José Luis Ábalos ha remitido al Tribunal Supremo varios informes médicos para comparecer por videoconferencia en la audiencia previa al juicio de las mascarillas. La documentación aportada al alto tribunal, y a la que ha tenido acceso El Independiente, muestra varias de las dolencias físicas y enfermedades que padece el exministro entre las que destacan presión lumbar, hipertensión arterial o diabetes.

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El escrito con el que Ábalos pretende librarse de comparecer personalmente el próximo 12 de febrero ante el Supremo también exponen que padece escoliosis, una desviación en la columna, que le produce lumbalgias "hasta el punto de impedirle la movilidad". A esto se le suma un estrechamiento grave de la arteria carótida derecha, diabetes, colesterol e hipertensión.

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En total, ha presentado al menos una decena de informes médicos emitidos desde un hospital y el Congreso de los Diputados. Entre ellos destacan varios episodios de lumbalgia y el hecho de que fuma alrededor de 40 cigarrillos al día, el equivalente a casi dos paquetes. El 'exnúmero dos' del PSOE empezó con este hábito en 1970.

La defensa del exministro había presentado anteriormente un escrito, al igual que había hecho también Koldo García, para pedir comparecer por videollamada en la vista previa al juicio convocada para el próximo 12 de octubre. El exsecretario de organización del PSOE sostenía que "la dureza de los traslados desde los centros penitenciarios - conducciones- en España es un aspecto señalado, tanto por internos como por organismos de defensa de derechos humanos, debido a las condiciones físicas y psicológicas que implican".

Defendía que "los presos son trasladados en furgones blindados diseñados para
la seguridad, no para la comodidad, a menudo compartiendo espacios reducidos y en condiciones de higiene más que mejorables". En consecuencia, la defensa entendía que el traslado para esta vista previa no era necesario ya que podía tener un "claro riesgo para la salud".

Koldo García había solicitado previamente también esta medida por "razones de salud, integridad física y estricta proporcionalidad". En el escrito elaborado por la letrada Leticia de la Hoz, se detallaba que el traslado de Koldo desde Soto del Real a la Audiencia Nacional para recoger presencialmente un disco duro con la copia del contenido de varios dispositivos "le produjeron lesiones físicas, tales como erosiones en ambas muñecas y traumatismos dorsales derivados del uso inadecuado tanto de las medidas de sujeción como del sistema de retención del vehículo en el que se le trasladó". La altura del exasesor ministerial y sus considerables proporciones físicas dificultaron su bienestar en dicho traslado, según su abogada.