Un sueño reparador influye positivamente en la salud física y mental. La postura al dormir que se adopte por las noches incide en el descanso y puede generar efectos tanto a corto como a largo plazo. De las distintas posiciones para dormir, la de bocabajo se enmarca como la que más desaconsejada desde el punto de vista de las lesiones. Aunque algunas personas la escojan por comodidad o costumbre, esta posición genera más problemas que ventajas y afecta a las distintas partes del cuerpo con el tiempo.
Dormir bocabajo y su impacto en la columna
Dormir bocabajo obliga al organismo por un tiempo más prolongado del que el propio cuerpo soporta, a mantener una postura un poco forzada. La espalda mantiene una alineación incorrecta y la espina dorsal está sometida a una carga continua. Esta situación favorece ciertos malos hábitos posturales que dan lugar a molestias en la zona lumbar, a una cierta rigidez o casi dolorosa al irse a acostar e incluso al despertar. El reposo pasa a ser poco reparador y el cuerpo no consigue una recuperación del todo completa durante las horas de reposo nocturno.
La presión que se mantiene sobre la columna puede repercutir también en otras zonas más alejadas. Los nervios que viajan por la espina dorsal pueden resentirse, lo cual puede provocar hormigueos, entumecimientos o calambres en brazos y piernas, con el consiguiente deterioro en la calidad del confort del sueño, el rendimiento diario, etc.
Músculos y articulaciones
La postura bocabajo supone un mal reparto vente del peso corporal. Hombros, caderas y rodillas reciben una carga excesiva que provoca inflamaciones y muscular fatiga. Con el tiempo, esa carga elevada incrementa el riesgo de lesiones articulares y limita la movilidad. El cuerpo se ve obligado a realizar más microdespertares para aliviar la presión y rompe el descanso continuado.
Dormir bocabajo y los problemas cervicales
Al dormir bocabajo, se requiere que la cabeza gire hacia uno de los laterales de la cama para poder respirar. Mantener esta posición dorsal durante un determinado tiempo provoca la constricción de la columna cervical en una posición no natural. Atraerá pérdida de la alineación natural de las cervicales, estiramiento de los músculos que entrarán en un tónico persistente y entonces, al despertar es muy normal que se produzca una sensación de rigidez, dolor o falta de movilidad en el área cervical.
La reiterada práctica diaria de esta posición genera cada vez más deterioro de las vértebras cervicales. Con el tiempo, pueden aparecer contracturas en los músculos, y también dolores que pueden irradiarse hacia la cabeza o hacia los hombros, cuya consecuencia lastima la salud en general.
Riesgo de lesiones discales
La tensión crónica que recae sobre las cervicales incrementa la posibilidad de que se vean dañados los discos de la columna. Esto se debe a que la presión anormal podría dar pie a pequeñas lesiones que podrían derivar hacia problemas de mayor entidad. Por todo ello, estas alteraciones pueden generar dolor de larga evolución y limitaciones de la actividad. El dormir en posición prono durante años aumenta la incidencia de este tipo de problemas cervicales.
Otras consecuencias de dormir bocabajo
La posición de dormir bocabajo se asocia especialmente con una mayor lesión durante el embarazo, dado que el aumento de peso de la zona abdominal aumenta la presión que recae sobre la espina y disminuye el espacio presente. Esto provoca, entre otras cosas, problemas circulatorios y una gran incomodidad durante el sueño. Por otra parte, en las fases finales del embarazo, también se requiere ser una persona con gran aguante para poder dormir bocabajo sin sufrir, por otro lado, una gran incomodidad.
Beneficios puntuales
Dormir bocabajo puede ayudar a reducir los ronquidos y a respirar un poco mejor en ciertas circunstancias, pero los beneficios que podría suponer no compensan los daños que puede sufrir el cuerpo a la larga. Para las personas que no pueden cambiar de postura, una serie de pequeños cambios pueden ayudar a palear el efecto dañino de esta posición; por ejemplo, hay que intentar utilizar una almohada muy baja para reducir la tensión del cuello y poner algo bajo la pelvis para lograr una posición más neutra de la espalda.
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