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EFE/Brais Lorenzo

Salud CAPÍTULO V| Sanitarios contra el coronavirus, la fuerza de la unión

La esperanza: “La concienciación y la vacuna tienen que hacer que el 2021 sea mejor”

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Han vivido dos oleadas de una pandemia en menos de un año y ya ven acercarse la tercera. Lo vemos con mucha resignación, lo tenemos claro, lo vemos con mucho cansancio, desde febrero estamos así. Los meses con normalidad  han sido junio y julio porque la segunda ola la tenemos desde agosto y lo vemos con rabia, nos enfadamos cuando vemos a gente imprudente.  ¡Y otra vez volvemos a lo mismo! Y hay mucho cansancio”. afirma Cristina Sánchez, la jefa de enfermería del Hospital 12 de Octubre. 

El 2020 se cierra con la pandemia como protagonista de la Navidad, como no podía ser de otra manera. El coronavirus ha marcado de manera definitiva el arranque de los años veinte, pero todo el sacrificio de los sanitarios no ha sido en balde. Se han aprendido lecciones. 

La supervisora de las Urgencias, Raquel Sauca, mira con optimismo al 2021. “Por un lado tenemos más concienciada a la gente y por otro está la vacuna. Son dos factores que juntos tienen que hacer que 2021 sea de otra manera. Que volvamos verdaderamente a la normalidad de salir a la calle, juntarte con los amigos y la familia y vivir”. 

La carrera científica contrarreloj para desarrollar una vacuna contra el Covid es el hito científico de las últimas décadas. Virólogos como Margarita del Val han destacado en varias ocasiones que hemos tenido suerte con el coronavirus, porque sus mutaciones son pequeñas y acorralarlo con la vacunación va a ser factible, cosa que con otros virus no hubiera sido viable. Pero eso no quita mérito, ni mucho menos, al ejercicio global de la ciencia internacional.

Hay un hecho brutal se mire por donde se mire. En menos de un año de un virus completamente nuevo hay vacunas».

Javier Sayas, neumólogo

“Lo que ha pasado con las vacunas es maravilloso, desde el punto de vista científico demuestra que la especie humana tiene una capacidad extraordinaria de adaptarse a las circunstancias y que vamos a disponer de vacunas eficaces. Pero eso no va a hacer desaparecer el Covid. No desaparecerá la enfermedad, pero sí la pandemia y eso dejará de condicionar nuestra vida como lo hace ahora”, mantiene Carlos Lumbrera, jefe de Medicina Interna del 12 de Octubre. 

Una opinión que comparte el neumólogo Javier Sayas: “Hay un hecho brutal se mire por donde se mire. En menos de un año de un virus completamente nuevo hay vacunas, lo cual es un motivo para el optimismo”. Pero insiste en que los vacunados no se pueden quitar todavía la mascarilla. “Las cosas empezarán a cambiar cuando haya un porcentaje de población inmunizada pero otras se quedarán”, afirma Sayas.

“Algunas cosas que ha traído el Covid han venido para quedarse, como lo que pasó en los años 50-60 en Japón con las epidemias de gripe, pues a lo mejor nos acostumbramos en determinados meses de año, por ejemplo, a ir con mascarillas en el autobús”, añade Carlos Lumbreras.

Nunca hemos asumido que seamos héroes de nada, hemos hecho nuestro trabajo, nos hemos adaptado a las circunstancias”

Juan Carlos Montejo, jefe de Medicina Intensiva

Todavía no somos conscientes de todas las pequeñas cosas que vamos a heredar del Covid; de poder pagar el autobús con la tarjeta de crédito, a conservar mejores hábitos de ventilación de espacios. En el Hospital 12 de octubre ya ven algunos de ellos. Charo Azcutia, directora de Continuidad Asistencial, apunta que la pandemia les ha obligado a utilizar herramientas de comunicación que no se usaban aun estando disponibles. “Como las videoconferencias que mejoran la comunicación con, por ejemplo, las residencias con las que hacemos teleconsultas que facilitan la resolución de problemas”, afirma. Azcutia también destaca que los médicos se han dado cuenta de que son un vector de transmisión importante y pone de ejemplo que esta concienciación ha llevado a triplicar la vacunación de los sanitarios contra la gripe.  

Por el departamento de Azcutia pasa la red sanitaria regional que ya hace seguimiento de todas las personas que han enfermado del coronavirus y de las que se lleva registro de su evolución. Un trabajo colaborativo en red muy eficaz en el ámbito sanitario y que será el encargado de rematar lo que nos deje el coronavirus entre nosotros.

El año 2020 dejará huella para siempre en nuestra vida: en la personal, en la social y en la profesional. Especialmente a quienes, como los sanitarios, tuvieron que enfrentarse a la  pandemia cara a cara. “Nunca hemos asumido que seamos héroes de nada, hemos hecho nuestro trabajo, nos hemos adaptado a las circunstancias”, asegura Juan Carlos Montejo, jefe de Medicina Intensiva. Los pasillos de su área están repletos de mensajes de agradecimiento de pacientes que pasaron por su unidad. 

Lo han dicho muchas veces este año en el que han sido protagonistas, sólo hacen su trabajo y sólo piden poder hacerlo bien. En El Independidente un médico publicó una carta abierta al ministro de Sanidad, Salvador Illa, en la que solicitaba menos aplausos y más recursos. Corría el mes de abril y, tras la primera ola, denunciaron la fuga de sanitarios a otros países e incluso las comunidades autónomas competían por ellos. Han hecho paros y manifestaciones por la precariedad, especialmente de los más jóvenes, y por el maltrato de todas las administraciones

Es una peli que se puede volver a dar, no se nos puede olvidar lo aprendido»

Carmen Martínez Pancorbo, Directora gerente

“Cuando ves algo que te afecta, no lo quieres volver a ver y lo borras, pero es importante que lo vivido no lo debemos olvidar, por doloroso que sea. Es una peli que se puede volver a dar, no se nos puede olvidar lo aprendido. Si tiene algo de sentido es si hemos aprendido algo, porque si no hemos aprendido nada, esto ha sido un horror”, reflexiona la directora gerente del hospital, Carmen Martínez Pancorbo.

La gerente que vio escalar la pandemia por su mastodóntico hospital tiene clara una lección de todo lo vivido: “Si algo no ha enseñado esta crisis es que nos ha reafirmado en algo que ya sabíamos que los hospitales tienen que ir hacia un modelo de trabajo más colaborativo, donde los equipos clínicos y de gestión trabajen codo con codo. Hemos demostrado que  cuando se comparten objetivos claros en una organización y todos remamos en la misma dirección, nos hacemos mucho más fuertes y hacemos grandes equipos”. Es la lección de su hospital, es la lección de los sanitarios: la fuerza de la unión. La lección de 2020. 

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