneca ha anunciado este martes que ha decidido pausar el ensayo de la vacuna que desarrolla contra la COVID-19 debido a la aparición de «una enfermedad potencialmente inexplicable» en uno de los participantes del mismo, un movimiento que la compañía ha descrito como «rutinario».

Esta es la vacuna a la que se refirió Salvador Illa, ministro de Sanidad, este lunes -en el Observatorio de la Sanidad que organiza El Español– al afirmar que, «si los análisis clínicos superan las debidas garantías», España podría tener en diciembre unas tres millones de dosis, de las 30 millones de dosis que tendrá en el conjunto de Europa, de la vacuna contra el Covid-19 que está desarrollando la Universidad de Oxford (Reino Unido) y la compañía AstraZeneca.

«Como parte de los ensayos globales controlados y aleatorizados en curso de la vacuna contra el coronavirus de Oxford, nuestro proceso de revisión estándar ha pausado la vacunación para permitir la revisión de los datos de seguridad», ha indicado la compañía en un comunicado, informa Europa Press.

«Es una acción rutinaria que tiene que hacerse siempre que haya una enfermedad potencialmente inexplicable en uno de los ensayos, asegurando que mantengamos la integridad» de los mismos, ha añadido AstraZeneca, según ha recogido la prensa estadounidense.

La farmacéutica ha agregado que, en los ensayos grandes, «las enfermedades aparecerán por casualidad», pero estas condiciones «deben ser revisadas independientemente para comprobar (los datos) cuidadosamente».

En este contexto, AstraZeneca ha asegurado que trabaja para «acelerar la revisión» de este «evento único» con el objetivo de «minimizar cualquier impacto potencial en la línea de tiempo del ensayo».

Asimismo, ha asegurado que está «comprometida» con la «seguridad» de los participantes en el estudio, al tiempo que ha destacado los «más altos estándares de conducta» de sus ensayos.