Da igual que niegues el cambio climático o que sigas cada día su evolución, el tiempo pasa igual para todos y, con él, los efectos se van intensificando. La meteoróloga Mar Gómez ha querido compilar todos los aspectos que rodean el cambio de nuestro clima en solo volumen en el que el aviso está implícito en el título: El tictac climático (Oberon).

PUBLICIDAD

“El tiempo va pasando igual que avanzan las consecuencias del calentamiento global. Por mucho que miremos hacia otro lado, no se va a detener. El cambio climático es como el tiempo mismo: seguirá avanzando a no ser que tomemos medidas, y aun tomándolas ya estamos sintiendo los efectos”, explica Mar Gómez.

PUBLICIDAD

La meteoróloga ha compilado todas las evidencias científicas que de las últimas décadas para “desmontar la desinformación que circula en redes sociales y algunos medios”, asevera. 

Pregunta: ¿Cómo ves ahora mismo la situación del cambio climático? Tanto el proceso en sí, cómo la manera en que lo percibimos como sociedad.

Respuesta: Empecé a escribir el libro hace unos dos años y, hasta su publicación, tuve que actualizar muchísima información. Eso ya nos indica algo: los cambios se están produciendo muy rápido. Se han batido muchos récords de temperatura en poco tiempo y hemos visto fenómenos extremos, como la DANA en España, cuya intensidad se ha vinculado al aumento de vapor de agua en la atmósfera por el calentamiento global. Yo lo percibo como un cambio muy acelerado, provocado por el ser humano. Aunque tenemos información desde hace años, las consecuencias del cambio climático están llegando más rápido porque no se tomaron medidas a tiempo.

P: ¿Crees que se está acelerando?

R: Sí, ya estamos en torno a 1,2 grados por encima de los niveles preindustriales. El objetivo era no superar 1,5 a mediados de siglo y no vamos bien encaminados, especialmente por la situación política y económica global. Habría que reducir drásticamente los combustibles fósiles y hacer una transición hacia energías renovables y estilos de vida más sostenibles.

La meteoróloga Mar Gómez.
La meteoróloga Mar Gómez.

Estamos viviendo efectos más graves de lo que se preveía hace décadas. En España, que es uno de los países más vulnerables de la UE, lo vemos en olas de calor y lluvias torrenciales cada vez más intensas. Ha pasado de ser algo futuro a estar en nuestro día a día.

P: ¿Cómo crees que la sociedad está encajando este cambio?

R: Creo que con cierta duda. Aunque la evidencia científica está ahí, se pide a los ciudadanos que cambien sus hábitos sin darles siempre los medios. Por ejemplo, no todo el mundo puede permitirse un coche eléctrico. Por eso es clave facilitar esa transición: mejorar el transporte público, dar ayudas reales… Esto depende mucho de los dirigentes. El problema es que el cambio climático se ha politizado, cuando en realidad es una cuestión científica, no ideológica. Nos afecta a todos, aunque los más vulnerables lo sufren más.

P: ¿Cómo no va a estar politizado si requiere políticas públicas?

R: Requiere políticas que deberían ser comunes entre partidos y países, pero hay grandes potencias como Estados Unidos o China con intereses económicos ligados a industrias muy contaminantes. Es un problema global que necesitaría cooperación real, pero esos intereses lo dificultan.

P: El IPCC prepara un nuevo informe. ¿Qué esperas de él?

R: Imagino que será igual o más contundente. Ya hay consenso científico sobre la influencia humana, los récords de temperatura y las consecuencias futuras. Seguramente actualizará estudios y proyecciones hacia mitad de siglo.

Creo que mostrará una realidad incómoda: no vamos a cumplir los objetivos si no hay cambios drásticos. Además, algo importante que recalco siempre y es que el coste de no actuar es mayor que el de actuar. Económicamente, es más desastroso no hacer nada.

P: De los llamados “puntos de no retorno”, ¿cuál te preocupa más?

R: El deshielo. Aunque parezca lejano, afecta directamente. Puede alterar corrientes oceánicas como la circulación meridional del Atlántico (AMOC), que influye en el clima europeo. También impacta en la atmósfera: la corriente en chorro se ondula más, lo que provoca fenómenos más extremos e impredecibles. Como meteoróloga, ya estamos viendo eventos más intensos de lo esperado, y eso está ocurriendo ya.

P: ¿Estos fenómenos extremos recientes tienen relación con esto?

R: Sí, aunque intervienen varios factores. El Mediterráneo se calienta muy rápido, lo que intensifica las tormentas. Un aire más cálido retiene más vapor de agua, lo que aumenta lluvias extremas y huracanes más intensos.  Incluso olas de frío pueden estar relacionadas, por cambios en el vórtice polar. No siempre es evidente, por eso se necesitan estudios de atribución, pero la dinámica atmosférica está cambiando.

P: El océano está batiendo récords de temperatura. ¿Cuánto debería preocuparnos?

R: Debería preocuparnos mucho. Cada año se baten récords de temperatura oceánica, hay olas de calor marinas y acidificación. Esto afecta a la biodiversidad y también a la economía, porque cambia la distribución de especies. Además, un océano más cálido intensifica fenómenos como El Niño, huracanes o monzones.

P: Geoingeniería y decrecimiento: dos enfoques muy distintos para luchar contra el cambio climático. ¿Cómo los ves?

R: La geoingeniería para mitigar los efectos del cambio climático es un parche, Intervenir en la atmósfera es arriesgado: es un sistema caótico. Un pequeño cambio puede tener grandes consecuencias. No estoy a favor. Incluye técnicas como la siembra de nubes o la inyección de aerosoles para imitar erupciones volcánicas. El problema es que permitiría seguir emitiendo en lugar de solucionar el origen.

En cuanto al decrecimiento, una economía con menos producción y consumo podría ser positiva, dado que nuestro modelo actual se basa en combustibles fósiles. Pero implicaría sacrificios, así que habría que hacerlo minimizando el impacto social y económico.