El ministerio de Defensa ha dado la negativa al recurso de Santa Bárbara Sistemas que buscaba frenar los programas de obuses de ruedas y cadenas de 7.240 millones de euros adjudicados a la UTE formada por Indra y EM&E. Fuentes de Defensa consultadas por El Independiente detallaron que el texto "concluye que el procedimiento de contratación se ha desarrollado con pleno respeto a la legalidad vigente".
Santa Bárbara contemplaba este recurso de alzada como un paso previo necesario para agotar la vía administrativa, antes de acudir ante la Audiencia Nacional. Eso sí, el sentido de la resolución del departamento que dirige Margarita Robles no causó excesiva sorpresa en las empresas adjudicatarias, pues esperaban que Defensa rechazase el recurso de Santa Bárbara.
De esta manera, aunque aún no lo ha hecho oficial, Santa Bárbara se encuentra abocada a abrir un nuevo frente judicial contra el Gobierno, al que acusa de haber adjudicado 'a dedo' los programas de artillería autopropulsada a Indra y EM&E.
De hecho, la filial española de la estadounidense General Dynamics ya defendió en enero, en palabras de su director ejecutivo, Alejandro Page, que Indra "no tiene la capacidad" para desarrollar ese contrato. "No tiene ahora mismo las fábricas ni tiene las personas. Hay evidencias objetivas de que no son (Indra) la única opción porque nuestros vehículos son reales", remarcó.
No en vano, Santa Bárbara Sistemas también tiene abierto un recurso ante el Tribunal Supremo contra los préstamos al 0% de interés que se concedieron a las citadas compañías beneficiadas por los contratos de artillería, por valor de 3.000 millones de euros. Frente a ello, la Secretaria de Estado de Defensa, Amparo Valcarce, defendió la concesión de los préstamos a la UTE Indra-EM&E.
La 'número dos' de Robles subrayó que las adjudicaciones se realizaron con el apoyo de técnicos de Defensa y de Industria, con el objetivo de favorecer al desarrollo de la independencia tecnológica española y europea. Además, Valcarce señaló que "se utilizaron los mismos criterios que se han usado en todos los años desde que esta legislación opera en este país y la Unión Europea".
Hacía así referencia al Artículo 346 del Tratado de Funcionamiento de la Unión Europea (TFUE). De esta manera, Defensa llamaba a la calma en cuanto al recurso de Santa Bárbara presentado ante el Tribunal Supremo, al que ahora se le añadiría un potencial nuevo pleito ante la Audiencia Nacional.
El Némesis, el argumento de Santa Bárbara
La pugna legal se inició desde Santa Bárbara, que tiene amplia experiencia en la producción de vehículos terrestres. Fue la encargada de desarrollar el Némesis, el obús que la compañía ofrece como candidato para los megacontratos de defensa que sustituirán a los M-109 del Ejército de Tierra. Sin embargo, según señalan fuentes del sector a El Independiente, el Gobierno no adjudicó estos programas a Santa Bárbara como reprimenda después de que General Dynamics se negara a aceptar la venta de su filial a Indra, entonces comandada por Ángel Escribano y en la que el Estado tiene un peso del 28% a través de la SEPI.
De hecho, finalmente Indra negoció con una empresa extranjera para la producción de los obuses de cadenas. La surcoreana Hanwha permitirá la transferencia de tecnología y conocimiento a Indra para la producción de los nuevos obuses de cadenas, basados en los K-9 coreanos, bien vistos por parte del sector armamentístico. Pero, el Némesis que presentó Santa Bárbara en la feria de defensa FEINDEF 2025, según señalan algunas fuentes del ámbito de la defensa, "es un poco superior, especialmente en la cadencia".
En cuanto a la tripulación, el K9 puede mantener entre 4 a 5 personas operativas. Mientras tanto, el sistema de Santa Bárbara "puede ser operado por solo dos tripulantes, desde una cabina protegida y ergonómica, o incluso de forma completamente remota, lo que le convierte en el primer obús autopropulsado sobre cadenas con capacidad de operación sin tripulación".
Sin embargo, una de las cualidades más destacadas del Némesis es que tiene la capacidad de disparo de movimiento en cualquier dirección, algo que el K9 no ofrece.
En cuanto a cadencia, los fabricantes señalan algunas diferencias: el sistema de artillería de Hanwha tiene un alcance de unos 40 kilómetros y posee una velocidad estándar de 6 disparos por minuto; una velocidad de tiro rápido de 3 disparos/15 segundos y una velocidad sostenida de 3 disparos por minuto.
En el caso del obús autopropulsado de la filial española de General Dynamics, Némesis tiene un alcance de 54-70 km y permite una cadencia de hasta 9 disparos por minutos con carga automática, "lo que elimina la exposición directa del personal a los peligros del disparo".
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