Europa habló. Y dijo (sobre todo, los alemanes), que preferían quedarse en el horario de verano, conforme a la encuesta lanzada por la Comisión Europea. Ahora, el ejecutivo comumitario ha anunciado que propone el fin del cambio de hora, una medida que se lleva aplicando en España desde 1974 y es de obligado cumplimiento en la UE desde 2001.  De salir adelante la propuesta, que ha de pasar por el Europarlamento y los gobiernos, nos quedamos con el horario de verano (DST), pero sólo por ahora. Cada país de la Unión puede decidir en qué huso colocarse, aunque Europa no quiere cambios de hora anuales de forma unilateral. España lleva en el horario central europeo desde 1940 (GMT+1, GMT+2 en verano) y según el presidente Pedro Sánchez, cambiar de huso será algo que abordarán de la mano de un "comité de expertos" y buscando "un amplio consenso". Una cosa es no hacer dos cambios de hora al año y otra que España decida atrasar sus relojes, ajustándolos con la hora de Reino Unido o Portugal. Si no se produce ese atraso, nos quedamos con el horario de verano, puesto que el 28 de octubre no tocaríamos los relojes. Para eso tendría que completarse todo el proceso legal de su aprobación antes de esa fecha.

Más luz por la tarde se asocia a más ahorro en iluminación, más ocio de calle y terraceo. Así parecen pintarse nuestros otoños e inviernos de no mover España su huso horario. Pero esta perspectiva tiene muchas aristas sociales y biológicas. Aquí van algunas consecuencias para un país tan extenso y al occidente de Europa:

Galicia, amaneciendo a las 10:00

Pongámonos en el 22 de diciembre. Galicia estrenará el solsticio de invierno siendo la autonomía con el amanecer más tardío con el nuevo horario. El municipio de Muxía (en Finisterre, A Coruña) es el más occidental de España. Ese día amenecerá a las 10:05. Por el contrario, ganan una hora de luz por la tarde. Hasta ahora, despedían la luz del primer día de invierno a las 19:05. El Sol se podría ahora a las 20:05. El BNG propuso en 2006 que Galicia tuviese el mismo huso horario que Portugal.

En el otro extremo de la península, Cadaqués. El municipio catalán vería salir el astro rey a las 9:13, mientras que lo despedirá a las 18:18. Ahora, ese día de diciembre dicen adiós al Sol apenas 20 minutos después de las 5 de la tarde.

En el centro, en Madrid, el 22 de diciembre amanecería a las 9:34 y el Sol se pondría a las 18:52.

Ritmos circadianos

La influencia de la luz en los ritmos circadianos está más que probada. Pero ahí hay que contar tanto la luz natural como artificial. En ese sentido, que se haga de noche más tarde podría tener un efecto limitado, ya que estamos inmersos en fuentes de luz de origen humano prácticamente hasta que nos acostamos. Sin embargo, la decisión de no ajustar los relojes dos veces al año  sí tendría un efecto inmediato.

Los cambios de hora suponen, especialmente en niños, ancianos y personas con patologías crónicas, algo más que una incomodidad. Según la Sociedad Española del Sueño (SES), pueden tardar dos semanas en adaptarse de media. El resto de la población también puede sentirse "somnolienta" y "rendir menos en sus trabajos" en los días posteriores al cambio horario. Por ello, el doctor Javier Albares, del Grupo de Cronobiología de la SES, celebra la noticia como un primer paso.

Lo hace también Vicente Gasull, coordinador del área de Salud Mental de la Sociedad Española de Médicos de Atención Primaria (Semergen). "Nuestro reloj interno regula no sólo los ciclos de sueño, también las secreciones hormonales y los ritmos digestivos. Esto se traduce, en general, en cansancio, fatiga, somnolencia y falta de concentración", afirma el especialista.

Pero para redondear la buena noticia, los expertos creen que sería conveniente debatir pasarnos al huso horario británico o canario. "En España nos vamos a la cama muy tarde y tener más luz tras el mediodía no ayuda. Somos el país de Europa que menos horas duermen, alrededor de una hora menos que nuestros vecinos de media", asegura Albares. Entramos, ahí, en el terreno de los hábitos e higiene del sueño.

La luz activa el sistema nervioso y es uno de los tratamientos para la depresión

Esto es independiente del número de horas totales que nos expongamos a la luz solar, que es algo positivo. De hecho, el sentido de la votación de los alemanes no es casual.  "El cambio que más nos favorecería es sin duda el que más horas de luz nos traiga", añade Gasull, "porque ésta nos activa el sistema nervioso. Un claro ejemplo es que uno de los tratamientos para la depresión es precisamente la luminoterapia". Pero no todas las luces del día son iguales.

Un problema con la vitamina D

Albares, por su experiencia en su consulta en el centro Teknon de Barcelona y sus estudios, asegura que "la mitad de la población tiene un déficit de vitamina D". Ésta se asimila por el organismo con la ayuda de la radiación solar. "La luz de la mañana es fundamental y con el horario de verano trasladado al invierno puede escasear", recuerda.

La primera luz de la mañana determina cuándo nos entrará sueño por la noche

"La primera luz de la mañana determina cuándo nos entrará sueño por la noche", ya que pone en marcha el cronómetro de la melatonina, la hormona que nos dice cuándo dormir o despertar. Su importancia es clave, pues algunos estudios empiezan a relacionar su buen funcionamiento con la protección frente a cánceres de tipo hormonal.

El doctor considera que los humanos necesitamos, al menos, dos horas de exposición diaria a la luz natural, en la calle, "no vale tener un despacho luminoso". Podríamos pensar que anque salgamos de casa de noche, a primera hora de la mañana, podemos recuperar esas horas de luz al salir del trabajo, al mantenerse el horario de verano. Sin embargo, "la luz de la tarde no es conveniente para regular nuestro sueño. Se recomienda no exponerse a ella hasta dos horas antes de irse a la cama".

Déficit de luz azulada, la que nos despierta

A eso se suma que la luz de la mañana tiene unas cualidades distintas a las de la tarde. Seguramente te hayas fijado en que los atardeceres son muy anaranjados, más que los amaneceres. "La luz del amanecer tiene un componente más azulado, que es más energético", recuerda Albares. Por el ángulo de incidencia, los rayos del Sol tienen que atravesar más atmósfera al amanecer y atardecer. La luz azul se dispersa más fácilmente que la rojiza, que tiene ondas más largas, que pueden manejarse mejor entre la selva de partículas que hay en el aire y no chocan con ellas, llegando fácilmente a nuestros ojos. Por la mañana suele haber menos de esas partículas flotando, de ahí que percibamos algo más de radiación azulada.

Como ya hemos explicado en El Independiente, se conoce desde hace tiempo que "la luz, especialmente cuando se trata de luz azul (longitudes de onda entre 460 nm y 480 nm), produce una mayor supresión de la secreción de melatonina", sentencia el doctor Diego García Borreguero, director del Instituto del Sueño. Digamos que  la luz del amanecer está asociada a “nuestro nivel de vigilia y de rendimiento”. Con todo, los ritmos de cada persona y su exposición a esta son determinantes y cambiantes entre individuos. Estudios recientes tratan de analizar el papel que juegan tanto las luces domésticas led como la iluninación de la calle en barrios residenciales. Por cuanto, una vez más, la iluminación artificial es también un factor determinante a la hora de robar minutos al sueño.

Diabetes y la obesidad en niños

Una vez más, los colectivos médicos de pediatría apuntan a una relación entre la luz matutina del Sol y el rendimiento escolar y una menor cantidad de luz vespertina con el adelanto de horas para las comidas y la cama. Por eso también creen que quedarnos en el horario de verano no es beneficioso para la infancia.

Eso sí, la supresión de los cambios de hora –porque los expertos coinciden en que no hay ningún perjuicio valorarle en eliminar estos cambios horarios bianuales– beneficiarían especialmente a los niños. Gonzalo Pin, portavoz de la Asociación Española de Pediatría, asegura que a los síntomas más conocidos como "irritabilidad, falta de apetito y dificultades escolares, ya conocemos que se suman otros a medio y largo plazo, como la propensión a la obesidad, la diabetes y el déficit de atención".

Problemas tan graves como estos los asocia Pin al cambio horario por estar "íntimamente relacionado con el déficit crónico del sueño". "Sabemos que cuando se producen cronodisrupciones, entre nuestro reloj interno y el ambiente, se altera el metabolismo. Y no es una cuestión de acostarse antes, es un problema de salud pública de esta gravedad".

Así, la Asociación Española de Pediatría es una de las que lleva tiempo reivindicando no sólo esta eliminación del cambio horario sino –también aquí– nuestra adaptación al horario británico, que daría lugar a más horas de luz por la mañana y menos por la tarde. "Lo que necesitan los niños es ir a clase inundados de luz, lo que les daría más capacidad de aprendizaje y control de sus impulsos. Y tener menos horas de luz por la noche, responsable de que se retrasen los horarios de comida y de sueño", explica el pediatra, que cree que el siguiente paso también debería darlo la sociedad con otras iniciativas como el adelanto de programas en prime time, especialmente los orientados al público infantil. De nuevo, usos y costumbres sociales y laborales.

¿Perpetuando horarios laborales infinitos?

En el caso de nuestro país, se suele achacar el que tengamos horarios laborales que se extienden de media en torno a 1,4h más que nuestros vecinos comunitarios. La idea de instaurar en el horario de invierno o pasar al huso británico o portugués presupone que, al caer antes el Sol, las empresas adelantarán la entrada y salida de los puestos de trabajo aunque, en realidad, en España destaca el largo lapso de la llamada hora de la comida, que se prolonga más allá de una hora, precisamente. Es decir, podemos comer a las 14h, frente a los británicos, que lo hacen a las 13h, pero sería la misma hora solar. Otra cosa es cuánto dure esa pausa o si hay varias pequeñas a lo largo de la mañana.

Comparación jornadas laborales en grandes economías de la UE. | EP
Comparación jornadas laborales en grandes economías de la UE según Eurostat. | EP

La Asociación para la Racionalización de los Horarios de España (Arhoe) señala que nos hemos acostumbrado a un "fenómeno artificial", cual es el cambiar de hora. Este colectivo celebra la decisión comunitaria y defiende que España cambie de huso horario. Volver a la situación anterior a 1940.

Arhoe: Hemos hablado con Sánchez cuando estaba en la oposición y ha habido siempre sintonía

"Hemos hablado varias veces con Pedro Sánchez cuando estaba en la oposición", señala José Díaz Canseco, de la Arhoe. Aunque el gobierno actual aún no ha tomado una decisión sobre el cambio de huso, Canseco cree que siempre ha habido una "sintonía muy buena". También con otras formaciones, pero ningún gobierno de ningún color se ha atrevido a abrir ese melón.

La última encuesta del INE de la que se tienen datos apunta a que las ciudades donde amanece antes son más madrugadoras, pero no son necesariamente las que se van a la cama primero.

La propuesta que llevarán a Moncloa será la de retrasar el horario peninsular, de Baleares, Ceuta y Melilla para pasarlo al huso horario británico. Para que el horario de invierno se mantuviese en todo el territorio nacional, también habría que retrasar el de las Canarias, siempre que la UE se perpetúe en una hora más, dos en el caso de estas islas. La famosa hora menos en Canarias data de 1922.

Con todo, los cambios de hora anuales (en vías de ser suprimidos), el traslado de huso horario, el número de horas que se pasan en el trabajo y la conciliación familiar son conceptos distintos entre sí y no siempre directamente relacionados.

300 millones de ahorro energético... ¿perdidos?

Esta cifra se ha convertido en un mantra. Cuando se decidió legislar sobre el cambio de hora se esgrimió el argumento del ahorro de energía, especialmente eléctrica. Según el IDAE, el cambio de hora supone un ahorro del 5% en la factura, respecto a mantenernos todo el año con el horario de invierno. 90 millones sólo en los hogares.

Pero las organizaciones por la racionalización horaria y los ecologistas creen que no se está midiendo de manera correcta. "Las costumbres eran diferentes y las instalaciones de los edificios también. Nuestra vida ha cambiado y nos comportamos de manera distinta a hace 40 años, pero tenemos horarios de entonces. El cambio de hora, cuanto menos, es una incomodidad", señala desde Ecologistas en Acción Rodrigo Izurzún, que apuntan que "hay más inconvenientes que ahorros, hay que ahorrar energía, pero no por ahí".

Terrazas (de invierno), llenas

La ley antitabaco popularizó las terrazas de invierno en la mayoría de ciudades europeas. Lo que antes se asociaba a una costumbre típicamente veraniega se fue extendiendo al resto de meses. Ahora, con una hora más de luz por las tardes, hay hosteleros que confían en poder popularizar aún más la costumbre de "tomar algo" después del trabajo en terrazas, especialmente en lugares con poca precipitación.

Igual ocurre con los destinos turísticos de los países europeos con menos luz. El consejero andaluz de Turismo, Francisco Javier Fernández, ha celebrado esta mañana las palabras de Jean-Claude Juncker puesto que era una demanda del sector turístico,con una medida beneficiaría porque contribuiría a armonizar los horarios de los visitantes. Tiene claro que hay que quedarse con el horario de verano.

En Canarias, donde el huso horario se corresponde con el británico (al que las asociaciones por la racionalización horaria quieren que nos desplacemos), también apuestan por mantener el horario de verano. La patronal canaria de hostelería ha mostrado su satisfacción por la iniciativa comunitaria. En declaraciones a Radio Club Tenerife ha señalado literalmente que "un selfi de una pareja nórdica [en Canarias] a las ocho de la tarde tomándose un mojito, nos permitiría una mayor competitividad". El doctor Albares recuerda que los países nórdicos cuentan con balnearios de luz, "puesto que son lugares donde hay una gran incidencia de depresión", que asocia a la falta de radiación solar durante sus oscuros inviernos.

Una (in)coherencia astronómica enmendada

Otro argumento reiterado a la hora de defender el mantenimiento horario es que la Tierra no cambia de hora. Lo cierto es que la hora se desajustó de los astros con el inicio de la Revolución Industrial. Como explica aquí el capitán de navío e ingeniero de la Armada Francisco Javier Galindo, “sistemáticamente hemos organizado nuestras vidas en torno al Sol. Pero el desarrollo del transporte y luego las finanzas obligaron a una coordinación de las referencias de tiempo. A mediados del siglo XIX la hora se llevaba a nivel local, cada ciudad tenía su hora y no era importante la que tuvieran en otras”.



A 2016 se le añadió un segundo de más. Fue la última vez que los humanos ajustamos nuestros relojes a los astros, puesto que la Tierra va ralentizando poco a poco su giro sobre sí misma y alrededor del Sol. En España es el Capitán Galindo quien "fabrica la hora" con relojes de cesio en el Real Observatorio de la Armanda de San Fernando. | Vídeo: Mario Viciosa

La Arhoe sostiene que mantenernos en el huso horario centroeuropeo (equivalente a quedarnos en invierno con el horario de verano) es "antinatural", puesto que por coherencia a la hora de ajustar nuestros ritmos de vida y trabajo con el Sol, deberíamos adoptar el huso que coincide con el GMT, es decir, una hora menos.

Sin embargo, no todos los expertos lo ven así. Al ser España un país que abarca tanta extensión, con territorios peninsulares, insulares, Ceuta y Melilla, la manera que que incide la luz es muy diferente entre regiones.

Astronómicamente, no hay coincidencia entre los meridianos, que son líneas imaginarias cartográficas, los husos y la línea del amanecer. Eso implica que en Madrid y en Hamburgo amanece prácticamente a la misma hora en invierno. Se ve muy gráficamente aquí:

El Catedrático del Departamento de Física Aplicada de la Universidad de Santiago de Compostela, Jorge Mira, defiende que España está “en el huso correcto” y que la posición contraria provoca “pánico” en los científicos porque se razona “sobre un mapa plano cuando la Tierra es redonda”. Por ello el amanecer de Madrid en invierno no está alineado con el de Londres, sino con los de Frankfurt, Hamburgo, Copenhague o incluso Helsinki, situada en el GMT+2.

Por lo pronto, la decisión tomada en el ejecutivo comunitario beneficia especialmente a los países con menos horas de luz, que arañan minutos de sol en las épocas del año más oscuras por razones astronómicas y atmosféricas. No hay que olvidar que los días más cortos del año no son aquellos en los que el sol se pone antes o sale más tarde y que las costumbres y horarios laborales de cada país difieren. Volviendo al 22 de diciembre del ejemplo, en Hamburgo cuentan con unas 7 horas y media de luz solar ese día, frente a las 9 horas y media a las que se acerca Madrid.

La propuesta de la Comisión pasará al Europarlamento, donde las fuentes consultadas coinciden en que seguramente la abolición del cambio de hora salga adelante. Desde ese momento, y una vez aprobado en cada estado, el ejecutivo español tendrá que decidir si cambia o no el huso de la España peninsular y Canarias, antes del 28 de octubre, día en que estaba programado el paso al horario de invierno.