EEUU afronta un nuevo escenario económico con la llegada del magnate Donald Trump a la Casa Blanca. Si el nuevo presidente lleva a término las promesas electorales, la legislatura que arranca en enero en la primera potencia del mundo se caracterizará por ingentes inversiones en infraestructuras, aumento del gasto en defensa, recorte de impuestos, incremento de aranceles y revisión de los tratados comerciales, una normativa más laxa para la banca y la reforma del sistema sanitario, dando al traste con el poco exitoso Obamacare.

En este contexto, los profesionales de la inversión tienen claros qué sectores deberían verse favorecidos durante los próximos cuatro años por las políticas republicanas. Empresas de infraestructura y construcción, de recursos básicos y materias primas, pasando por energéticas, farmacéuticas y de biotecnología, así como las financieras y las ligadas a la industria armamentística figuran entre las que potencialmente verán florecer sus resultados, al calor de la próxima presidencia. De hecho, desde que se confirmó la inesperada victoria del showman americano, las cotizadas de estos sectores se han apuntado importantes subidas en Europa y Wall Street.

Para invertir con éxito con el foco puesto en el otro lado del Atlántico, salvo que se tenga un conocimiento elevado del funcionamiento de los mercados, la mejor alternativa es hacerlo de la mano de un profesional, a través de fondos de inversión. Estos productos diversifican el riesgo invirtiendo el patrimonio en una cartera compuesta por diferentes compañías y ofrecen al partícipe una eficiente fiscalidad, al permitir el diferimiento de impuestos hasta que se reembolsa el capital. Entre tanto, el ahorrador puede mover su dinero en un producto a otro sin tributar.

Los fondos sectoriales, especializados en la inversión en negocios concretos, son una buena alternativa para apostar por las compañías que previsiblemente se verán beneficiadas por las políticas de Trump.

La construcción despega

Para aprovechar el buen momento que esperan las empresas de infraestructuras, Guillermo Santos, socio de la firma de asesoramiento iCapital, aconseja el Deutsche Invest I Global Infrastructure, que centra su exposición a compañías de EEUU, Canadá y Reino Unido. Este producto gana más de un 5,5% en 2016. Su otra apuesta es Lazard Global Listed Infrastructure Equity, un fondo más global que se dispara un 18% en el año.

Diego Fernández, selector de fondos de la banca privada A&G, confía, en Morgan Stanley Global Infrastructure (se anota un 8,5% en el ejercicio) y, «con un sesgo más conservador, pero muy consistente», explica el experto, Partners Group Listed Infrastructure, que se revaloriza un 2,2% este año.

El producto de Morgan Stanley es también el favorito de Félix López, socio de la firma de asesoramiento independiente atl Capital. Por su parte, José María Luna, director de análisis de Profim, optaría para invertir en este sector por Credit Suisse (Lux) Infrastructure Equity Fund USD Accion, que se anota un 4,8% en 2016, y el Deutsche  Invest I Global Infrastructure, el mismo producto recomendad por iCapital. 

Materias primas, recursos básicos y oro, en auge

Los fondos que invierten en materias primas y recursos básicos también figuran entre los que podrían dar alegrías a sus inversores, tanto por su vínculo al sector de la construcción, como por el hipotético crecimiento de su actividad, si Trump limita las importaciones de materiales, sobre todo, desde China, impulsando políticas proteccionistas.

Los productos que apuestan concretamente por el oro -activo refugio por excelencia cuando la volatilidad dispara los nervios del mercado-  o empresas que se benefician de su positiva evolución, como las mineras, pueden ser también un foco importante de rentabilidad. Un fondo brilla entre los especializados en minería y es recomendado por la amplia mayoría de las firmas consultadas: Blackrock World Mining. Se dispara un 59% en el ejercicio, pese a que los dos años precedentes acumuló importantes pérdidas del 34% y 12%, respectivamente.

Para apostar globalmente por recursos básicos, la firma Abante apuesta por LTIF Natural Resources. Y, para centrarse en las materias primas, la opción de atl Capital es Carmignac Commodities. López, de atl Capital, también sugiere el Blackrock World Gold, si se quiere tener exposición exclusivamente al oro.

Para ganar con el oro, Santos, de iCapital, aconseja el Deutsche Invest Gold Precious Metals -sube un llamativo 68% este año, aunque perdió un 20% en 2015- o el Julius Baer ETF Physical Gold. Éste último invierte en oro físico y su evolución depende directamente del precio de la onza del metal amarillo. Gana un 16% en un año, por encima de los 1.200 dólares la onza.

Las farmacéuticas respiran aliviadas

El sector farmacéutico y de biotecnología están también de enhorabuena. La candidata demócrata, Hillary Clinton, abogaba por presión en los precios a las farmacéuticas, un temor que se disipa con la victoria de Trump y cuyo efecto ya se ha dejado sentir en los últimos días en la cotización de grandes corporación, con subidas en bolsa de más de dos dígitos.

Además, los analistas señalan que muchas empresas de este sector tienen abultada liquidez fuera de EEUU, que, con un tratamiento fiscal más benévolo como el que preconiza Trump, podría volver a EEUU y dinamizar las fusiones y adquisiciones en el mercado.

Los mejores fondos para tener exposición a estos sectores son en opinión de Guillermo Santos, Edmond de Rothschild  Global Healthcare y Credit Suisse Global Biotech Innovators Equity. En las últimas sesiones, estos fondos han recuperado la mitad de las pérdidas acumuladas en el año, en línea con el sector, ante la perspectiva de que Clinton, favorita en las encuestas, penalizase su negocio con una política restrictiva en la subida de los precios de los medicamentes.

Con la victoria de Trump, el fondo de Edmond de Rothschild, que perdía un 14% hasta octubre, se recupera hasta reducir su recorte a 6,7% el viernes. El de Credit Suisse perdía al cierre de la semana un 12%, frente al 24% del cierre de octubre.

José María Luna, asesor de Profim, augura éxito a BlackRock World Healthscience y a Janus Global Life Sciences. El primero, gestionado por el grupo americano BlackRock, es uno de los productos mejor valorados por Morningstar, con cinco estrellas (máxima calificación). Este año pierde un 4,8%, pero su evolución en los últimos tres y cinco años es reseñables, con revalorizaciones anualizadas del 17% y 22% de media en cada ejercicio.

Para Abante, dos buenas opciones son Candriam Biotechnology (uno de los productos estrella de la firma de análisis Morningstar) y Pictet Health. Ambos, en línea con los anteriores, han borrado en las últimas sesiones gran parte de los números rojos, pero siguen en terreno negativo. En lo que va de año, retroceden un 13,5% y 9,6%, respectivamente. El fondo de la gestora suiza Pictet es también una de las alternativas elegidas por Profim, junto al Bellevue Funds BB Adamant Biotech. Pierde un 17% este ejercicio, pero acumulan ganancias cercana al 20% y al 30% anuales a plazos de tres y cinco ejercicios.

Diego Fernández, de A&G, optaría por Polar Capital Biotechnology. En lo que va de ejercicio pierde más de un 5%, pero en los últimos tres ejercicios se anota una ganancia anualizada cercana al 30%.

Oxígeno y menos regulación para la banca

Los expertos señalan que el sector financiero también figura entre los candidatos a cotizar al alza la presidencia republicana. «Mayores expectativas de crecimiento e inflación deberían hacer que los tipos de interés se recuperen, lo que mejora las perspectivas respecto al sector», indica José María Luna, director de análisis de Profim.

Para jugar la baza de las financieras, Luna aconseja BGF World Financial, que ganan en el año un 19%. También Welzia Banks, pese a dejarse en este periodo un 16%, es uno de los favoritos del gestor.

Guillermo Santos, de iCapital, confía en Fidelity Global Financial Services, que mantiene una rentabilidad plana este año, pero logra retornos superiores al 10% anual en los últimos tres ejercicios; y Parvest Equity World Finance, que se apunta un 2,5% este año y un 9% anualizado desde 2013.

Abante ve más potencial en la cartera de Robeco US Large Caps, que gana un 7,3% este año y más de un 12% al año en los últimos tres ejercicios, o en el fondo índice KBW Bank Index, que replica la evolución del sector.

Renta fija para apuntalar la cartera

Más allá de la inversión en bolsa, ya sea para diversificar la cartera con otros activos financieros, ya sea porque el perfil de riesgo del ahorrador es menor, hay que contemplar la inversión en renta fija.

Diego Fernández, asesor de A&G, explica que los mayores incentivos a la economía se verán reflejados en mayor inflación. «Por eso, en renta fija, activos interesantes pueden ser los bonos ligados a la inflación y bonos flotantes. No esperamos grandes ganancias en ninguna de esas dos clases de activo, pero pueden ser un buen refugio y desde luego, pieza útil para construir carteras por ser ideas fuera de la renta variable», explica.

Dentro de este universo, Fernández confái en AXA Global Inflation Bonds y el Groupama Index Inflation Bond. Ambos ganan un 8,6% en lo que va de año.