El Gobierno de España ha llamado hoy a la calma a empresas y consumidores ante las consecuencias energéticas que está teniendo la guerra en Irán. La ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, ha asegurado que la situación "dista" de la que se produjo tras la crisis de Ucrania o la pandemia y que, pese a ello, el Ejecutivo está preparado para actuar con medidas coyunturales y estructurales.

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Sin embargo, transcurrida una semana y media del inicio del conflicto bélico y con los impactos en los carburantes y los precios del gas y el petróleo en los mercados, el Gobierno ha evitado hoy concretar cuáles son las opciones en las que trabaja. El Ejecutivo, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, ha evitado detallar posibles planes de ayuda y se ha limitado a señalar que tiene "todas las opciones sobre la mesa": "Estamos preparados para actuar".

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Ronda de contactos y plan de respuesta integral

El Gobierno ha anunciado que iniciará una ronda de contactos con partidos políticos y agentes sociales para analizar no solo las consecuencias de la guerra de Irán, sino también para acordar un posible plan de ayudas y medidas de apoyo a empresas, trabajadores y hogares.

El plan que estarían explorando sería una batería de acciones para dar una "respuesta integral" a la situación para poder "salir más reforzado de la situación que estamos viviendo": "Como lo vivimos tras lo ocurrido en Ucrania o tras la pandemia", ha asegurado Aagesen.

Supervisión de gasolineras y mercado eléctrico

La ministra sí ha avanzado que solicitó a la CNMC (Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia) que intensificara su labor de supervisión sobre las estaciones de servicio. El objetivo es verificar que el incremento del precio del crudo no se traslade de forma abusiva a los precios de los carburantes: "Están supervisando las 12.000 gasolineras, monitorizando si hay algún tipo de vulneración, y también en los mercados eléctricos".

Aagesen se ha felicitado de que la dependencia de los combustibles fósiles, como el petróleo y el gas, se haya reducido de modo sustancial en España en los últimos años. Ha destacado que el peso creciente de las energías renovables ha permitido pasar de una dependencia del 75% en el mercado eléctrico a que solo el 19% lo sea en la actualidad: "El Financial Times hace pocos días aludía precisamente a esto. Nos ponía España como ejemplo de un país que gracias a esta a la nuestra puesta por esa transición energética nos alejamos o por lo menos estamos menos expuestos a esos vaivenes que vienen de la mano de los combustibles fósiles y de los cambios de precio y los mercados internacionales".