España respalda ampliamente la igualdad entre hombres y mujeres. Sin embargo, una parte significativa de los hombres percibe que algunos de esos avances en este ámbito han ido demasiado lejos. El 60% de los varones españoles cree que la promoción de la igualdad ha llegado a discriminarles, según el estudio elaborado por Ipsos con motivo del Día Internacional de la Mujer 2026.

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La percepción cambia cuando se observa el conjunto de la sociedad. En total, el 49% de los españoles comparte la idea de que los avances en igualdad han terminado perjudicando a los hombres, una cifra algo inferior a la de los propios hombres, pero que muestra que la sensación de agravio masculino sigue siendo elevada incluso en la población general, situando a España entre los países europeos donde esta percepción está más extendida.

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El dato convive con otro que refleja la complejidad del debate. Según el mismo estudio, el 51% de los españoles se declara feminista, el porcentaje más alto entre los países analizados en la encuesta internacional. 

Este contraste dibuja una paradoja social: mientras el apoyo a la igualdad entre hombres y mujeres es mayoritario, crecen también las diferencias en la forma de interpretar cómo se están produciendo esos cambios.

El estudio apunta a varias claves para entender esta brecha. La percepción de que los avances en igualdad discriminan a los hombres es mucho más frecuente entre votantes de partidos conservadores que entre quienes se identifican con posiciones progresistas. 

También influyen las generaciones. Entre los hombres más jóvenes, especialmente dentro de la generación Z, el escepticismo hacia las políticas de igualdad ha aumentado en los últimos años y alrededor de la mitad comparte la idea de que estos avances pueden implicar una discriminación hacia los hombres. 

Aun así, el estudio detecta ámbitos en los que existe un consenso social amplio. El 79% de los españoles considera que las tareas domésticas deberían repartirse por igual entre hombres y mujeres, lo que refleja una aceptación generalizada de la corresponsabilidad en el hogar. 

Sin embargo, algunas ideas tradicionales siguen presentes. Cuatro de cada diez personas creen que las mujeres están, por naturaleza, mejor preparadas para cuidar a los hijos que los hombres, una percepción que muestra hasta qué punto ciertos estereotipos siguen arraigados en parte de la sociedad. 

Esta convivencia de datos refleja una tensión creciente en el debate social sobre la igualdad. Mientras una amplia mayoría respalda el objetivo de reducir las desigualdades de género, parte de la sociedad interpreta algunos cambios como una forma de desequilibrio en sentido contrario.