Ibiza pasa este próximo miércoles a situación de riesgo extremo en el mapa de alerta sanitaria de Baleares, al nivel 4 (de 0 a 4), y cerrará todos los bares y restaurantes durante dos semanas, entre otras medidas para frenar la expansión del Covid-19.

El Govern balear aprobará este lunes la transición de la isla del nivel 3 al 4, que entrará en vigor el miércoles y se prolongará durante al menos 15 días, han informado este domingo en rueda de prensa la consellera de Presidencia y portavoz del ejecutivo autonómico, Pilar Costa, y el presidente del Consell de Ibiza, Vicent Marí.

Datos alarmantes

Los datos de contagios de covid-19 son “alarmantes”, han señalado, con una incidencia acumulada a 14 días por 100.000 habitantes de 648,35 casos a 14 días y de 439 casos a 7 días.

Costa ha advertido que la tasa de positividad es la «más elevada» de la actual etapa y que si continúa esta tendencia, habrá «más ingresos en el hospital de Can Misses y en su UCI».

La Conselleria de Salud llegará a un acuerdo con la Policlínica Nuestra Señora del Rosario para contar con camas de UCI si fuera necesario, informa Efe.

En cuanto a la vacunación, ha afirmado que en Baleares no existe ningún problema de infraestructura ni de profesionales, sino que se espera acelerar según el ritmo de dosis que llegan a las islas.

Cierre de grandes superficies

Las medidas anticovid en Ibiza, que están destinadas a evitar “la movilidad y las aglomeraciones”, incluyen el cierre de grandes superficies de más de 400 metros cuadrados, excepto supermercados y comercios de alimentación y de primera necesidad.

El pequeño comercio estará abierto hasta las 20.00 horas con un aforo máximo del 30 % y se cierran los gimnasios y espás, además de prohibirse la asistencia de público a cualquier tipo de competición deportiva.

En cuanto a la restauración sólo se permitirá la comida para llevar y la comida a domicilio.

Además, se mantiene el toque de queda para todos los ciudadanos de 22.00 a 6.00 horas.

Asimismo, de momento no está previsto suspender la actividad programada en Can Misses y se estudia realizar cribados poblacionales en la isla, con prioridad en Vila y Sant Antoni.