El voto militar volverá a ser decisivo en unas elecciones, ésta vez en Andalucía. Los datos recopilados por El Independiente estiman que el sector podría decidir un escaño en Cádiz directamente, y contribuir a la consecución de otros en el resto de provincias. En una conversación mantenida en exclusiva con este periódico, el presidente de ATME, Marco Antonio Gómez, acusa directamente a PP y PSOE de "despreciar" a los militares al negarse -según denuncia- a escuchar sus reivindicaciones en plena precampaña andaluza. "Juanma Moreno Bonilla y María Jesús Montero acaban de tirar a la basura más de 50.000 votos", afirma. "Pues ya nos veremos en las urnas".
La advertencia no es menor. Según los cálculos internos manejados por ATME, trasladados a este periódico, el voto directo de militares y familiares cercanos supera los 50.000 sufragios potenciales en Andalucía, una cifra especialmente sensible en provincias como Cádiz, donde el peso de las bases militares de Rota y Morón puede resultar esencial en un escenario muy ajustado. "No es solo el militar que vota", explica Gómez. "También está el cónyuge, los hijos, la familia. El abuelo que ve que tiene que ayudar económicamente a un soldado o marinero porque no llega a fin de mes también vota".
Rota y Morón
El presidente de ATME insiste en que existe un "efecto arrastre" del voto militar vinculado a la situación económica y laboral de las familias destinadas en bases estratégicas. Además, introduce un elemento que, hasta ahora, apenas había aparecido en el debate político: el posible impacto económico de una reducción de presencia militar estadounidense en Rota y Morón tras las declaraciones del presidente de EEUU sobre el repliegue de tropas. "Hay muchísimas familias que trabajan alrededor de las bases americanas. Si eso cambia, el golpe económico sería enorme para ciudades enteras", advierte.
Según los datos más recientes de la entidad militar, el dato puro de representantes del colectivo es de 31.297 efectivos, 28.589 militares -14.646 temporales- y 2.794 Reservistas de Especial Disponibilidad. Su voto y profesión arrastraría a otras casi 20.000 personas indirectas, teniendo en cuenta como mínimo núcleos familiares básicos de tres integrantes, con una pareja, un hijo adulto o un progenitor vinculado al sector o comprometido con él.
Una fuerza que puede alcanzar los 30.000 votos en Cádiz
El peso en Cádiz es claro cuando se observa el desglose por provincias, 14.205 militares. Contrasta con los más de 3.000 en Almería, los 4.000 de Córdoba, los 5.900 de Sevilla, los 1.800 aproximadamente de Málaga y Granada en cada una, o los 195 por igual en Huelva y Jaén.
Teniendo en cuenta que la proporción global es 60-40% entre militares y familiares, la cifra en Cádiz podría escalar a los 24.000 votos en proporción. A más de 30.000 contando unidades familiares mínimas con un tercer integrante con derecho a voto, si sumamos que la media de edad entre la profesión es 25-54 años y que la mitad asegura estar casado. Un dato importante cuando el coste de un escaño gaditano fue de unos 30.000 votos. Menos para el PP, que necesitó 27.400 papeletas para cada uno de sus ocho representantes. 34.100 en el caso de cada uno de los dos de Vox.
El 16% del sector se declara indeciso de cara a las autonómicas del próximo domingo. El resto tiene claro que votará. Ideológicamente, solo el 12% se define de izquierdas
Un escaño puede ser determinante para el PP, en un momento en el que la mayoría de Moreno Bonilla pende de un hilo. Los votantes militares no actuaría como un bloque unido, hay que destacar, pero hay casi un 66% de él que potencialmente puede recalar en las filas del PP según el CIS y que ahora peligra por ese resquemor generado entre la ATME. El sondeo preelectoral andaluz publicado por el centro público cifra en un 50% la preferencia por el PP del sector de los cuerpos y fuerzas de seguridad del Estado y en un 15,9% el voto aún indeciso. Por esa regla, 20.000 votos esenciales para Moreno Bonilla están en juego para ese octavo escaño que ahora vuelven a darle las encuestas, como la de Sigma Dos.
Un claro sesgo hacia el centroderecha
Este miércoles el popular recaló en la provincia, para asistir a la Fiesta del Caballo de Jerez de la Frontera, a 30 minutos de Rota, dejando clara la importancia del voto allí.

Se puede extender al reparto de restos en el cómputo de todas las provincias. De media, el PP cifra en 15.000 votos el mantenimiento de esa absoluta en cuanto al reparto de restos provincial, de media 2.000. En gran parte del territorio, esos votos los aporta de base el sector militar junto a otros gremios. Los militares apuntan a votar en un 17,3% a Vox, un 4,5% al PSOE, un 3% a Se Acabó la Fiesta y un 2% a Adelante.
Hay un claro sesgo hacia el centroderecha y hacia la extrema derecha, y de no apostar por el PP, Vox se posiciona como alternativa clara. Un 30% de los cuerpos del Estado votarían a Vox si no pudiesen optar por el PP. Hay voto dual entre Andalucía y las generales. Mientras el popular es la opción preferida en la autonomía, en las nacionales de 2023 el voto militar a Vox fue superior al de Feijóo: 42,9% sobre 37,8%. Moreno Bonilla supera el 7 de nota en Andalucía mientras que Gavira apenas el 5.
Ideológicamente, el ámbito se auto ubica en un rango de 1 (extrema izquierda) y 10 (extrema derecha) en un 5, centro (el 24,4%), entre el 7 y el 8, de derecha (36,2%) y el 11,7% en un máximo 10. Apenas el 12% votaría a la izquierda en todo sus amplio rango.
PP y PSOE no les contestan
ATME sostiene que ha solicitado reuniones formales con los principales partidos andaluces desde el pasado 6 de abril. Según Gómez, ni PP ni PSOE han terminado concretando esos encuentros pese a los contactos previos mantenidos con dirigentes nacionales. "Con el PP tuvimos una reunión pública con Cuca Gamarra y se nos aseguró que no habría problema para vernos con Juanma Moreno. A día de hoy seguimos esperando", denuncia. Sobre el PSOE, asegura que también se planteó una videoconferencia con Montero, pero que finalmente "se cayó".
En la asociación consideran especialmente grave la actitud de PP y PSOE porque, a su juicio, ambos partidos "conocen perfectamente" desde hace años los problemas estructurales de las Fuerzas Armadas y aun así siguen relegando sus demandas. Gómez les reprocha que solo recurran a los militares "cuando interesa políticamente", pero eviten comprometerse en cuestiones como los salarios, la conciliación, la carrera profesional o el reconocimiento de la profesión de riesgo. "No nos vale que nos digan que ya han hablado alguna vez con asociaciones militares en Madrid", sostiene. "Queremos que los candidatos se sienten a escuchar los problemas concretos de Andalucía, porque aquí hay miles de familias militares que sienten que PP y PSOE les han dado la espalda".
Podemos e IU no contestaron
Más duro aún se muestra con Podemos e IU, de quienes afirma que "ni siquiera han contestado" a los correos remitidos por la asociación. "Luego nadie podrá decir que el voto militar se fue a Vox o a SALF por casualidad. La gente vota a quien escucha sus problemas", sostiene. Va en la línea de los datos que muestra el CIS. Ha habido constantes alusiones de los de Abascal a la lucha contra la inseguridad, contra la inmigración masiva y a favor del sostenimiento del sistema de bienestar, que son las principales preocupaciones de este tipo de votante según la encuesta.
El sector amenaza con pasarse a SALF o a Vox. A Gavira lo votaría el 30% de los simpatizantes militares del PP si no pudiesen optar por Moreno Bonilla
Las reivindicaciones que ATME quiere poner encima de la mesa no son menores. Entre ellas, la aplicación real de la jornada laboral de 35 horas prometida por Defensa; el reconocimiento de la profesión militar como profesión de riesgo; mejoras salariales y de conciliación; así como una mayor protección para los reservistas de especial disponibilidad. Precisamente en Rota, ATME ha trasladado al alcalde socialista la necesidad de reservar plazas en policías locales y valorar los años de servicio militar en oposiciones municipales.
"Invisibles" ante las campañas electorales
"Lo único que pedimos es que los candidatos nos escuchen”, insiste Gómez. “Porque parece que cuando hay que asumir riesgos, ahí están los militares, pero cuando llegan las campañas electorales somos invisibles". ATME recuerda además el precedente de otras comunidades donde el voto militar ya tuvo impacto electoral.
La asociación sostiene que en Aragón llegó a condicionar hasta tres escaños y señala directamente al PP por no haber entendido esa realidad en anteriores citas autonómicas. "Mañueco abrió campaña reuniéndose con nosotros y fue el único que ganó", afirma Gómez, que considera que tanto populares como socialistas están cometiendo “un error de bulto” en Andalucía. "Nosotros vamos a sacar a la luz quién ha querido escuchar a los militares y quién no", zanja Gómez. "Y luego que cada ciudadano vote en consecuencia".
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