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España camina hacia otra "gran ola de contagios" en la segunda Navidad Covid

Los expertos advierten de que las cenas y reuniones de diciembre harán aumentar los contagios, aunque la alta tasa de vacunación relajará la presión hospitalaria respecto a la ola de hace un año

Aglomeración de personas en el centro de Madrid.

Aglomeración de personas en el centro de Madrid. EFE

La Dirección General de Tráfico ha previsto este puente de la Constitución ocho millones de desplazamientos por carretera. Son 1,4 millones más que en 2019, antes de la pandemia. Este volumen de viajes da cuenta de los encuentros que se han producido y que son solo la antesala de la Navidad y lo que la rodea. Comidas y cenas de empresa, encuentros con amigos y celebraciones navideñas, además de aglomeraciones por compras en los centros de las ciudades. Son más de cuatro semanas hasta la noche de Reyes que pueden marcar y mucho el inicio del nuevo año. 

“Todo ello pasa en un entorno donde la pandemia está subiendo de número de contagios y que en algunas comunidades autónomas están en una situación cada día más delicada por un lado, y por otro la aparición de la nueva variante ómicron y su aparente mayor contagiosidad”, reflexiona Joan Carles March, profesor de la Escuela Andaluza de Salud Pública, que recuerda también cómo “el año pasado estas fechas fueron clave para lo que ocurrió en diciembre y enero”.

Según los datos epidemiológicos de hace justo un año, España tenía una incidencia acumulada a 14 días de 193,26 casos por cada 100.000 habitantes. El 8 de diciembre de 2020 murieron 128 personas por covid en España y había 12.158 pacientes ingresados, de los que 2.179 estaban en la UCI. Eran datos buenos, los mejores en semanas: España estaba escapando de la tercera ola a las puertas de Navidad. Un año después la incidencia acumulada es mayor, de 290,10, pero hay 5.067 personas ingresadas y 948 en la UCI. En el último informe se detallan 78 nuevos fallecimientos en España por coronavirus.

Salvo la incidencia, todos los indicadores son bastante mejores que hace un año gracias a la vacunación, un terreno en el que España está a la cabeza de los datos mundiales. Ahora mismo hay casi 38 millones de españoles que han recibido la pauta completa. Casi el 90 por ciento de los mayores de 12 años y prácticamente el 95% de los mayores de 40 años está vacunado. El gran problema del año pasado llegó en enero, cuando la curva se disparó después de las Navidades. La incidencia rozó los 900 casos, hubo diez días seguidos con al menos 200 muertos y llegó a haber más de 30.000 personas ingresadas en un mismo día.

La pandemia y el «día de la marmota»

Por ello, los expertos insisten en que controlar ahora será clave, como también reflejaba en un artículo en The Conversation el doctor en Salud Pública Salvador Peiró. “La Navidad son muchas semanas” y “esos contactos que tanto añoramos son el combustible de la transmisión del SARS-CoV-2”.

La situación de partida en España es buena en el contexto europeo aunque los contagios van en ascenso. “Llevamos varias semanas en una tendencia claramente ascendente y ahora, a pocos días de la Navidad, estamos como en el día de la marmota. Lo lógico es que en enero tengamos otra gran ola de contagios, aunque con un número de hospitalizaciones y fallecimientos muy inferior al del año pasado”, apunta José Jonay Ojeda, portavoz de la Sociedad Española de Salud Pública y Administración Sanitaria (SESPAS).

España es uno de los países con menos contagios de Europa pero, a la vez, uno de los que tiene menos restricciones. “Prácticamente se limitan a la obligatoriedad formal del uso de mascarilla en interiores (con una interpretación más que relajada del concepto de ‘obligatoriedad’ en la hostelería y el ocio nocturno) y el uso del certificado Covid en varias Comunidades Autónomas (una medida que, aunque puede dar un empujoncito a la vacunación de reticentes, tendrá poco impacto en la transmisión)”, apunta en su artículo Peiró, que cree que la situación “sugiere que las tasas de transmisión, aceleradas por puentes y movilidad pre-navideña, van a continuar incrementándose. Con este ascenso sostenido, y aun en menor medida que en otras oleadas, también ascenderán los casos graves. La incógnita ómicron podría complicar aún más este escenario, aunque en lo inmediato sea Delta y nuestros propios comportamientos lo que debe preocuparnos”.

En definitiva, March reconoce que “las perspectivas no son buenas, porque además del incremento diario de contagios, los hospitalizados también aumentan aunque sea más ligeramente” y recuerda que las medidas contra el Covid, con y sin ómicron, son las que ya teníamos: “Básicamente con VMV, ventilación, mascarilla y vacunación, más vigilancia y control de la nueva variante y medidas complementarias de pasaporte covid”.

Vacunas, tests y mascarillas

El profesor de la Escuela Andaluza de Salud Pública cree que las próximas semanas es importante que se tomen en consideración cuatro acciones. “Primero, estudiar en profundidad las características de ómicron, en cuanto a la transmisibilidad, letalidad o potencial escape inmunitario. Segundo, secuenciar para conocer la extensión de la variante. Tercero, reducir la transmisión comunitaria de covid-19, con un rastreo adecuado que permita el control en la comunidad. Es necesario reforzar el rastreo y el aislamiento de los contactos estrechos de los casos positivos para ralentizar la propagación de la variante ómicron en Europa. Estas medidas pueden incluir los test y cuarentenas para los nuevos casos, así como la secuenciación genética de los casos detectados entre ellos. Y cuarto, extender la vacunación global para disminuir la transmisión”.

Además, de cara a las cenas navideñas el experto subraya en la utilidad de los test de antígenos, también a la venta en farmacias, junto con las medidas de ventilación y mascarilla, además de la vacunación.

March incide en la necesidad también de continuar a buen ritmo con las dosis de refuerzo, de momento aprobadas en España para todos los mayores de 60 años aunque augura que “quizás pronto» se les ponga también a los mayores de 40 años. Las califica de “imperativos para mejorar algo de aquí a navidades” junto al resto de medidas de prevención. 

Además, la vacunación de los niños mayores de 12 años sigue avanzando y este martes se anunció que a partir del 15 de diciembre se podrán vacunar los 3,5 niños que tienen entre cinco y once años. Por lo tanto, a mediados de enero el porcentaje total de la población vacunada podría alcanzar el 90%.

Junto a estas medidas, Peiró recuerda la necesidad de reforzar la atención primaria. “En la situación actual es quien está soportando la mayor parte del peso del crecimiento de la transmisión (vacunaciones, test, seguimiento de casos, rastreos… y la carga de justificantes y bajas laborales que conlleva), incluyendo el incremento de infecciones respiratorias no-covid y muchas descompensaciones de condiciones crónicas. Reforzarla, ampliarla y mantenerla operativa durante los periodos vacacionales que tenemos encima”.

“Entendemos que la gente quiera recuperar la normalidad y reunirse con sus seres queridos, pero estamos a tiempo de no tropezar una vez más, y no sé cuántas van ya, con la misma piedra”, concluye Ojeda.

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