El pasado 11 de octubre, Samsung anunciaba la retirada del mercado de su dispositivo estrella, el Galaxy Note 7. Seis semanas de sobresaltos ocasionados por los constantes episodios de incendio de los terminales condujeron a la compañía a tomar una medida extrema. Era la asunción de un fracaso que fue recibido en los mercados con un descalabro superior al 8% en lo que representaba su mayor tropiezo en el parqué en más de 14 años.

Poco más de tres meses después de aquello, las acciones de Samsung no muestran seña alguna del impacto de aquella crisis. Al contrario, la compañía coreana ha logrado resarcirse en bolsa y acumula desde aquel día una ganancia próxima al 30%.

Samsung gana un 30% en bolsa en poco más de tres meses y es ya la decimocuarta mayor cotizada del mundo

Un alza que no sólo le ha servido para alzarse a máximos históricos, sino que le vuelve a situar, mucho tiempo después en el olimpo de las grandes empresas de la bolsa mundial. Con un valor de mercado superior a los 230.000 millones de dólares (más de 215.000 millones de euros), Samsung se cuenta en la actualidad como la decimocuarta mayor cotizada a nivel global y la segunda fuera de Estados Unidos, sólo superada por el gigante chino de las telecomunicaciones Tencent.

Estas cifras hablan de una escalada en la que la compañía ha ido dejando atrás a gigantes como la suiza Nestlé, la china Alibaba o la estadounidense Verizon. Incluso, ha visto recortarse la distancia con Apple, su mayor competidor en el negocio de los smartphone y, a priori, el principal beneficiario de los problemas de Samsung. En el mismo periodo en que Samsung ha elevado su capitalización en más de 50.000 millones de dólares, la mayor empresa del mundo ha aumentado su valor en unos 26.000 millones.

La superación de una crisis

El buen hacer bursátil de Samsung es la mejor evidencia de su éxito en la tarea de dejar atrás la crisis del Galaxy Note 7.  Tras meses de investigaciones, el presidente del sector de telecomunicaciones del gigante coreano, DJ Koh, aseguró que no había ningún falló en el diseño original del dispositivo. Koh aseguró que las baterías eran demasiado grandes y que un cortocircuito en la esquina superior derecha provocaba un sobrecalentamiento que, con el tiempo, acababa por afectar al total de la batería. El teléfono se incendiaba, en algunos casos literalmente.

El caso, que salió a la luz en el pasado mes de septiembre, le costó a Samsung, además de un severo correctivo en bolsa, un agujero en las cuentas que según los analistas rondó los 5.000 millones de dólares, casi 4.700 millones de euros. La compañía tuvo que sustituir, además, 2,5 millones de unidades del terminal en todo el mundo. En algunos países, como España, no llegó a salir al mercado pese a que había 500.000 usuarios que lo habían reservado y pagado.

Samsung se ha apoyado en la pujanza del negocio de semiconductores, que ha duplicado sus ingresos

Para solventar aquel escándalo, Samsung ha buscado apoyo en la que se ha convertido en su división estrella en los últimos tiempos: la de chips o semiconductores, que ha visto casi duplicarse sus beneficios en los últimos trimestres. La capacidad de la tecnológica de la compañía le ha permitido ocupar una posición de liderazgo en un segmento de negocio que muestra un elevado potencial.

La buena marcha de esta área justifica las buenas perspectivas del mercado hacia la compañía. Los analistas de Nomura, por ejemplo, auguran que los ingresos de Samsung se elevarán más de un 26% hasta 2018. Con estas previsiones por delante, la compañía se ha permitido mejorar la retribución a sus accionistas con el anuncio de una recompra de acciones por valor de 8.000 millones de dólares.

Nuevo dispositivo

Pero Samsung no ha dejado, ni mucho menos, de lado el negocio de los dispositivos móviles. La firma coreana se prepara ya para pasar página del escándalo del Galaxy Note 7 con un nuevo dispositivo. Ya se han filtrado muchas de las novedades que presentará el Galaxy S8, el nuevo terminal franquicia de la compañía. Su presentación será el 29 de abril, si bien no llegará a los bolsillos de los usuarios hasta unas semanas después.

La fecha representa toda una novedad, dado que el gigante coreano solía aprovechar el marco incomparable del Mobile World Congress de Barcelona para desvelar sus nuevas creaciones. Así lo hizo el año pasado con el Galaxy S7, la generación anterior al que presentará en esta primavera.

El Galaxy S8 será, de materializarse todas las funcionalidades filtradas, uno de los terminales más atractivos del mercado. Habrá dos tamaños, uno de 5,8 pulgadas y otro algo superior de 6,2 pulgadas, que correspondería a la serie Edge. La pantalla ocupará prácticamente toda la parte frontal del dispositivo, para cumplir lo que Samsung denominó como «pantalla infinita».

La compañía presentará su nuevo terminal franquicia, el Galaxy S8, el próximo 29 de abril

En cuanto a la potencia, el S8 vestirá un procesador Qualcomm Snapdragon 835 y tendrá 6GB de RAM, un cifra sensiblemente superior a los 3GB que viste el iPhone 7 Plus. Habrá que esperar para descubrir si el esperado iPhone 8, el del décimo aniversario, es capaz de ponerse a esta altura.

En Citi se muestran confiados en que esta área de negocio ofrece un potencial considerable para Samsung. Aunque auguran que las ventas de smartphone de la compañía seguirán a la baja en 2017, señalan que existe «potencial al alza si la empresa logra restaurar la confianza del consumidor a través de una diferenciación abrumadora en los modelos de gama alta en términos de rendimiento de hardware y nuevo servicio móvil».

Con todo esto, en el mercado ha desaparecido cualquier sombra de inquietud hacia la compañía, que ha salido indemne también de las recientes acusaciones de soborno y malversación de fondos en que se ha visto inmerso su vicepresidente, Lee Jae-yong. El optimismo hacia el valor es desbordante, a pesar de que acumula un alza superior al 80% en menos de un año y medio. Un 90% de los analistas que cubren sus acciones aconseja su compra, según datos de Factset, y firmas como Nomura o Bernstein le auguran alzas adicionales de hasta el 26%.