La Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) ha alertado sobre un fenómeno reciente y preocupante en Ceuta, la entrada irregular de inmigrantes mediante parapentes desde Marruecos. Según Rachid Sbihi, portavoz de AUGC Ceuta, esta situación “es reciente, se produce desde hace unos meses”, y ha sido documentada por los propios guardias civiles que trabajan en la frontera.

PUBLICIDAD

A pesar de estas evidencias, el Ministerio del Interior ha negado la existencia de estos cruces irregulares en una respuesta parlamentaria. Esta negación ha sido duramente criticada por AUGC y por el Partido Popular de Ceuta, que considera que la administración ignora hechos documentados por la Guardia Civil, dificultando la adopción de medidas preventivas y la dotación de recursos adecuados para proteger la frontera y garantizar la seguridad de las personas implicadas.

Evidencias sobre el terreno

Los propios agentes han constatado el uso de parapentes como vía de entrada. Tras varios episodios de este tipo, se han localizado “restos de parapentes en el lado español del perímetro fronterizo que separa ambos países”, lo que supone la materialización de estos cruces, indican fuentes cercanas a El Independiente. Estas evidencias, además de los informes operativos de la Guardia Civil, contradicen la versión oficial del Ministerio del Interior, según AUGC y el PP.

Rachid Sbihi subraya que estos métodos representan un riesgo grave para la seguridad fronteriza y la integridad física de los implicados. “Es preocupante que se niegue una realidad constatada por quienes vigilamos la frontera diariamente. Negar estos hechos no contribuye a mejorar la seguridad”, afirma.

Imágenes parapente encontrado en Ceuta por la Guardia Civil

Crecen las llegadas a Ceuta y Melilla 

Estos hechos ocurren en un contexto particular de la migración irregular hacia España. Según el informe quincenal del Ministerio del Interior sobre inmigración irregular, el año 2025 cerró con un descenso global del 42,6% en las llegadas respecto a 2024, con un total de 36.775 personas frente a las 64.019 del año anterior.

Mientras las rutas marítimas, sobre todo hacia Canarias, experimentaron un descenso significativo, con 32.925 personas frente a 61.372 en 2024, las llegadas por vía terrestre a Ceuta y Melilla mostraron un crecimiento notable del 45,4%. En Ceuta se registraron 3.523 llegadas, y en Melilla 327, lo que refleja la presión creciente sobre estas fronteras terrestres y la búsqueda de nuevas vías de entrada, como los parapentes.

“Aunque las llegadas por mar bajan, la presión no desaparece: busca nuevas salidas. Los parapentes son solo una de estas nuevas vías de entrada”, explica Sbihi, quien relaciona directamente este fenómeno con el aumento de la presión migratoria en Ceuta.

AUGC insiste en que la solución pasa por escuchar a los guardias civiles, reforzar los recursos humanos y materiales, y abordar la migración irregular con “transparencia, realismo y responsabilidad institucional”. La asociación asegura que seguirá denunciando cualquier situación que comprometa la seguridad ciudadana, la eficacia del servicio y las condiciones profesionales de los agentes, aunque estas denuncias resulten incómodas para la Administración.

El fenómeno de la entrada irregular por parapentes en Ceuta evidencia la adaptación de las redes de inmigración irregular a nuevas vías y métodos, aprovechando la presión migratoria terrestre ante la disminución de llegadas por mar. AUGC y el PP coinciden en que reconocer y actuar sobre estas realidades es fundamental para proteger la frontera, garantizar la seguridad de los guardias civiles y de los inmigrantes, y dotar de los medios adecuados a los profesionales que vigilan el perímetro fronterizo.

PUBLICIDAD