Salud

Las tres hipótesis que manejan los científicos sobre el origen de las mutaciones de Ómicron

Decenas de pasajeros desembarcan del tren en el centro de Sao Paulo (Brasil).

Decenas de pasajeros desembarcan del tren en el centro de Sao Paulo (Brasil). EFE/Sebastiao Moreira

Ómicron es la variante del SARS-CoV2 que más mutaciones ha presentado hasta la fecha, 55 en total y 32 en la proteína de la espícula (Delta presentaba unas 14). Una acumulación de cambios en su genoma que ha sorprendido a los científicos de todo el mundo. De «un horrible perfil de mutaciones» calificaba el virólogo del Imperial College London Tom Peacock en Twitter.

«Es muy llamativa la cantidad de mutaciones, esta variante no se parece a nada que haya estado circulando recientemente, no se veía nada parecido desde el año pasado», decía a El Independiente el microbiólogo e investigador del Hospital 12 de Octubre de Madrid, Rafael Delgado.

Ómicron no ha sido una evolución de las anteriores variantes conocidas en circulación, como había ocurrido con los linajes que fueron predominando anteriormente. Por ello, desde la ciencia manejan varias hipótesis de cómo ha podido evolucionar el virus hasta llegar a esta nueva variante que ya se ha expandido por África, Europa o Asia con el nombre técnico de B.1.1.529.

La variante se originó en un individuo inmunodeprimido

El virólogo Vicente Soriano, especializado en VIH, explica que una de las hipótesis más extendidas es que la nueva variante se haya producido en un individuo inmunodeprimido: «La infección por SARS-CoV2 es autolimitada excepto en individuos inmunodeprimidos, donde la infección puede durar meses activa. Y Sudáfrica es el país del mundo con más infectados por VIH, que sin tratamientos están inmunodeprimidos».

En la misma línea se pronunciaba Delgado, «es posible que se haya producido en un individuo con una infección persistente de meses de duración y en el que se hayan mezclado dos variantes, lo que sería una recombinación de variantes. Es algo que aún no sabemos».

Esa recombinación de variantes es una posibilidad de la que ya se hablaba y la prestigiosa viróloga Bette Korber, del Laboratorio Nacional de Los Alamos, en Nuevo Mexico, ya identificó una el pasado mes de febrero. Aquella recombinación había aunado mutaciones de la variante Alfa y Epsilon (con orígenes en Gran Bretaña y California, respectivamente). En aquel momento se dijo que la nueva recombinación reunía las mutaciones de mayor transmisibilidad y resistencia a anticuerpos aunque luego no prosperó.

También la microbióloga María del Mar Tomás apunta como la primera opción «la de un paciente inmunodeprimido procedente de Sudáfrica aunque sin embargo empieza a aparecer la hipótesis de si la variante ya circulaba por Europa. Para detectar esta variante hay que hacer secuenciación y en Europa se secuencia bastante pero nadie puede descartar que se haya escapado, especialmente cuando se llevan a cabo técnicas rápidas de detección».

La variante ya circulaba sin haber sido identificaba

«Es posible que la nueva variante estuviera circulando en algún lugar donde no se secuenciase el virus, como países cercanos a Sudáfrica», apuntaba Delgado.

Tras ser notificada por África a la Organización Mundial de la Salud el pasado 24 de noviembre, se ha sabido que Ómicron ya circulaba por Europa antes de esa fecha.

El origen está en una especie animal

La tercera opción, que subraya el virólogo Vicente Soriano, es «que hubiese un reservorio animal en Sudáfrica como pudo ocurrir en Dinamarca hace meses con los visones. Se vio que habían transmitido el virus a humanos y se sacrificaron miles de ejemplares para cortar el posible contagio».

«Se requiere tiempo para detectar cuál es el origen o el paciente cero de esta nueva variante», añade Tomás, «es cierto que el principal brote está en Sudáfrica pero no quiere decir que el origen esté allí. Sí que es verdad que en los países con más tasa de vacunación menos posibilidad hay de que surjan nuevas variantes. El tiempo lo dirá».

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