Si la salud del planeta le quita el sueño, no se preocupe. Ahora es posible dormir tranquilo gracias a la sostenibilidad. Literalmente.

En Valencia la empresa Delax ha desarrollado un prototipo de colchón único en el mundo. Ha sido elaborado al cien por cien con materiales reciclados (espumas, poliuretano…), procedentes de otros colchones en desuso. Alargar la vida de los residuos voluminosos y darles una segunda oportunidad es la clave de este producto que se enmarca en el proyecto Urbanrec, con el que la Unión Europea quiere erigirse en referente de la economía circular y la reducción del impacto ambiental; reducir y reciclar las 19 millones de toneladas de residuos voluminosos que se generan cada año en el continente. Sobre todo, muebles y colchones.

La gestión de residuos voluminosos se ha convertido en un reto ambiental para las autoridades locales europeas, ya que de los 19 millones de toneladas de residuos voluminosos, más del 60% acaban en vertederos por las dificultades para encontrar nuevas aplicaciones, por sus altos costes de gestión, problemas de logística y falta de legislación específica. Cada año se tiran al año tantos colchones como para formar una montaña capaz de multiplicar por 200 la altura del Everest. El mercado no para ni ofrece solución alguna, más allá del vertedero o la incineración.

“El 95% del peso de este colchón es materia prima reciclada de colchones fuera de uso”, explica el director de innovación de Grupo Delax, Tomás Zamora. Su objetivo es fabricar en menos de dos años la primera colección de este producto, que han bautizado ‘Save the Planet’. Para ello necesitan financiación, y han alcanzado ya varios acuerdos con proveedores de materias primas. Su caso es un ejemplo de cómo la Comunidad Valenciana se quiere convertir en un referente en este tipo de industria del reciclaje. Es una de las cuatro regiones y provincias de la UE involucradas en Urbanrec, junto a Flandes (Bélgica), Varsovia (Polonia) y Esmirna (Turquía).

“Para fabricar el primer colchón se han empleado varios materiales recogidos en ecoparques y vertederos”, explica Zamora. “Unos materiales eran de naturaleza textil (fibras) y otros derivados del PUR (poliuretano termoestable). Todos ellos son considerados residuos voluminosos; el 60% enterrados y el 40% incinerados”. El principal trabajo de reciclaje se ha realizado con los residuos del PUR. Se trata de un proceso químico, basado en una reformulación de los materiales para fabricar la espuma viscoelástica y adhesivos ‘hot melt’ para el pegado de los componentes. para Para fabricar nuevos núcleos de colchón se ha realizado un proceso aparte reciclando aglomerado.

El colchón 'Save the Planet'.

El colchón ‘Save the Planet’. Grupo Delax

“Contactamos con AIMPLAS (Instituto Tecnológico del Plástico) y creamos el proyecto Urbanrec con la suerte de ser escogido por la Comisión Europea para financiarse y ejercer de demostración y caso de éxito para la industria europea del descanso. Gracias al proyecto se encontraron las soluciones técnicas para transformar las corrientes de residuos en nuevos colchones de una calidad excelente”, concluye Tomás Zamora.

Una nueva manera de conseguir materiales

Además de la ventaja obvia para el medio ambiente, este proyecto también está sirviendo para dejar clara la importancia de legislar el sector del reciclaje de colchones. Se han unificado tecnologías procedentes de seis países europeos para poder llevarlo a cabo. Además, ha llamado la atención del sector y hacer que se fije en una manera diferente de conseguir materiales. Se busca también reducir un 20% las emisiones de CO2 (evitando el vertido y la incineración) y un 30% el coste de gestión en los ecoparques.

La Agencia Ejecutiva para PYMES de la Comisión Europea, con sede en Bruselas, se mostró muy satisfecha con el colchón de muestra que Delax les presentó recientemente, ya que ofrece una solución a un problema relevante planteado por la UE. No se trata sólo de conseguir colchones reciclados de calidad, algo que ya se está logrando, sino también de concienciar a la sociedad de la necesidad de reutilizar ciertos materiales que hasta ahora nunca se habían tenido en cuenta.