Abogados expertos en Extranjería advierten de que el nuevo Real Decreto del Gobierno para llevar a cabo una regularización extraordinaria de más de medio millón de extranjeros en situación irregular en España acrecienta la inseguridad jurídica, como consecuencia de los constantes cambios en la normativa. El último reglamento fue aprobado hace menos de un año, en mayo de 2025.

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Al mismo tiempo, subrayan que cualquier medida que permita regularizar la situación administrativa de personas que ya viven y trabajan en España es positiva. "Todo lo que permita dar un paso y regularizar la situación de muchos inmigrantes para que puedan trabajar, cotizar y hacer su vida como un ciudadano español más es positivo", explican a este periódico Silvia López y Nicoleta Adelas, abogadas especializadas. No obstante, matizan que "no es todo tan bonito como puede parecer".

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El Gobierno aprobó este martes el inicio de la tramitación urgente de la normativa, impulsada tras un acuerdo entre el PSOE y Podemos, con el objetivo de articular una regularización extraordinaria y así evitar su paso por el Congreso, donde se encuentra en pausa la Iniciativa Legislativa Popular que pretendía regular este proceso por los cauces habituales y que contó con el apoyo de todos los grupos parlamentarios, salvo el de Vox.

Las letradas de la firma Capri, Abogados de Extranjería en Madrid, subrayan que la regularización aborda una realidad ya existente. "Hay muchas personas en situación irregular que trabajan. No por estar en una situación administrativa irregular dejan de hacerlo", explican. En este sentido, consideran que este tipo de normas permiten que se regularicen, empiecen a cotizar y desarrollen su vida en España, contribuyendo al Estado de bienestar. "Puede mejorar de forma directa la vida de muchas personas".

Con este nuevo decreto, todas aquellas personas que antes del 31 de diciembre de 2025 hubieran solicitado protección internacional o que llevaran al menos cinco meses en España antes de esa fecha pueden beneficiarse de la medida, previa acreditación formal de dichas condiciones.

Sin embargo, alertan de que la sucesión de reformas en un periodo tan corto de tiempo genera incertidumbre tanto entre los extranjeros como entre los propios profesionales del derecho. Recuerdan que el reglamento anterior todavía se estaba aplicando cuando se anunciaron nuevas modificaciones y advierten de que "muchas veces se anuncia una cosa y luego, cuando se publica la norma, aparecen excepciones".

Otra de las críticas apunta a que reformas recientes han dejado fuera a determinados colectivos. "No recuerdo un cambio normativo tan sorprendente como el del año pasado, porque las modificaciones dejaron fuera a un grupo concreto, los refugiados", señalan. En teoría, esta situación cambiará con la entrada en vigor de este Real Decreto, pero insisten en que habrá que esperar a conocer la letra pequeña del texto.

Frente al debate político que rodean siempre este tipo de medidas, las abogadas rechazan de forma tajante términos como "invasión" o "efecto llamada". "La palabra invasión es muy llamativa, pero no refleja la realidad", afirman. Según explican, la regularización se dirige a personas que ya están en España, muchas de las cuales trabajan en la economía sumergida mientras esperan cumplir los plazos exigidos por la ley. "La gran mayoría lo que quiere es hacer su vida, tener un trabajo y una familia".

También rechazan que la regularización tenga como objetivo ampliar el censo electoral. "La Constitución reconoce el derecho al sufragio a los nacionales españoles. Los extranjeros no pueden votar en las elecciones generales y, en su caso, solo podrían hacerlo en las municipales", explican. "No lo vemos como una medida destinada a eso, porque simplemente no pueden votar", subrayan.

Además, recuerdan que el proceso no es automático ni indiscriminado. Entre los requisitos figura no contar con antecedentes penales, frente a la percepción de que "se da gratis una residencia a todo el mundo". "Existe la idea de que a cualquier persona con delitos se le concede una autorización, y no es así", recalcan.