En los mercados, las alegrías y tristezas van por barrios. Los desvelos de Samsung, ante los problemas del Galaxy Note 7, que han obligado a cancelar su producción, contrastan con el buen tono de su competidora Apple, que se sitúa en bolsa en sus mejores niveles del año, por encima de los 117 dólares.

La compañía de la manzana celebra de este modo la buena acogida que ha dado el mercado a su nuevo smartphone, el iPhone 7, cuyos primeros datos han superado la mayor parte de las expectativas. «Pese a que la presentación del nuevo modelo, hace un mes, no tuvo una excepcional acogida, desde entonces acumula un 7,5% más de rentabilidad», explica Iván García, director de análisis y estrategia de KAU Markets EAFI.

La buena evolución de las ventas en sus primeras semanas en el mercado, han llevado a los analistas de Citi a estimar que Apple venderá 79,4 millones de iPhones en el último trimestre de 2016. Y en el banco japonés Nomura apuestan porque el número de dispositivos vendidos en 2017 rondará los 234 millones, lo que ayudará a la compañía a elevar sus ingresos un 8% por encima de los del presente ejercicio.

Las fuertes ventas del iPhone 7 permitirán a Apple elevar un 8% sus ingresos en 2017

Y es que las buenas perspectivas de la compañía parecen aumentar con los problemas de Samsung. «Los problemas del Note deben ser un viento a favor de Apple», afirman en Nomura. Los analistas del banco japonés otorgan a Apple un potencial del 15% desde sus niveles actuales.

Buenas nuevas que contrastan con los pesares de Samsung. La compañía coreana ha registrado este martes un revés del 8% en el mercado coreano, que la ha supuesto la pérdida de 17.000 millones de dólares (alrededor de 15.000 millones de euros) de su valor bursátil. Un tropiezo que se produjo incluso antes de que se conociera la retirada definitiva del mercado de su nuevo dispositivo.

«Esto no va a sentar bien a los inversores, pues las ventas de los productos que ofrecen estas tecnológicas, tienen la vida muy corta y dependen mucho en sus números de cómo vayan sus ventas en los productos que están comercializando en el presente», comenta García.

Nomura, por ejemplo, cifra en alrededor de 4.500 millones de euros el impacto en el beneficio operativo de la división de smartphones de Samsung hasta 2017. Y es que es previsible que los problemas del Note 7 pasen factura igualmente a otros dispositivos de la firma coreana. «Dado que la percepción de la marca por parte de los consumidores probablemente se verá dañada, esperamos que las ventas de otros modelos smartphone de Samsung puedan resultar también afectadas negativamente», comentan en Citi.

Pese al tropiezo del martes, Samsung aún gana un 22% en bolsa en 2016

Todas estas cuestiones, no obstante, no dibujan un panorama del todo sombrío para la compañía coreana. No en vano, pese al tropiezo de este martes, acumula subidas superiores al 22% en bolsa en 2016. Desde Nomura defienden que, a pesar de los problemas del Note 7, es probable que Samsung registre un crecimiento de su beneficio operativo del 30% en 2017, hasta niveles récord.

Eso sí, la clave de tan favorables augurios quedan cada vez más lejos del universo de los smartphone. «El negativo impacto del Galaxy Note 7 es probable que sea más que compensado por el fuerte crecimiento en semiconductores y el negocio OLED (tecnología para pantallas)», apuntan en Nomura.