El PP de Castilla y León presentaba este viernes en Salamanca a su candidato a la reelección, Alfonso Fernández Mañueco, en presencia de Alberto Núñez Feijóo. El barón popular se ha reivindicado y ha reivindicado a su partido con una potente andanada contra Vox. Ni falta ha hecho que citara a este partido explícitamente. Así, ha avisado, adelantándose a un escenario de un Vox crecido tras el 15-M, que a "quienes quieran pactar con nosotros que sepan quiénes somos, qué representamos y a quiénes representamos. Que lo tengan claro desde el principio -ha agregado- Los ciudadanos decidirán quién les representa mejor", es por ello que "las condiciones las ponemos nosotros y quien no lo entienda es que no sabe qué representa la democracia".

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Un tono poco habitual en el salmantino, quien suele huir de la confrontación directa. Y así "ante quienes atacan las autonomías, defendemos que es el modelo de gestión más próximo al ciudadano". También "somos el partido del campo y del mundo rural y estamos siempre cuando vienen mal dadas", a sabiendas de la penetración de Vox entre este electorado. Y ante "los que simplifican la realidad", ha afirmado que "los problemas no se arreglan con un slogan, ni con contar cuentos ni con soltar improperios en las redes sociales".

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Críticas a la espantada de Vox de los gobiernos autonómicos

Gobernar "implica decidir, luchar, buscar puntos de encuentro" y en alusión a la espantada de Vox de los gobiernos autonómicos en julio de 2024 ha proclamado que "nosotros no nos marchamos, nos quedamos, afrontamos los problemas, nosotros no salimos huyendo y damos la cara". También ha apelado a la autonomía del partido de Castilla y León frente a los que "sólo ven la vida en blanco y negro y desde despachos que están en Madrid. Decidimos desde cada una de las provincias, no desde los despachos lejanos sino desde el territorio", otro aldabonazo contra Santiago Abascal y los suyos, quienes mueven los hilos desde la sede de Bambú.

Los populares castellanoleoneses arrancan así una precampaña hacia las elecciones del 15 de marzo, apenas apagados los rescoldos de la consulta aragonesa y sin avances en la negociación en Extremadura. Mañueco es consciente de tener por delante un proceso arduo, difícil, de negociaciones con Vox. De hecho, fue el primero en firmar un gobierno de coalición con los ultras en 2022, aunque apenas les dio competencias. Eso no le exoneró de tener que abordar alguna crisis como la del latido fetal para las mujeres que quisieran interrumpir su embarazo. Nunca se puso en práctica y, de hecho, su principal promotor, el que fuera vicepresidente, Juan García-Gallardo, acabaría siendo defenestrado por su partido, pero no por hacer esta propuesta sino por no ser lo suficientemente dócil para Bambú.