Lionel Messi de un lado. Neymar de otro. Un Brasil-Argentina, en el Corinthians Arena, la reedición de la última final de la Copa América. Y el duelo más esperado de las últimas semanas en Latinoamérica acabó en el minuto 6, cuando varios funcionarios brasileños salieron al césped para interrumpir el duelo. Una imagen tremenda, un "bochorno mundial", como coinciden este lunes varios periódicos, y que coloca a la FIFA ante una difícil decisión con aristas políticas, sanitarias, legales y deportivas.

¿Qué partido estaban jugando?

Las selecciones de Brasil y Argentina se enfrentaban en una nueva edición del Superclásico de las Américas. El encuentro tuvo lugar en Sao Paulo y correspondía a la sexta jornada de las Eliminatorias Sudamericanas rumbo al Mundial de Qatar 2022. Brasil lidera la clasificación con 21 puntos después de siete jornada, mientras que Argentina es segunda con 15 unidades.

¿Por qué se suspendió?

El encuentro fue suspendido en el minuto 6, cuando las autoridades sanitarias de Brasil irrumpieron en el césped para reclamar la deportación de cuatro futbolistas argentinos que se habían saltado el protocolo anticovid del país. Todos ellos juegan en la Premier League inglesa. Tres de ellos estaban siendo titulares, Emiliano Martínez, Giovani Lo Celso y Cristiano Romero, mientras que el cuarto, Emiliano Buendía, estaba en el banquillo.

De acuerdo a la Agencia Nacional de Vigilancia Sanitaria de Brasil (Anvisa), el organismo regulador brasileño, estos cuatro jugadores estaban obligados a pasar una cuarentena de diez días nada pisar suelo brasileño por venir de Reino Unido, donde está muy extendida la variante Delta. Tras varios minutos de tensión, el árbitro venezolano Jesús Valenzuela comunicó la suspensión del partido.

¿Qué ocurrió después?

Los jugadores brasileños y argentinos regresaron a los vestuarios y después salió Messi, el capitán de la Albiceleste, para dialogar con Neymar y varios compañeros de Brasil, a los que les comunicó que Argentina no regresaría al campo sin los cuatro afectados.

Tras la suspensión, Brasil realizó un entrenamiento en el césped, mientras que Argentina abandonó el estadio rodeada de un fuerte operativo policial y se dirigió al hotel de su concentración. Después cogió un vuelo hacia Buenos Aires.

¿Por qué no guardaron cuarentena?

El protocolo sanitario de Brasil estipula que todas las personas que hayan estado en las últimas dos semanas en Reino Unido, India y Sudáfrica tienen que guardar una cuarentena de diez días. Según la Anvisa, los cuatro futbolistas argentinos procedentes de la Premier League suministraron "informaciones falsas" en los trámites de inmigración. Esos hechos habrían ocurrido el viernes 3 de septiembre, cuando aterrizaron en Sao Paulo procedentes de Caracas, donde se habían enfrentado el jueves a Venezuela.

Hace tres días que estamos acá. Hubiesen venido el primer día y no así"

LIONEL MESSI

Sin embargo, ya era público que había jugadores de la Premier League que viajarían a Brasil y en inmigración no se tomaron medidas. Horas antes del partido, la Policía Federal brasileña se había presentado en el hotel de concentración de Argentina en busca de estos jugadores, pero hubo una reunión de la Confederación Sudamericana de Fútbol (Conmebol) y la Confederación Brasileña y el Gobierno brasileño y la orden de deportación no se llevó a cabo.

¿Por qué no actuaron antes las autoridades?

Es la gran pregunta que sobrevuela ahora mismo el escándalo. "Tuvieron 72 horas antes del partido y vienen en pleno juego", se quejó Tite, el seleccionador de Brasil. Según varios medios, Messi añadió durante las conversaciones sobre el césped: "Hace tres días que estamos acá. Hubiesen venido el primer día y no así".

Según la versión de la agencia Anvisa, el sábado hubo una reunión con representantes de la Conmebol, la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF), la AFA y el Ministerio de Salud local en la que se les notificó que los jugadores se debían aislar. "La alineación de jugadores que incumplieron las leyes brasileñas y las normas sanitarias del país, y que además entregaron informaciones falsas a las autoridades, exigió la actuación de la agencia", señaló Anvisa en un comunicado.

Desde la CBF, sin embargo, dieron otra versión. "Antes del inicio del encuentro, el delegado del partido dijo que podrían jugar y después ser deportados. Pero después, por un motivo que la CBF desconoce, cambiaron de parecer", indicó el presidente de la CBF, Ednaldo Rodrigues, a la televisión Globo.

¿Qué dice Argentina?

La Asociación del Fútbol Argentino emitió un comunicado en la noche dedl domingo lamentando los hechos ocurridos y señaló que estos episodios "atentan contra el espíritu deportivo de una competición tan importante". "La Delegación Albiceleste cumplió con todos los protocolos sanitarios vigentes regulados por la Conmebol", señaló la AFA. "Tras el informe de los oficiales de Conmebol y del árbitro del encuentro, los antecedentes serán remitidos al órgano competente de FIFA de conformidad con la reglamentación vigente".

¿Qué ocurrirá ahora con el partido?

Ahora la pelota está en el tejado de la FIFA, que tendrá que decidir si se reanuda el partido, si se lo da por perdido a Brasil o si le da los tres puntos a la canarinha. Todavía hay muchas cuestiones sin resolver que marcarán la decisión: ¿Mintieron los futbolistas argentinos? ¿Tenían los brasileños la potestad para interrumpir el partido?

"La FIFA lamenta las escenas que precedieron la suspensión del partido entre Brasil y Argentina, hecho que privó a millones de seguidores de este encuentro que enfrentaba a las selecciones de dos de los países con más peso futbolístico del mundo", indicó el ente rector del fútbol mundial. "Ya se han enviado a la FIFA los primeros informes sobre el partido . Los órganos disciplinarios pertinentes analizarán la información contenida en estos para tomar la correspondiente decisión a su debido tiempo".