El pacto para el Senado entre el PP y Vox se consumó ayer, día límite para la presentación de las candidaturas electorales del 29-N. No apuraron hasta el ultimísimo momento -las 12 de la noche- aunque las negociaciones fueron intensas una vez que PSOE y Frente Amplio acordaron ir en coalición a la Cámara Alta. A partir de ese momento se puso en marcha la máquina negociadora entre el responsable de la campaña popular, Miguel Tellado, y la número dos de la lista madrileña de Vox, Montse Lluis. En el PP se impuso la ley del silencio y fue el propio Santiago Abascal el que ofreció las primeras pistas sobre una negociación que culminó ayer.

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Uno de los objetivos de Vox es conseguir tener Grupo Parlamentario propio en el Senado

Partiendo de la base de que uno de los objetivos de Vox es conseguir tener Grupo Parlamentario propio en el Senado -con lo que supone además de vía de financiación- , los populares ha hecho una serie de cesiones de calado, quizá la más llamativa no presentarse en las provincias de Girona y Tarragona ni, tampoco, en la de Guipúzcoa. Fuentes populares tanto del ámbito nacional como catalán, explican que forma parte del pacto global con Vox. Lo ultras no se presentan en seis provincias (Las Palmas, Santa Cruz de Tenerife, Cádiz, Valencia, Castellón y Baleares) "para que el PP aglutine el voto" del centro-derecha.

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Del mismo modo, en aquellos sitios "donde nunca hemos tenido senador, concurre Vox para alcanzar el objetivo de tener una mayoría que impida que los socialistas y sus socios bloqueen el Senado", explica un dirigente popular. Otro alto cargo catalán se sincera afirmando que "nosotros nunca sacamos senadores en esas provincias. Vamos a intentar que los saque VOX para que no se los lleve alguien que no nos apoye".

La "variable" Silvia Orriols que puede cambiarlo todo: dice que no es incompatible que sus electores voten a Vox el 29-N

En función de lo resultados de 2023, en Girona y Guipúzcoa no cambiaría nada. El reparto sería 3 senadores para el PSC y uno para Junts, en la provincia catalana, y 3 para Bildu y 1 PNV, en la vasca. Sin embargo, en Tarragona Vox le podría quitar un senador a ERC, de modo que el reparto de fuerzas quedaría 3 para el PSC y uno para el partido de Abascal, informa Ángel Carreño.

Pero ojo. La alcaldesa de la localidad gerundense de Ripoll y líder de Alianza Catalana, Silvia Orriols, hizo hace tres días unas declaraciones como poco llamativas. Negó la existencia de "contradicciones" entre votar a su partido en autonómicas y a Vox en generales a pesar de ser un partido contrario a la independencia de Cataluña. "Hay más de un pescador que intenta lanzar el anzuelo. Es probable que algunos de ellos escojan a Vox, de la misma manera que otros escogerán a JxCat, y otros proyectos que crean convenientes", dijo el sábado en una entrevista en Ràdio 4. Dado que Alianza Catalana no se presenta a las elecciones generales, significa que los votantes del partido ultranacionalista catalán podrían optar el 29-N por la papeleta del partido ultra español y, quién sabe, conseguir representación en Girona, la provincia que domina Orriols. Ese voto, en cambio, difílmente iría al PP.

El PP no se integra bajo la marca Vox

Si bien Vox va a entrar en las candidaturas populares en aquellas circunscripciones donde no se presenta con sus siglas, los populares han optado por no integrarse bajo la marca de los voxistas en las tres provincias antes citadas. Además, en la letra pequeña del acuerdo entre ambos partidos, consta que Vox intentará constituir grupo parlamentario propio, independientemente de que haya conseguido algún representante en la candidatura del PP, presentado como 'independiente'. Abascal no tiene ni un senador electo. Los únicos que sienta en el Palacio de la Marina Española son cinco por designación autonómica, gracias a sus pactos de gobierno con el PP en los territorios.

El artículo 27 del Reglamento del Senado regula que cada cada Grupo parlamentario debe estar compuesto, al menos, de diez senadores y que cuando los componentes de un Grupo se reduzcan durante el transcurso de la legislatura a un número inferior a seis, éste quedará disuelto al final del período de sesiones. Aún no llegando a diez senadores, el PP le podría 'prestar' a Vox algún parlamentario para llegar a la decena y constituirse en grupo propio. La práctica de 'prestar' parlamentarios a grupos minoritarios ha sido bastante habitual entre PP y PSOE.

La lucha por impedir la hegemonía del adversario

Ahora falta por ver los efectos reales de una alianza que tiene como objetivo "parar a la extrema izquierda", según las palabras de Tellado en rueda de prensa. Si PSOE y Frente Amplio buscaban con su coalición preelectoral impedir una mayoría conservadora de tres quintos en el Senado -esto es, 162 escaños tras incrementarse el número de senadores con respecto a 2023- el bloque de centro-derecha ha replicado con su propio acuerdo para cortocircuitar los cálculos de la izquierda. Tres quintos del Senado son los necesarios para acometer la renovación de cuatro miembros del Tribunal Constitucional, entre ellos su presidente, Cándido Conde Pumpido.