Salud

Adolfo García-Sastre: "Es difícil que la viruela del mono ocasione una pandemia"

El prestigioso virólogo español, director del Instituto de Salud Global y Patógenos Emergentes de la Escuela Monte Sinai de Medicina de Nueva York, habla sobre el brote que afecta ya a más de una decena de países en todo el mundo donde la enfermedad no era endémica.

El virólogo Adolfo García-Sastre, en su laboratorio del Hospital Monte Sinaí de Nueva York.

El virólogo Adolfo García-Sastre, investigador del Hospital Monte Sinaí de Nueva York. Mount Sinai Press Office

En menos de tres semanas desde el inicio de la alerta en Reino Unido, los casos de viruela del mono en países donde la enfermedad no era endémica afectan ya a 17 países, según los últimos datos difundidos por la Organización Mundial de la Salud (OMS). España está entre los países con más casos confirmados, la mayoría en Madrid pero también en otras ocho comunidades autónomas.

La irrupción de este nuevo virus en territorios donde no se había dado nunca (por ejemplo, España) preocupa a los científicos, que aún no saben el origen de este brote masivo. Así lo explica por correo electrónico a El Independiente el prestigioso virólogo Adolfo García-Sastre, director del Instituto de Salud Global y Patógenos Emergentes de la Escuela Monte Sinai de Medicina de Nueva York. «No esta todavía claro cómo ha podido producirse. Pudo ser que hubiera un evento de súper transmisión que hasta entonces no hubiera ocurrido, y que esta vez ocurrió. Lo importante es saber si esto se va a poder apagar o no, y eso es lo que preocupa ahora».

Averiguar el origen de esta expansión inesperada y controlar la transmisión es ahora el objetivo principal, aunque ahí también hay incógnitas, como reconoce el investigador en patologías emergentes. «Se sabe muy poco sobre la transmisión, ya que ha habido pocos casos hasta ahora. No hay suficientes datos sobre si existen asintomáticos, pero los brotes anteriores, aunque más pequeños, se han contenido por sí solos», explica García-Sastre, en referencia a los casos que se habían producido en años anteriores en países como Singapur, Israel o Estados Unidos.

No obstante, el investigador subraya que esta enfermedad «es mas difícil de transmitir que el Covid y por eso es posible que se pueda contener, pero no podemos excluir completamente que siga transmitiéndose. De momento, no hay que alarmarse», incide.

La viruela del mono suele iniciarse con fiebre y otros síntomas que incluyen cefalea intensa, astenia, dolor muscular e inflamación de los ganglios. Después aparece la erupción, que es el síntoma más característico de la enfermedad. Aparecen las maculopápulas en rostro, palma de manos y pies o zona genital, aunque pueden afectar a todo el cuerpo. En general, la enfermedad suele ser leve aunque sobre todo a niños, embarazadas o personas inmunodeprimidas puede convertirse en grave. De hecho, Reino Unido ya ha comunicado el caso de un niño afectado que ha tenido que ingresar en la UCI.

Otra de las ventajas con las que el mundo afronta esta enfermedad si se compara con el Covid es que un porcentaje de la población está vacunada frente a un virus relacionado, el de la viruela humana. «Los vacunados de viruela tenemos, yo estoy vacunado, protección, al menos parcial, contra viruela y otros pox, como este virus». Tampoco hay fármacos aprobados contra la enfermedad, «pero hay compuestos que se han usado en animales de experimentación que funcionan, pero necesitan ser probados en ensayos en humanos», añade.

Las condiciones de la viruela del mono son más favorables aunque, afirma el investigador, «no se puede excluir completamente que tengamos otra pandemia viral. Perp teniendo en cuenta que es mas dificl de transmitir y que al menos una parte de la población esta inmunizada contra poxvirus, es difícil que ocasione una pandemia».

En esta fase de contención, García-Sastre cree que lo importante es trabajar en la «identificación rápida de los casos, seguimiento de los contactos más estrechos y aislamiento de los afectados».

También ofrece su opinión el investigador sobre la necesidad de protegernos contra las enfermedades zoonóticas (de origen animal), como el Covid o la viruela del mono. «Es importante estar alerta y poder tener medidas para parar estas enfermedades. Sabemos las que es más probable que causen problemas, como la gripe aviar, Nipah, ébola, MERS, viruela del mono o virus transmitidos por mosquitos. Y excluyendo la gripe y el ébola no hay tratamientos ni vacunas aprobadas contra ellos. Necesitamos trabajar en tratamientos y vacunas contras estos virus para estar mejor preparados», concluye.

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