Un colegial del Colegio Mayor Aquinas se echa gel desinfectante en las manos en un dispensador colocado en las instalaciones del colegio.

Un colegial del Colegio Mayor Aquinas se echa gel desinfectante en las manos en un dispensador colocado en las instalaciones del colegio. Marta Fernández / Europa Press

Salud

Adiós al gel hidroalcohólico: “Nos daremos la mano antes de quitarnos la mascarilla”

La pandemia nos ha metido en unos hábitos higiénicos y sanitarios que después de un año de convivencia con ellos empiezan a ser revisados. La ciencia ha sido nuestra guía durante estos meses y no siempre ha sido escuchada. Es el caso de la transmisión del virus. Desde el inicio se pensó en su transmisión por fómites, por superficies contaminadas, como la principal forma de contagio. Pero hoy ya sabemos que no, que el contagio principal es por aerosoles. La ventilación es más importante que la limpieza de manos.

De poco sirve limpiarse las manos con hidrogel si se entra en un espacio cerrado mal ventilado y, para colmo, se quita uno la mascarilla. Pero las medidas que se siguen tomando para combatir el virus tienen muy en cuenta el contagio por fómites. La semana pasada Almería anunciaba el cierre parques infantiles, una medida que no se sostiene con la visión de los científicos.

La probabilidad de contagio por superficies es una 1 entre 10.000. Además desmoraliza a la población, hay que pedir sacrificios a la población que sirvan para algo»

jose luís Jiménez, universidad de colorado

José Luis Jiménez, profesor de la Universidad de Colorado (EEUU) y uno de los principales difusores de las evidencias de la transmisión aérea del coronavirus, se sorprende cuando oye noticias de cierre de parques. “Cerrar parques me parece mal porque los contagios al aire libre son veinte veces menos probables que en interiores. Si cierras los parques vas a hacer que vayan a interiores. Es una medida estúpida”, afirma el científico. “El contagio por superficies es muy improbable y más durante el día al aire libre, porque la luz ultravioleta destruye el virus y como dice la CDC [Centro de Enfermedades Contagiosas del EEUU] la probabilidad de contagio por superficies es una 1 entre 10.000. Además desmoraliza a la población, hay que pedir sacrificios a la población que sirvan para algo”, añade.

Gonzalo Pascual Álvarez, del Colegio Oficial de Biólogos de la Comunidad de Madrid, remarca que “la transmisión por fómites y superficies es muy limitada. Hay muy pocos informes de casos de COVID-19 potencialmente atribuidos a la transmisión de fómites y siempre en casos de laboratorio o con altas cargas de virus en superficie”, afirma este experto en bioseguridad. “Se han realizado estudios cuantitativos de evaluación del riesgo biológico (QMRA) para comprender el riesgo relativo de transmisión de SARS-CoV-2 vía fomite. Las conclusiones establecidas indican que el riesgo de infección a través de esta vía es muy bajo, menos de 1 entre 10.000. Esto significa que cada contacto con una superficie contaminada tiene menos de 1 en 10.000 posibilidades de causar una infección”, añade.

Operarios limpian y desinfectan las calles de en Madrid.
Operarios limpian y desinfectan las calles de en Madrid. Josefina Blanco / Europa Press

¿Entonces deberíamos dejar de limpiar las superficies? ¿Deberíamos dejar de usar el gel hidroalcohólico?  “Limpiar sí, siempre. La limpieza de rutina con detergente, al menos una vez al día, reduce la carga biológica en superficies de alto contacto en interiores, por lo que resulta suficiente para reducir el riesgo de transmisión aunque sea muy bajo, siempre que esto se aplique en situaciones donde no haya casos sospechosos o confirmados de COVID-19”, explica González Pascual. 

En cuanto a los exteriores donde el riesgo de contagio es menor “baja la posible o hipotética carga viral y en consecuencia, parece difícil que se pueda alcanzar la dosis infecciosa necesaria para generar infección. Se debería plantear si verdaderamente es necesario tratar exteriores”, mantiene Gonzalo Pascual.

En cuanto al uso de geles hidroalcohólicos cree que va siendo hora de decirles adiós: “Liberarnos de los geles a la entrada de los sitios, es casi ya de obligado cumplimiento”. Pero no en cualquier sitio: “Excepto en lugares con conocimiento de presencia de personas contaminadas, el uso de gel de forma indiscriminada, reiterada y abusiva -muchas veces por miedo o vicio-, empieza a tener un sentido muy limitado”.

Un joven utiliza un dispensador de gel hidroalcohólico a su entrada en una tienda del Centro Plaza Norte 2, en Madrid.
Un joven utiliza un dispensador de gel hidroalcohólico a su entrada en una tienda del Centro Plaza Norte 2, en Madrid. Marta Fernández / Europa Press

A vueltas con la mascarilla 

Llevamos cerca de un año conviviendo con la mascarilla obligatoria y nos saludamos desde la distancia como hacen los japoneses. Pero países como Israel y colonias como Gibraltar ya han empezado a quitársela según su vacunación ha ido en aumento ¿Cuándo podremos ir abandonándola en España? Para este experto en bioseguridad, “en las mismas condiciones que Israel y en función de la disponibilidad de dosis vacunales y ritmo de vacunación, será posible a partir de finales de septiembre o principios de octubre”.

Las mascarillas deberían quedarse para ciertas circunstancias, por ejemplo, en época de gripe».

JOSE LUÍS JIMÉNEZ, UNIVERSIDAD DE COLORADO

Para José Luis Jiménez, “las mascarillas deberían quedarse para ciertas circunstancias, por ejemplo, en época de gripe la gente mayor debería ir al médico o en transporte público con mascarilla. O quien tiene algún síntoma también debería llevar la mascarilla. Esto ya se veía en Asia, y esto se va a quedar”, afirma.

En cuanto a otros hábitos de la normalidad como saludarnos con la mano piensa que no es la mejor idea, porque darse la mano “es una vía de contagio de otros patógenos”, pero considera que “para esta enfermedad, para el Covid, sí que nos daremos la mano antes de quitarnos la mascarilla, aunque por precaución mantendría las dos”, asegura Jiménez. 

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